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Entusiasmo al envasar los sabores del país: Paula Martínez, emprendedora

"La idea es tender un puente entre productores de las regiones y los consumidores en Caracas" | Foto: Mauricio Villahermosa

"La idea es tender un puente entre productores de las regiones y los consumidores en Caracas" | Foto: Mauricio Villahermosa

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Paula Martínez tiene el entusiasmo a prueba de fisuras de quienes creen en sus proyectos. Encarna a las buenas emprendedoras venezolanas que llevan ese combustible en la actitud. Estudió arte, venía de trabajar en museos y relaciones públicas, también en la locución con un programa de radio en las emisoras del Ateneo y luego Hot 94. "Soy como una malabarista caraqueña", se define. En uno de sus recorridos por Venezuela se preguntó por qué no traer las delicias que conseguía en sus viajes, para ofrecerlas en la capital. Así, en 2013 y junto con Luis Branger decidió darle forma a SpicyPau, que comenzó distribuyendo las mermeladas y picantes elaboradas artesanalmente en Mérida por Las Catalinas. En ese ensayo descubrió que proponiendo un cambio de empaque, con su propio sello, quizá esos sabores tendrían más alcance. Y así fue. "Decidimos ofrecerlos con una imagen muy limpia, donde se ve el producto y se dice quién lo hace. Le dio un gran impulso".

Con esa misma fórmula siguió recorriendo el país en la pesquisa de buenos sabores. Gracias a su alianza con la familia Garrido, en Amazonas, empezó a ofrecer picante de catara y más recientemente, mermeladas de frutas amazónicas con mucho que brindar: copoazú, tupiro o manaca. De Araya se trae huevas de lisa y planea envasar en tubos de ensayo sabores venezolanos como lo hace con distintas especias. Su rango de acción, como buena emprendedora, va desde la visita a los lugares en la búsqueda de productos, pasando por todas las escalas del negocio hasta las redes. "La idea es tender un puente entre productores de las regiones y los consumidores en Caracas". Esa dinámica, en la que ya suma dos años, le ha enseñado varias cátedras. "En esto hay que adelantarse a los problemas y pensar las soluciones. Hay que tener mucha rapidez mental". Ella mantiene su propio credo y lo comparte: "Creo en esto, tengo fe en el país y no temo. Hay que concentrarse en un punto que te haga feliz y trabajar mucho". Y alimenta su entusiasmo con varias convicciones. "Tenemos gente muy bella. Productos por potenciar. Te das cuenta de que a pesar de todas las dificultades, el país tiene muchas ganas. Que el venezolano tiene madera fina. No se rinde fácilmente".

En Twitter: @Spicypau.