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Manual de ociosidades de Valentina Quintero

El tobogancito de Rueda es un sitio apacible / Foto: Arianna Arteaga Quintero

El tobogancito de Rueda es un sitio apacible / Foto: Arianna Arteaga Quintero

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En Amazonas

Tobogancito de Rueda

Como el famoso Tobogán de la Selva está tan intervenido, y más ahora con un par de muñecos gigantes, yo les sugiero meterse por un camino que queda antes y buscar el Tobogancito de Rueda. Es el que ven en la foto. Un sitio precioso, apacible, sin muchedumbres y totalmente silvestre. Una cascadita, otra a un lado que casi siempre está calientica porque las piedras la ponen así, la poza gigante y ese paisaje de sabana y piedras inmensa que solo ofrece nuestro estado Amazonas.

Para ir: Vía Tobogán de la Selva desde Puerto Ayacucho pero antes. Llamen a Marianela Rojas. Es tremenda guía en Amazonas. Teléfono: (0426) 544 8091.

En Guárico

Los Morros


Cuando tomas la carretera de los llanos rumbo a San Juan de los Morros puedes creer que te equivocaste y agarraste para la Gran Sabana. Son tan imponentes los morros de San Juan que puedes confundirlos con los tepuyes. Lo extraordinario es que se verán siempre distintos, según donde te estaciones a admirarlos. Si alguna vez quieres verlos desde arriba, lánzate en paracaídas por estos predios. Es estremecedora la visión de esos morros.

Para ir: Vía San Juan de los Morros tomando La Encrucijada.

Para lanzarte en paracaídas consulta www.zoivenezuela.com

En Aragua

Paddle en Choroní

Me he vuelto fanática del paddle aunque no lo he hecho en serio, pero me parece una divinidad pararse en una tabla con un remo y surcar las aguas viendo el paisaje desde arriba. Es tremendo ejercicio, porque debes tener equilibrio, mantenerte derecha, saber colocar los pies, meter la barriga y bajar las escápulas. Es como una clase de pilates pero sobre el agua. Pedro Di Palma imparte clases y paseos en Choroní. Se van en peñero hasta Tuja, una bahía tranquila, y ahí practican y hacen travesía según las condiciones del mar. También pueden subir hasta la poza y el tobogán, comer en el restaurancito y quedarse a dormir en la posada de cuatro habitaciones.

Para ir: Pedro Di Palma. Teléfono: (0414) 481 8282.

www.paraisochoroni.com En Instagram y Facebook como @paraisochoroni

En Monagas

Estancia Los Potros

Estancia Los Potros es una finca agroturística que han acondicionado para recibir grupos de 40 personas en adelante o para hacer eventos. Tiene dos piscinas, granja de contacto, canchas, encierro de ganado, un restaurante donde preparan carne y cochino en vara o cachapas con queso, hay habitaciones y atienden sus propios dueños. Queda muy cerca de Maturín por perfecta carretera.

Para ir: Contactar a María Alejandra Morazzu. Teléfonos: (0291) 315 9570, 315 9575, (0414) 766 3521. Instagram: @Estancialospotros A 15 minutos de Maturín.

En Caracas

Mazapán alemán

Claus Peter Lietz amaba su mazapán alemán, así que cada vez que visitaba su país traía una buena provisión. Pero con el tiempo se puso cuesta arriba viajar con tanta frecuencia, así que resolvió hacer su propio mazapán con la receta familiar para paliar la nostalgia y darse el gusto. Le queda regio. Lo prepara en dos versiones: bolitas de mazapán con una capita de chocolate y bombones rellenos con mazapán. Se llaman Marzipan Passion y los hace por encargo. Como la almendra es muy costosa, se trata de una fineza que cuesta sus churupos. Los probé. Son exquisitos en serio.

Para encargos: En Instagram como @marzipan.passion, marzipan.passion@gmail.com

En Twitter @marzipass Teléfono: (0412) 366 9876.

En Mérida

Comer sanito


Liborio La Cruz es de Piñango, pero se mudó por los predios de Tabay, se instaló junto a su familia en una loma donde amanece admirando el Parque Nacional Sierra Nevada y ahí cultiva la tierra. Lo peculiar y encomiable es que usa fertilizantes naturales, cultiva una inmensa variedad de vegetales, hortalizas y frutas, para que la tierra no se agote con el monocultivo y para que se curen unos a otros. La gente lo visita, recoge sus productos directamente de la siembra y solo compran lo que necesitan para la semana, pues aman comer fresco y visitar a Liborio. Ahora está construyendo una posada y un restaurante, ambos dedicados a sanar a la gente con alimentación.

Para comprar sus productos: Tienen que ir los sábados al Mercadito de Tabay o hacer que un amigo que conozca a Liborio los lleve.