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Todo en Domingo: Padres por primera vez

"Soy afortunado porque muchos padres no pueden compartir tanto como lo hago yo con mi hija", dijo Deive Garcés - Foto: cortesía

"Soy afortunado porque muchos padres no pueden compartir tanto como lo hago yo con mi hija", dijo Deive Garcés - Foto: cortesía

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Amor a primera vista

Deive Garcés aún no define de qué color son los ojos de su pequeña Martina: un día pueden ser verdes; otro, más claros, o quizás los tiene miel, como los de su abuelo. Esos mismos ojos lo vieron por primera vez en quirófano, donde el orgulloso padre la recibió entre lágrimas. "Desde ese día no nos separamos. Es la bendición más grande del mundo", recuerda emocionado.

Saber que se convertiría en papá lo dejó en shock, no tanto como enterarse de que sería una niña. "Fue un temor adicional porque sé todas las cosas que viven las mujeres, e incluso le pregunté al médico si no había nada escondido por ahí (sonríe). Pero Martina es un angelito y no lo digo porque sea su papá. Es divertida, todo el tiempo sonríe, está contenta, no es llorona. Es una niña muy feliz y dulce", afirma el modelo y actor venezolano.

Las tortas de queso se convirtieron en el curioso antojo del futuro padre quien, a diferencia de su esposa, engordó cuatro kilos e incluso sintió varios mareos. No se afanó en cursos prenatales ni literatura sobre la paternidad primeriza aun cuando sí recibió una avalancha de consejos. "Todo el mundo te dice algo y tiene su forma de criar aunque realmente el que lo va a descubrir eres tú, quien va a sentir qué es lo que necesita tu bebé eres tú, aunque no está de más escuchar a quienes ya han pasado por ahí. Nosotros fuimos muy guerreros con Martina, a la primera semana salimos a la calle y a lo mejor no está bien, pero lo hicimos. Vamos improvisando, vamos probando".

Además de sus compromisos profesionales en Miami, donde reside desde hace cuatro años, Garcés comparte con su esposa un negocio de bebidas y snacks, lo que le permite organizar horarios y pasar el mayor tiempo posible con la pequeña. "Soy afortunado porque muchos padres no pueden compartir tanto como lo hago yo con mi hija. Sandra y yo trabajamos juntos, siempre estoy con ella y la niña, nos separamos muy pocos momentos y eso me ha permitido ver cómo ha ido evolucionando. Es muy mimada, le gusta tocarme la cara, agarrarme, se queda tranquila comiéndose mi mano, creo que es porque le van a salir los dientes y todo se lo quiere meter a la boca", sonríe.

Ambos procuran una crianza tradicional. "Tenemos una teoría como padres. Por ejemplo, evitamos que vea TV, ya que hemos leído que aumenta la hiperactividad en los niños y eso les podría causar problemas al ir al colegio, pues se aburren. Le hablamos en varios idiomas, algunas palabras en italiano, francés, inglés, para que aprenda. Queremos una crianza como era antiguamente, que nos hacían pensar, no tanto ponerla a jugar con un celular o un aparato. Sin alejarla del mundo actual, tenemos nuestras reglas, para todo habrá sus momentos", agrega.

"¿Un consejo para Martina? Que haga lo que haga siempre sea perseverante, que nunca se rinda. Mil personas te pueden decir que no, pero si luchas y luchas, en algún momento lo vas a lograr, no importa qué tan lejos o tan cerca se esté de la meta. Que nunca deje de soñar, que es gratis y es parte de lo que nos mueve como personas. Yo no le voy a poner límites, quiero que sea feliz".

A tiempo completo


La cigüeña tomó por sorpresa a Ramón Castro durante unas vacaciones familiares en Margarita. "Mi esposa María Carolina me llamó al baño y me mostró la prueba de embarazo. Nos abrazamos, nos pusimos a llorar. Empezamos a llamar a uno por uno al baño y le dábamos la noticia. Fue todo en familia, gracias a Dios", recuerda.

La paternidad siempre fue un anhelo del animador y locutor, inclusive desde la juventud. "Para nosotros fue muy importante analizar qué hacían otros padres, cómo se comportaban con sus hijos. Somos muy observadores y de escuchar a otros. Creo que todo el mundo exagera muchísimo con frases como 'No vas a dormir más nunca' o 'Se te acabó la vida'. La paternidad sí es complicada, pero qué no lo es en la vida".

