• Caracas (Venezuela)

Todo en Domingo

Al instante

Manual de ociosidades

Páramo de La Culata, Mérida | Valentina Quintero

Páramo de La Culata, Mérida | Valentina Quintero

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

En Mérida. La Culata

Cualquier viaje a Mérida debe incluir una caminata por sus páramos. Es la mejor estrategia para terminar de enamorarse de esta geografía abrupta, con rocas puntiagudas y negras o grises en sus picos más altos y los frailejones peluditos con su verde leve o su amarillo intenso cuando están en flor. Sugiero llegar hasta el final de la carretera del Valle, dejar sus carros y lanzarse a caminar por el Páramo de La Culata en una mañana soleada. Un paseo para casi todo público es hasta el Valle de los Muertos. Si bien el nombre es poco edificante, el paisaje logra que se te olvide. Hasta una laguna verán en la parte de arriba. Los más duros pueden seguir hasta Pan de Azúcar.

Para ir: Páramo de La Culata, Valle de San Javier.

 

En Calabozo. Las taparas de Falito

Rafael Falito Pérez se ha especializado en crear piezas utilitarias con taparas que además talla magistralmente con mucho detalle. Trabaja con sus cuchillitas bajo un árbol de taparo en la casa que comparte junto a su mamá en Calabozo. Me fascinan los coladores en diferentes tamaños, las tazas, vasos, bandejas y las taparas para curar y guardar el suero. Los precios son muy solidarios y él mismo atiende a la visita en el comedor donde tiene exposición permanente. Las cucharas para servir son muy útiles.

Para ir: Misión de Los Ángeles, carrera 3 con calle 4, casa blanca de la esquina.

Teléfono: (0246) 871 7597.

 

Bien Dateado

Cuando vayan a Chirimena, ese pueblito playero en la costa de Miranda, sepan que hay muchos estacionamientos en subida hacia el sector Corrales donde se pueden dejar los carros para tomar las lanchas hacia Majaguas y Caracolito. Son 15 minutos de travesía de mar y ambas playas son preciosas. Caracolito para los niños y Majaguas para surfistas.

Si alguna vez van a Guardatinajas —un pueblito por los lados de Calabozo, Guárico— pregunten dónde vive María Romero, una excelente joropera. En Semana Santa arma tremendos saraos con arpa, cuatro y maracas en el patio de su casa y hace cachapas.


En Mérida. Aprender fotografía con Pablo Krisch

Como todos los años en Carnavales, Pablo Krisch ofrece su extraordinario taller de fotografía en su finca por los predios de Cacute, Mérida. En esta ocasión se ocupa de la luz en la naturaleza. Se harán paseos por una vereda de un bosque primario en los alrededores mientras analizan la luz, atardeceres y amaneceres; otro por las riberas del río Chama para que se den cuenta de cómo el agua se transforma en luz al igual que el movimiento. Las flores en exteriores e interiores también tendrán su momento. En estos talleres se hospedan en la finca de Pablo y su familia y deben dedicar una hora diaria a trabajos de reforestación. Pablo no solo es un fotógrafo excepcional, sino profundamente generoso al compartir su experiencia y conocimientos. Tenemos más de 25 años trabajando juntos.

Para ir: Deben escribir a su correo pablokrisch@yahoo.com para reservar y averiguar el costo.


En Aragua. Paco’sFish

Se llama Jesús Alberto Palacios, pero nadie lo identifica así en Choroní. Por esos predios es Paco, el dueño de la pizzería con su nombre y ahora el famoso creador de Paco’sFish, una cevichería restaurante que abrió el 15 de diciembre. Asombrosas las instalaciones de la cocina y el espacio bien lindo con su aire acondicionado. No había nada así en Puerto Colombia. Su socio es Javier Villacencio, peruano e instructor de cocina, quien se ocupa del menú y los fogones junto a Paco. La cena de inauguración fue gloriosa. Primer acto, ceviche tradicional peruano. Segundo acto, chupe de camarón con ajíes de colores. Tercer acto, churrasco de dorado en cama de puré de apio bañado con chutney de parchita y una ensalada fresca, y de postre, pannacota con topping de fresa. Le auguro mucho éxito.

Para ir: Frente a la cancha de Puerto Colombia, vía la playa. Calle Los Cocos, n.° 31. A diario desde el mediodía hasta la noche. (0243) 991 1486.


En Caracas. Fresca tizana

Omaira Franco es de Río Caribe, pero casi todos los días se instala en una esquina de la avenida Victoria para ofrecer su tizana hecha a diario, fresquita, con jugos naturales, sin colorantes, frutica picada de la estación y bien fría. Tiene su camión de frutas y en diciembre hizo hallaca de cazón. Ignoro si se las pueden encargar en otra temporada, porque le quedan regias. Es un encanto, siempre anda contenta y atienden con gentileza. Eso sí, la tizana se acaba antes de mediodía.

Para ir: Avenida Victoria, en la esquina frente a la bomba de gasolina. A diario, desde tempranito, excepto miércoles y domingo.

Teléfonos: (0414) 328 4905 y (0212) 668 2915.


En Mérida. Pan Comido

Viviana Moreno y Juan Pablo Márquez abandonaron sus profesiones desde que descubrieron las bondades del oficio de panaderos. Pudimos probar varios de sus atómicos panes y deliramos. El de chocolate lo hacen con el cacao de Billy Esser que les llega de Paria. Hay uno de batata que inventaron para complacer a un chef peruano y lo dejaron en su menú. Otro se llama pan pa’bueno, donde se sustituye la mantequilla por manteca de cochino, pues consiguieron un cuñete de este manjar repleto en calorías en un viaje a Timotes. Es de sus panes más solicitados. El integral lo elaboran con la harina de trigo que muelen en Los Nevados. Es contundente, sano, lleno de fibra. Me fascinó. Aseguran que son una marca mediática porque todo su mercadeo se lleva a cabo por redes sociales y la verdad es que les va de maravilla con su Pan Comido, que así se llama la empresa. Los recomiendo.

Para probarlos: Se consiguen en Mérida. En Twitter: @pan-comido; en Instagram: @pan_comido. juanpmc@gmail.com

Teléfono: (0424) 742 0008. Los venden en La Toscana, avenida Canónigo Uzcátegui, debajo de la plaza La Parroquia.