• Caracas (Venezuela)

Tamara Avetikian

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Tamara Avetikian

Esperanza para Venezuela

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En medio de las vacaciones, recibo un mail de auxilio de una amiga venezolana. Pide que la ayudemos a difundir las noticias de su país, para “alertar al mundo de la situación que viven en Venezuela”. Escribo esta columna el día del aniversario del inicio de las protestas, que el año pasado duraron 100 días y dejaron 43 muertos y 878 heridos.

Nada mejoró en Venezuela este último año. Al contrario, la economía va en picada; el FMI pronostica una caída de 7% del PIB. La baja del precio del petróleo redujo a la mitad el “salario nacional”; la inflación terminó 2014 en 64%, y la escasez obliga a hacer colas por los productos básicos.

El gobierno acusa a los empresarios de una “guerra económica”, y denuncia intentonas golpistas. No puede reconocer que sus trasnochadas políticas socialistas son la causa de la debacle. En vez de cambiar el rumbo, hostiga y apresa empresarios y comerciantes, acusados de “boicot, especulación y acaparamiento”. Y llega al extremo de prohibir las colas, tomarles fotos y divulgarlas por Internet.

La última medida para amedrentar a la oposición fue autorizar a la policía el uso de armas de fuego durante las protestas. Aun así, los venezolanos salieron a la calle a hacer valer sus derechos. Jóvenes estudiantes y gente mayor, marchando por Caracas y otras ciudades en homenaje a los caídos en las protestas de 2014 y por la liberación de los 69 presos políticos. Leopoldo López sigue en la cárcel, a pesar de los pedidos internacionales. 3 estudiantes son torturados en lo que llaman “la Tumba”, celdas de los sótanos de policía política.

Tengo esperanza de que este año las cosas puedan mejorar. La oposición unida ha llamado a un acuerdo nacional para la transición. Un documento serio, que demuestra su voluntad de cambio pacífico para reemplazar al régimen fracasado por uno que respete la democracia y los derechos humanos, y salve la economía.