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Gente que se mueve por la paz

Ellos se mueven por la paz / Fotografía Ricardo Robles

Ellos se mueven por la paz / Fotografía Ricardo Robles

Hay quienes tienen claro que las cosas no caen del cielo y que cualquier acción, por pequeña que sea, tiene un impacto. Varias iniciativas venezolanas que coinciden en el deseo de una convivencia más armónica y que creen que un mejor futuro no es una utopía, unen sus esfuerzos en forma de red, de la mano del Sistema de las Naciones Unidas. Acá comparten sus visiones y acciones

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Para ellos la paz no es un discurso de un certamen de belleza ni un símbolo que se lleva colgado al cuello. Ellos no trabajan en comisiones internacionales para lograr la resolución de conflictos en países remotos, ni esperan que sus nombres aparezcan en la lista de ganadores del Nobel de la Paz del año que viene. Para ellos, la paz no es cosa de comeflores: son acciones, y las realizan aquí, en su país.

Son iniciativas de reciente data, que según cuentan quienes las llevan adelante, surgieron por la sencilla razón de no querer quedarse de brazos cruzados. Al perseguir los mismos objetivos, aunque desde diversas perspectivas y modos de acción, lo lógico era que se encontraran en algún punto del camino, y esto llevó de manera natural a que establecieran alianzas.

Cuenta Antonio Villarroel, director de Plastilinarte, dedicado a la realización de talleres infantiles y familiares para promover el arte, que los objetivos y también los lazos de amistad que unían a los miembros de varias de estas organizaciones tuvieron más de un año de preparación para aprender a trabajar en red. “Buscábamos potenciar lo que cada uno hacía y, a la vez, que surgieran nuevas iniciativas desde el colectivo”.

Este año se formalizó esa suma de recursos y aprendizajes, y junto al Sistema de las Naciones Unidas en Venezuela, firmaron un acuerdo de cooperación para trabajar como Red por la Paz. “La campaña Loc@s por la Paz, que comenzó en 2010, busca educar y dar herramientas a los ciudadanos para una convivencia más armónica y a favor de una cultura de paz. Para llevarla adelante convocamos a algunas organizaciones que sabíamos que estaban trabajando en el mismo objetivo, y fueron aparecieron otras, y este año decidimos darle formalidad dentro de Naciones Unidas, de manera de establecer un espacio para la consulta, el debate y la suma de voluntades”, explica Patricia Clarembaux, asociada de comunicaciones de ONU Venezuela, quien asegura que la expectativa es que esta red siga creciendo. “Cuanta más gente se contagie, mejor”, dice sobre este espacio de encuentro que busca que el trabajo por la paz en el país vaya mucho más allá de la celebración del Día Internacional de la Paz, el 21 de septiembre.

La importancia de la fecha. Así como se dice que el Día de las Madres debería celebrarse todos los días, nadie dudaría en pensar lo mismo sobre la paz. Pero que en el país hace unos años el Día Internacional de la Paz pasara casi por debajo de la mesa, podría interpretarse como que este no es un tema de agenda cotidiana de la mayoría. José Gregorio Guerra, coordinador del proyecto deportivo Paz en las Canchas, de Paz con Todo de la Fundación de Maickel Melamed, cuenta que lo que comenzó con la intención de incentivar la celebración de este día para promover una cultura de paz, se ha ido consolidado en diversos programas y proyectos. “Siempre con la idea de incentivar en los demás que desde lo que son y lo que hacen pueden hacer cosas por la paz”, recalca. Así, Paz con Todo lleva adelante tres proyectos: Loc@s por la Paz, junto a Naciones Unidas; Échale Color, que junto a Corimon y con el apoyo de organizaciones de la red han realizado intervenciones artísticas en Petare, para crear espacios de encuentro y generar un clima de convivencia; y Paz en las canchas, que busca promover el desarrollo humano a través del deporte. “Desde el fútbol tratamos de explicar que lo que pasa en la cancha, pasa en la vida: hace falta disciplina, trabajo en equipo, respetar las normas”, dice sobre este proyecto que se hizo en Caracas con el Deportivo Petare y el Caracas Fútbol Club, y que ha alcanzado a 500 niños.

