• Caracas (Venezuela)

Todo en Domingo

Al instante

Ingenio de optimistas

Luis Mori, director y fundador de iChamo

Luis Mori, director y fundador de iChamo

Empezar un negocio es siempre un reto que sorprende con sus intrincados caminos y considerables riesgos. A pesar de ello, varios venezolanos han conseguido un feliz desarrollo de su atrevimiento empresarial aun en tiempos en los que pocos deciden tomar la iniciativa. Cuatro emprendedores develan su historia y las máximas que los llevaron al éxito

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

iChamo: el éxito premeditado

La creatividad es fundamental para iniciar un negocio. Sin embargo, cuando una idea novedosa está apoyada en la base sólida de los datos, el éxito luce prácticamente garantizado. Los números fueron la inspiración que motivó a Luis Mori, director y fundador de iChamo, y a sus compañeros de Las Vegas Records al concebir la idea de fundar "el primer portal venezolano de descarga de música legal", como se describen a sí mismos en su sitio web que está en funcionamiento desde 2011. "En la industria musical 32% de los ingresos depende de la descarga digital. Para el momento en que nació iChamo, existían alrededor de 500 tiendas de descarga digital y en nuestro país no había ninguna", recuerda Mori, que además resalta la principal razón por la que se hacía tan necesario un servicio de descarga directa de música en Venezuela: el control cambiario. "La única alternativa para usar este servicio era gastar el cupo de dólares, y muchas veces la gente no lo hacía simplemente porque tenía otras prioridades en lugar de comprar un álbum", indica.

Varios temores podrían afectar a quien decide aventurarse en el mercado de la música por descarga digital, pero este no es el caso de Mori, quien está claro en su diferenciación con el resto de las alternativas con las que compite iChamo. "Si se comparan los precios de un disco con los que se pueden descargar en iChamo, resulta más económico descargarlo por el portal. Indudablemente la carátula y todo lo que implica la versión física tiene un valor, pero mucha gente prefiere la movilidad", asegura.

Una permanente actualización de contenidos referidos al mundo musical acompaña el extenso catálogo que hasta ahora sólo incluye canciones de impronta nacional. No obstante, no tardarán en ampliar la oferta. "Estamos en negociaciones con dos sellos internacionales grandes, Sony Music y Universal Music, que quieren tener sus temas en la página. No sólo tendríamos el catálogo nacional que poseemos ahora, sino también un catálogo internacional". Esta novedad se sumará a otras ventajas, como la versión móvil de la web, que estrenarán a final de este año.


Polka Dots: ofrecer lo que se disfruta

"Definitivamente el red velvet" es la respuesta rotunda de Ernesto Sosa, socio fundador de Polka Dots, al preguntarle cuál es su postre predilecto. Amante de los cupcakes y apasionado de la cocina, asegura que hace tres años, en su primer día como emprendedor, lo acompañó simplemente un mezclador eléctrico, distintos ingredientes y un teléfono por el que llamaban clientes interesados en solicitar las delicias dulces por encargo.

"Intentamos que cada cliente se lleve una experiencia, algo de nosotros". Eso es precisamente lo que ocurre cada vez que un pequeño cupcake sale de Polka Dots en alguna de las cajitas o bolsas especialmente diseñadas para la tienda, pues fue Alejandra Troconis, socia y esposa de Sosa, quien se encargó de idear toda la propuesta visual de la franquicia. "Hemos tratado de consentir al público y creo que poco a poco hemos logrado entrar en el corazón de cada persona que compre", agrega Troconis.

"Para nosotros ha sido un aprendizaje desde el primer momento", afirma Sosa, que recuerda como principales dificultades la búsqueda de ciertos ingredientes o de personal calificado y comprometido. No obstante, al preguntarles sobre su mayor inspiración ante estas adversidades, responden a dúo: "La aceptación del público".

Comentarios en las distintas redes sociales, fotografías de las personas disfrutando alguno de los ponqués en las que etiquetan a Polka Dots, llenan de inspiración a los fundadores de este concepto punteado. "Lo bonito es que esto empezó con nosotros tratando de convencer a la gente de lo chévere que era nuestro negocio, de lo ricos que eran nuestros productos. Hoy los centros comerciales nos llaman y nos ofrecen espacios, y son nuestros clientes quienes desean abrir franquicias de la tienda", dice sonriente Sosa, que junto con Troconis ha logrado impulsar el negocio hasta convertirse en una franquicia con sucursales alrededor del país e incluso una tienda en Puerto Rico, inaugurada recientemente.

