• Caracas (Venezuela)

Sucesos

Al instante

Un viaje de regreso después del Día del Padre terminó con 19 muertos

El chofer del autobús sufrió una crisis nerviosa al enterarse de que su hija de un año había perdido la vida | Foto Cortesía @Guzgomezmoron

El chofer del autobús sufrió una crisis nerviosa al enterarse de que su hija de un año había perdido la vida | Foto Cortesía @Guzgomezmoron

Un autobús de la línea Expresos Lara chocó ayer en la madrugada en la Autopista Regional del Centro

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

La ruta Barquisimeto-Caracas la cubren a diario cuatro autobuses. La demanda de pasajeros por el Día del Padre obligó a la línea Expresos Lara a habilitar una unidad. El domingo a las 10:45 pm salieron dos buses de Barquisimeto con destino a Caracas.

“Como era el Día del Padre había mucha demanda. La unidad que sufrió el accidente era la responsable de hacer la ruta de regreso de las 6:15 am”, afirmó la secretaria de la línea, Yolimar Mendoza, desde la oficina de La Bandera, adonde llegaron algunas personas preguntando por sus familiares.

El colectivo Mercedes Benz blanco número 006, placas 6022AOP, conducido por Roberto Pastor Azuaje Fernández chocó contra un árbol a las 4:25 am, 50 kilómetros antes de llegar a Caracas. En el siniestro murieron 19 personas, entre los que había 8 funcionarios y 3 menores de edad. Hubo, además, 15 heridos. En el bus, con capacidad para 52 pasajeros, viajaban 38 personas.

Los cuerpos de las víctimas fueron trasladados en la mañana a la morgue del hospital Victorino Santaella, en Los Teques. Pero al mediodía seis de los cadáveres no habían sido identificados y los enviaron a la medicatura forense de Bello Monte.


Familias y funcionarios. Uno de los fallecidos es Frankyher Estrada Cortez, quien viajó a Barquisimeto a celebrar sus 15 años, que cumplió el sábado. Regresaba en el autobús con su abuela, Carmen González, quien también murió en el choque. Kenny Cortez, tío del joven, contó que el adolescente vivía en Caracas con su abuela, de 60 años de edad, quien lo crío. Sus padres, Naiyoli Cortez y Franklin Estrada, viven en Lara. Por esa razón el menor había ido hasta allá a festejar su cumpleaños.

Carlos Crespo era el nombre que compartían un padre y su hijo, también fallecidos en el accidente. El padre solía viajar constantemente a Caracas para vender quesos. Su hijo, de 25 años de edad, lo acompañó esta vez. Era estudiante y trabajaba.

En la lista de las víctimas también están dos sargentos primeros del Ejército: Jefferson Perozo Jiménez, de 30 años de edad, quien trabajaba en la Comandancia General del Ejército; y Deivid Erikson Montenegro, quien era operador de la emisora Tiuna FM. También murieron el oficial de la PNB Junior Vásquez Oviedo, quien era jefe del cuadrante 5 de Antímano; el funcionario del Sebin Benny Xavier Castillo Azuaje, de 24 años de edad; y 2 fiscales del Ministerio Público: José Argenis Torrealba y Wilmer Enrique Benítez Godoy.

José Oviedo perdió a su primo Junior Vásquez Oviedo y a su hermana, Zuly Oviedo, de 34 años de edad. El sargento primero Jefferson Perozo Jiménez, que tenía un hijo pequeño, fue reconocido por su primo Dogny Maldonado.

En el levantamiento del accidente participaron los bomberos, Protección Civil Miranda, Polimiranda, PNB y GNB. Fue necesario usar gatos hidráulicos y sierras para sacar a los muertos y heridos del bus. Ese trabajo duró cinco horas. Por dos horas estuvo cerrado el paso en ambos sentidos de la autopista.

Las autoridades de Tránsito y la PNB investigan las causas por las cuales Azuaje Fernández perdió el control del vehículo. El fiscal 1º auxiliar de Caracas, Yonny Hernández, coordinará la averiguación.


Atención a la víctima
Lilian Romero, presidente de la asociación civil para la Prevención de Accidentes de Tránsito y Apoyo a sus Víctimas, subrayó que la empresa debe velar por la seguridad de los pasajeros: “Haya sido por problemas mecánicos o por descuido del conductor la línea es la responsable de garantizar que las unidades estén en buenas condiciones y que el chofer tenga plenas capacidades”.

La Ley de Transporte Terrestre especifica que los vehículos destinados al transporte terrestre público deben contratar una póliza de seguro de accidentes que cubra a los pasajeros y el equipaje. “Hay empresas que pagan los gastos funerarios, pero más nada. ¿Qué pasa con la familia de las víctimas, más si son sostén de hogar? La indemnización no puede ser solo el gasto funerario”, reclamó Romero.

Además de la ley, las unidades de transporte público tienen que adecuarse a las normas Covenin y los conductores deben ser capacitados según las disposiciones de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo.

Al Cuerpo Técnico de Vigilancia de Transporte Terrestre le corresponde hacer la inspección de las unidades cada seis meses, en este caso en el terminal de pasajeros de Barquisimeto. Romero agregó que los autobuses no pueden salir sin que se verifique sus condiciones. “Hay que investigar si el conductor tenía acompañante, quiénes viajaban adelante, si había exceso de carga, si tenía los cauchos lisos, que los usuarios usaran cinturón de seguridad, que se hubiesen hecho las paradas reglamentarias. Es importante el rol del conductor, de la empresa y de las autoridades que no supervisan como debe ser”.