Más allá de la palabra. “La violencia no disminuye con una charla o con un comercial de televisión”, eso lo sabe Gabriela Arenas, presidenta de la Fundación TAAP (Taller de Aprendizaje para las Artes y el Pensamiento), quien junto a su esposo, el artista plástico Carlos Meneses y otros profesionales que se han sumado a la iniciativa, han comprobado que el arte es una útil herramienta para disminuir expresiones de violencia, y han desarrollado una metodología de trabajo en las comunidades mediante las artes visuales. Desde 2009 están en Turgua, y en 2010 llegaron a Terrazas del Alba. Los talleres se realizan semana a semana en las comunidades, en los colegios que lo requieran y la fundación también se ocupa de impartir formación. “La tarea no ha sido fácil, porque la violencia forma parte de la cotidianidad y además se trata de un problema multifactorial”, asegura Arenas, quien sin embargo no cesa en su empeño de convencer a otros de que convivir pacíficamente siempre trae a largo plazo mayores réditos. “Por uno que decide dejar el arma, por ese que eligió quedarse en la escuela y luego hacer una carrera, por eso, vale la pena todo el trabajo”, afirma.

Cuestión de valores. En un mundo donde la palabra red es de uso cotidiano, se tejen y entretejen nuevas tramas todos los días. PROpuesta Ciudadana, una organización sin fines de lucro que tiene como objetivo la educación y proyección de valores ciudadanos, y que pertenece también a Red por la Paz, está conformada a su vez por otras redes. “La idea es educar a un ciudadano integral en cada uno de estos ámbitos”, explica Alexey Martínez, presidente de esta iniciativa que surgió como un proyecto estudiantil en la Universidad Santa María, tras la pregunta de si la violencia y el problema de la seguridad ciudadana tenía un origen político, económico o social. “Nos dimos cuenta de que es un problema de valores”, explica Martínez, sobre lo que mueve a lo que hoy es una organización que con ayuda de sus voluntarios han trabajado con más de 800 jóvenes en alrededor de 15 colegios de Caracas, ofreciendo charlas y talleres, que buscan promover la importancia de que cada quien respete los derechos de los demás.

Anhelar paz. Exclamar “Quiero paz“ no es un gesto ajeno a nadie, porque, como explica Mariana Marchena (Marche), directora de la iniciativa que lleva este nombre, la paz no es simplemente ausencia de guerra. “Es un compromiso, es reconocer al otro, escucharlo y trabajar en equipo”. Es decir, que es algo que decidimos –o no– vivir cotidianamente. “A todos nos afecta la violencia”, dice Marche para explicar lo que motivó en 2009 a un grupo de profesionales de distintas áreas, a sentarse a pensar qué podrían hacer para contribuir a mejorar la situación de la seguridad ciudadana, y luego, además de trasladar a la web el Wikidelito, un mapa donde los ciudadanos podían hacer denuncias sobre delitos de violencia, llevaron adelante una asamblea por la paz para conseguir políticas de seguridad ciudadana, y realizan desde su creación, talleres de agentes de paz, que ayuden a resolver conflictos cotidianos en las comunidades, así como actividades de calle, talleres para universitarios y hasta obras de teatro con el mismo objetivo.

Conquistar espacios. “La paz es lograr espacios de conciliación. Más allá del grave problema de la criminalidad, en Venezuela nos enfrentamos al tema de la intolerancia”. Para Luis Rafael Bergolla, presidente de la asociación civil Collectivox, la paz en el país se va a construir en el momento en que se ejercite el músculo de la tolerancia. Y junto a quienes conforman esta iniciativa que busca realizar intervenciones de mínima escala que tengan un máximo impacto social, considera que esto se logra en los espacios públicos. Los que aún hay que crear, porque se está lejos de la proporción ideal para cada ciudadano, y los que hay que recuperar. “La paz tiene que ser activa. Si se abandonan los espacios, la criminalidad los toma”, recalca Bergolla. El proyecto más reciente de esta asociación ha sido la intervención junto a la comunidad del Paredón Lateral del Teatro César Rengifo de Petare.

