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Eran venezolanos los cinco muertos vinculados a plagios

Los cinco cadáveres fueron recogidos y enterrados por sus familiares antes de que les hicieran autopsia

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El Eje de Homicidios de la Región Sucre de la policía judicial identificó plenamente a los cinco hombres que murieron el domingo como consecuencia de un supuesto enfrentamiento con efectivos de la Guardia Nacional en aguas frente al caserío Mapire.

Los supuestos piratas eran todos venezolanos: Junior Alfredo Flores, alias Memín de 31 años de edad; Ángel Joel Zabala, apodado Yoel de 24 años; Javier Brito Cedeño, también conocido como Grillo de 26 años; Yeferson Jesús Rojas, de 20 años y Eduardo José Barreto, alias Antonio de 23 años.

Todos ellos, excepto Brito Cedeño, tenían antecedentes penales. Rojas Gómez, por ejemplo, fue señalado por Cicpc a propósito de una averiguación sobre introducción al país de desechos o residuos nucleares, efectuada en Tumeremo en agosto del año pasado. Flores tenía registros por tráfico de combustible y porte ilícito de arma de fuego.

Este grupo iba a bordo de un peñero azul y anaranjado, de seis metros de eslora, llamado Cimarrón. Según la GN, dos miembros portaban fusiles AR15 y AK47, respectivamente. Las cacerinas correspondientes aún tenían numerosos cartuchos sin percutir cuando fueron recuperadas de los cadáveres.

La lancha se topó con una comisión del Grupo Antiextorsión y Secuestros que investigaba el plagio de dos pescadores trinitarios. Los militares zarparon desde Tucupita en una embarcación de uso particular, sin emblemas del componente castrense.

Además de los cinco muertos, fue herido en el maxilar derecho el sargento segundo Jesús Gutiérrez Urdaneta. Luego de recibir los primeros auxilios en una base naval de Puente Hierro fue trasladado en helicóptero al hospital de Tucupita.

Sin autopsias. El proceso de identificación judicial no pudo completarse debido a que los cadáveres de los supuestos piratas fueron levantados por sus familiares antes de que llegara la policía judicial.

Los cuerpos fueron colocados en una camioneta pick up y entregados a los padres o a las esposas.

Los agentes, de hecho, obtuvieron los nombres durante entrevistas con los deudos, quienes solo permitieron que los funcionarios echaran vistazos en los ataúdes.

En la lancha donde iban los supuestos piratas fueron colectados restos de proyectiles.