Lugar Común: un ágora en Altamira

Lectores, estudiantes de Letras o personas que en algún momento trabajaron para alguna editorial... No es casualidad que el proyecto resultante de los socios y empleados de Lugar Común para aportar algo positivo a su ciudad haya sido una iniciativa que englobara el mundo de los libros. "En principio nosotros quisimos hacer una editorial, pensando en un proyecto que tuviera que ver con la lectura", señala Luis Yslas sobre esta idea que comenzó a andar a finales de 2010. No obstante, pasado un tiempo, esto no fue suficiente. "Lugar Común comenzó a asumirse como un plan que englobaría una serie de proyectos derivados de eso, que tuvieran que ver con el libro, con el mundo editorial. Así, en diciembre de 2012 nació la idea de hacer librería y actualmente la meta es hacer varias tanto dentro como fuera del país".

El éxodo de algunas editoriales transnacionales y la oleada de cierres de establecimientos de venta de libros en Venezuela, no los hizo temblar. "Si la gente está cerrando, hay que abrir. Hay que apoderarse de esos espacios que la gente va abandonando. Porque hacer una librería es también hacer ciudad y la ciudad no la podemos abandonar de todo porque la ciudad somos nosotros también", afirma Yslas, y agrega que el concepto de librería de calle permite que este objetivo de hacer ciudad encaje perfectamente con la dinámica y la estética de la librería.

"No sólo vendemos libros, sino también actividades culturales: tenemos una programación, ofrecemos talleres... así que es algo mucho más completo. Personas que estamos relacionadas con los libros sentimos que fue una manera de conjugar varias experiencias que son de mucho provecho para los ciudadanos", afirma Rebeca Pérez Gerónimo, encargada del local.

Finalmente, agregan que entre los planes del equipo de Lugar Común se encuentra el crecimiento por el interior y el exterior del país mediante la apertura de otros espacios y las alianzas con otras librerías y editoriales.

Fanáticos de la montaña, fanáticos de la hamburguesa

Un concepto. Ese era el único ingrediente que necesitaban los socios fundadores de Ávila Burger cuando pasaron de hacer hamburguesas para el área de la piscina del hotel Ávila, donde empezaron en 2008, a asentarse en 2011 en un local que les había sido ofrecido en la Cuadra Gastronómica de Los Palos Grandes. Fanáticos del cerro que orienta a los caraqueños hacia el Norte, encontraron en él la inspiración perfecta. "Nosotros hacemos mucho ejercicio, nos gusta recorrer distintos caminos del cerro", explica Jorge Redondo, uno de los socios.

Agrega que estaban convencidos de que este símbolo representativo de la ciudad sería suficiente para que el público se identificara con su idea.

Luego de haber prestado servicios de consultoría a empresas de comida durante varios años en compañía de Carolina Fuentes, también socia fundadora del restaurante, pensaba que la labor de llevar este tipo de negocio sería más sencilla. Sin embargo, había retos con los que no contaban. "Como consultores sabes la teoría pero en la práctica se presentan otras dificultades.

El día a día, el asunto laboral, la compra de los productos... todo este conjunto de tareas operativas llevan trabajo y esfuerzo, y eso fue para nosotros un hallazgo al iniciar el negocio".

Pero todo esfuerzo tiene su recompensa. "Nosotros no tenemos clientes, sino fanáticos", afirma Redondo complacido. Señala que muchos consejos de nuevas recetas o sabores que se podrían incluir en las hamburguesas han venido de clientes frecuentes. Esta identificación del público se ha reflejado en el éxito de su aplicación para iOS y Android, así como en las ansias con las que, afirma, algunos fanáticos del interior les han pedido que abran sus puertas en otras ciudades, lo cual está entre sus planes.

Próximamente un conjunto de franquicias estará en Maracay, Guatire y Margarita. Además, calculan que para el año que viene comenzarán a vender franelas con el logo de Ávila Burger en los restaurantes, que ya suman seis.