Cosas de niños. Pocos son los pequeños que no han jugado alguna vez con una espada, un tanque o una pistola de juguete. María Fernanda Maragall y María Adelina Vera, de grupo Zoco, se dieron cuenta de que a pesar de que los niños de ahora parecen estar más expuestos y atraídos hacia juegos más violentos, muchos de los que fueron a su tienda, donde es posible conseguir juguetes nostálgicos –como los meccano o los de construcción de madera–, también mostraron su interés y disfrutaron de estas otras formas de entretenimiento que invitan a concentrarse y construir. De allí nació la iniciativa del Desarme Simbólico y la recolección de juguetes bélicos, que empezó con la Quincalla Zoco como centro de acopio, y ahora se ha extendido a varias tiendas de diseño de Caracas así como a librerías. “Nosotros creemos que si las acciones de violencia generan más violencia, las acciones de paz deben traer más paz”, asegura Maragall sobre su iniciativa que ya lleva tres años. Los niños reciben a cambio del juguete bélico una medalla, pero lo que esperan en Zoco es estimular la reflexión en familia.

Y como muchos ya lo saben, la reflexión no sólo la propician los adultos en los niños. También ocurre a la inversa. Eso lo comprueba cada día Linsabel Noguera, de La Rana Encantada, quien además de su experiencia de cuentacuentos, participa, entre otras actividades, del proyecto Postales para la Paz, que ahora tiene una extensión en Barcelona, España, donde los niños muestran a través del arte lo que es para ellos la paz. “Ha sido una experiencia de sumar”, dice Noguera sobre esta iniciativa que desde hace tres años involucra cada vez a más personas, y que se realiza en el marco del Día Internacional de la paz. “Podría parecer que es una acción de un momento, que no trasciende, pero lo cierto es que se produce un cambio en la manera de ver las cosas. Son las pequeñas acciones las que hacen que nuestro entorno sea mucho más armónico”, dice quien está convencida, al igual que el resto de los que conforman esta red, que cada persona es capaz de construir la paz en su entorno.

Redes en la red

RedxlaPaz

@redxlapaz.

www.redporlapaz.org.ve (en construcción).

Facebook: RedXlaPaz.


Plastilinarte

 @plastilinarte

www.plastinarte.com.


PROpuesta Ciudadana

ww.pro.org.ve

@pro.

Facebook: Propuesta Ciudadana.

 

Quiero Paz

@QuieroPaz.

www.quieropaz.org

Facebook: QuieroPaz


Fundación TAAP

@fundacióntaab.

www.fundaciontaap.org.

Facebook: Fundación TAAP Venezuela.


Collectivox

@collectivox.com.

www.collectivox.com.


Grupo ZOCO

@QuincallaZoco.

Facebook: Quincalla Zoco.


La Rana Encantada

@ranaencantada.

www.laranaencantada.com.


Paz con Todo

@PazConTodo.

Facebook: PazConTodo.


Fotógrafos por la Paz

@fotosporlapaz.

Facebook: Fotógrafos por la Paz.


Música y paz

Este domingo 18 de noviembre se realizará, por tercer año consecutivo, el concierto Loc@s por la Paz, organizado por Sistema de las Naciones Unidas y los miembros de Red X la Paz. Este año el tema central es la prevención de la violencia contra la mujer, además de diversas actividades propiciadas por las organizaciones de la red.

Plastilinarte estará recogiendo material escolar para llevar sus talleres a más comunidades, Zoco recuperará juguetes bélicos para el desarme simbólico y se realizará una actividad de educación en recolección de basura. Lugar: Concha Acústica del Parque Generalísimo Francisco de Miranda.

Hora: 10:00 am a 6:00 pm. Entrada gratis.