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Optimistas por Venezuela

"Mi motivo es Venezuela porque esta es mi tierra, aquí es donde quiero vivir. Venezuela es un continente chiquito, tiene de todo. Por eso me gusta tanto descubrirlo", Gustavo Celis, bloguero / Foto: Mauricio Villahermosa

"Mi motivo es Venezuela porque esta es mi tierra, aquí es donde quiero vivir. Venezuela es un continente chiquito, tiene de todo. Por eso me gusta tanto descubrirlo", Gustavo Celis, bloguero / Foto: Mauricio Villahermosa

Sus cruzadas personales tienen un punto en común: motivan a otros a entusiasmarse por el país a pesar de las dificultades. Una agricultora, un bloguero de viajes, un comunicador y una emprendedora social comparten sus visiones sobre el país que quieren

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El cambio desde la palabra

Álvaro Pérez-Kattar, comunicador y conferencista

@Alvarorpk

Álvaro Pérez-Kattar sufrió un accidente de moto que puso su vida en riesgo. Después de haber pasado cinco años digiriendo la experiencia y de participar en conferencias junto a Daniela Bascopé para brindar herramientas ante situaciones límite, decidió publicar el libro ¿Optimista, yo?, cuyo objetivo es proponer el optimismo como recurso: "Desde el momento del accidente tenía la idea del libro y el planteamiento tiene que ver con lo que me sucedió. Es acerca de cómo el optimismo puede sanar personas y países, tiene cuatro capítulos, pero desde la perspectiva de una persona poco asidua a la autoayuda. El tiempo me ha acercado a lo mejor de esa literatura y allí he visto cómo el optimismo es capaz de ayudar al país".

A estas alturas muchos se preguntan cómo la acción individual de mantenerse en pie y dar lo mejor ante circunstancias adversas beneficia al colectivo. Pérez-Kattar lo explica: "El país empieza por ti, cuando mejoras aspectos de tu personalidad estás haciendo país, cuando lo comprendes te responsabilizas, entonces no te victimizas. Debes trabajarte a ti mismo y el primer paso es la palabra: la forma en la que nos expresamos acerca de lo que nos pasa en lo personal y lo colectivo."

El comunicador, a su vez, lleva una cruzada digital denominada Aquí no se habla mal de Venezuela, que comenzó como un llamado de atención en su cuenta de Instagram: "Lo que activó la campaña fue pasar un momento duro cuando vi que mi círculo social se había ido y yo era el que quedaba. Decidí mudarme a Margarita, apostar por el país y abandonar el plan de irme. No podía seguir viviendo con querer salir huyendo y no comparto la idea de que a los problemas se les huye, ni creo que a este país 'se lo llevó quien lo trajo'. Recordé una campaña colombiana llamada Aquí no se habla mal de Colombia, publiqué una foto de Canaima y le puse el hashtag #AquíNoSeHablaMaldeVenezuela. A partir de ahí comenzó a crearse un movimiento que derivó en la campaña. Ya tenemos un año".

Para él, el optimismo tiene que ver con asumir la realidad que rodea al venezolano: "Ser optimista no es lo mismo que ser positivo, el positivo quiere ver lo bueno incluso donde a veces no lo hay, el optimista ve la realidad, pero se relaciona con ella desde la responsabilidad".

Conocer para compartir

Gustavo Celis, bloguero de viajes

@GustavoCelis

Hace un año Gustavo Celis y su hermana decidieron emprender un viaje por el oriente del país. Uno de los atractivos de la aventura era que iban a hacerlo como mochileros, una experiencia inédita para ambos. Lo que en principio se planteó como un viaje para conocer la cultura warao, terminó por convertirse en un recorrido de doce días que los llevó a Delta Amacuro, la península de Paria, Maturín y Cumaná: "Viajar de mochilero implica muchas cosas, como tener la disposición de acampar. Vas con poco dinero y hay que ahorrar. Allá acampamos en playa Pui Pui, buscamos posadas económicas, pedimos cola, viajamos en camiones, en autobús, llevamos nuestra cocinita y comidas preparadas".

Celis llegó a su ciudad natal, Valencia, con la idea no solo de compartir las impresiones de su viaje, sino de aportar información útil para quienes viajan como mochileros. Con ello en mente abrió el blog Venezuela con mochila (gustavocelis16.blogspot.com), un espacio sin pretensiones en el que se pueden encontrar tips para ahorrar durante el viaje, anécdotas sobre sus recorridos pidiendo cola y consejos para quienes, como él, tienen el deseo de conocer Venezuela de manera más profunda. Hace poco, él y los viajeros Henry Aguiar, Miguel Ortega y Eduardo Monzón se unieron en una pequeña comunidad digital llamada Bloggers con Mochila Recorren juntos Venezuela y cada uno comparte sus impresiones desde sus blogs y redes. De allí nació la idea de hacer un conversatorio llamado Mi motivo es Venezuela: "Ya no solamente se trata de escribir las anécdotas a través del blog sino de algo más personal: que la gente viera que de verdad sí viajamos y fue una bonita experiencia".

Desde su primer viaje como mochilero hasta hoy la vida de Celis ha cambiado. Sus estudios de tercer año de Medicina hacen que recurra a la planificación y la organización para seguir cumpliendo su sueño de viajar: "Hago viajes relámpago. Trato de dejar todo listo en la semana. Eso es lo que me mantiene organizado. Cuando uno tiene dos sueños saca tiempo para ambas cosas". Sobre su entusiasmo por compartir lo que ve en sus viajes por el país, afirma: "Venezuela es más que sus problemas, somos gente, somos paisajes, somos cultura".

Un conuco florido

Anni Bolotin, agricultora

@Konukito

Estudió Farmacia, pero la sangre de dos generaciones dedicadas al cultivo de la tierra terminó llamándola. Desde hace siete años, Anni Bolotin se dedica al cultivo de maíz y girasoles en Turén, estado Portuguesa. Desde allí, y aprovechando el alcance de las redes sociales, ha mostrado lo mejor de su tierra y del resto de Venezuela. Aunque aclara que no trabaja en turismo, unir su pasión por la fotografía, la agricultura y los viajes ha dado como resultado una cuenta inspiradora en Instagram con más de 13.000 seguidores entusiasmados por conocer nuevos rincones del país: "Comencé en Instagram hace como dos años y ya desde el principio sentí el feedback de la gente. Cada lugar de Venezuela tiene su propia magia. Lo que me gusta es que a cualquier lado que voy todo tiene su encanto. En la cordillera de los Andes comparto con quienes viven allá y eso es muy enriquecedor, pero también disfruto cuando voy a Caracas. Hace poco estuve en la isla La Blanquilla y es tan hermoso que no puedes creer todo lo que tenemos aquí".

Del auge de sus fotos en las redes y de la necesidad de ayudar surgió una iniciativa que en 2016 llegará a su segunda edición: El Giratón. Se trata de un maratón de 6 kilómetros que culmina en los sembradíos de girasoles de Bolotin, cuyo propósito es llevar alegría a los niños de la comunidad de Turén: "El Giratón es la unión de las redes sociales, los deportes, el agroturismo y la sensibilidad social. Es un evento familiar y el valor de la entrada es un juguete. La primera edición fue en enero de este año y recaudamos el triple de juguetes que esperábamos". En enero del año que viene será el segundo maratón y los cupos para participar ya están completos, lo que demuestra la capacidad de convocatoria del "konukito" de Bolotin.