Hace nueve meses que recibió a Sarath. Tiene registrado cada momento de ese 28 de agosto, incluso el primer selfie de la bebé en quirófano. "Fue tal como lo había visualizado. Obviamente es muy impactante cuando ya tienes a tu bebé en brazos. Desde el primer momento nos involucramos en todo, hay que hacerlo porque las cosas no te las pueden contar, las tienes que vivir".

Para Sarath nunca está cansado. "Todo lo que pueda hacer yo lo hago. Me parece que es complicado, aún más para la mujer, es sumamente duro. Por eso trato de apoyar a mi esposa en lo que puedo, tomando en cuenta que trabajo y ella está en la casa, y el trabajo allí es más complicado que el que yo pueda tener en la calle", asegura.

Como padre primerizo son muchos los aprendizajes. La organización es uno de ellos. "Tengo que exigirme más. Ahora tengo que ver cómo saco horas extras para atender a mi esposa y a mi hija. No paro, trabajo incluso en la casa. Descanso pocas horas, me puedo dormir a las 2:00 a. m. y despertarme a las 6:00 a. m.".

Antes de salir de casa, alista lo más posible lo que la bebé necesitará para facilitarle la faena a su esposa. Si la pequeña se inquieta, le habla, camina con ella, la lleva a donde le señale con la pequeña mano. Ya aprendió a aplaudir, le gusta jugar a esconderse y es su compañera al tocar el teclado. "Quiero que Sarath sepa que lo más importante es ser tú mismo y no permitir que nadie te coarte y te limite en lo que quieras hacer, sin olvidar los valores y el concepto de familia que te dieron tus padres. El resto es historia".

Papá besucón


A sus cuatro meses de edad, Salvador logró sostener el tetero con las manos. Lleno de orgullo y aprovechando su "momento de madre", Luis Gerónimo Abreu muestra la foto de su primogénito al elenco durante el ensayo de la obra Venezolanos desesperados.

"Ser papá es exactamente igual a lo que la gente te cuenta, multiplicado a la enésima potencia. Antes de serlo, todo lo que te dicen lo minimizas, sientes que la gente exagera y la mayoría de los que tienen hijos no te habla de otra cosa. Ahora yo tengo que controlarme, pero es difícil", asegura.

Su hijo pesó 3,305 kilos y midió 50 centímetros aunque los médicos aseguraron que alcanzaba los 4 kilos, pues aparentaba ser pesado por lo compacto. "La adrenalina en quirófano era tal que no caí en cuenta de todo, hasta que después de un baño, ir a casa y regresar a la clínica, lo llevaron al cuarto y lo cargué. Ahí comprendí la magnitud del evento. Sentí éxtasis total", recuerda Abreu.

Para el actor, los sentimientos por los hijos no son absolutos desde el primer momento, sino que crecen con el tiempo, similar a una pareja. "Creo que la gente exagera al decir que apenas nace el bebé, es el amor incondicional. Creo que se va desarrollando, con cada sonrisa te enamora más, cada reacción o gesto te cautiva más. Ese amor que sentía por Salvador al nacer no es el mismo que siento hoy. Ahora estoy mucho más enamorado".

Reorganizar es la palabra clave para Abreu. "Los tiempos son mucho más difíciles, no solo para mí, creo que la peor carga la lleva la madre porque la vida es muy injusta. Trato de compartirla con Claudia (la Gatta) lo más que puedo. Tampoco creo que uno deba sacrificarse 100%, sino organizarse para hacer lo que a uno le gusta sin que tu hijo sienta tu ausencia. No es fácil pero creo es la meta que se debe lograr", afirma.

Un futuro padre no debe dejar de escuchar los consejos, simplemente debe tomar los que más le funcionen y soltar los que no tanto, en opinión del actor. "Ningún padre viene con manual, se va aprendiendo en el camino. Cada niño es distinto, con personalidades distintas, y en el ensayo y error está también la parte de la diversión".

"Ser padre significa muchas cosas. Te llena de orgullo, indudablemente hay una parte del ego masculino que se ensancha aun cuando uno no sea machista ni nada por el estilo, es inevitable que te suceda; es amor puro, es responsabilidad enorme, creo que la mayor que puedes tener en tu vida. Es la extensión de tu piel, de tu ser, de tu alma, de tus sentimientos, es una parte de ti que tienes al lado".