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El periodismo debe movilizar a la gente contra la violencia

En el Foro “Siluetas de Tiza” expertos destacaron la importancia de que los medios de comunicación visibilicen a las víctimas de la violencia |  Foto: Antonio Rodríguez

En el Foro “Siluetas de Tiza” expertos destacaron la importancia de que los medios de comunicación visibilicen a las víctimas de la violencia | Foto: Antonio Rodríguez

Frente a la cerrazón informativa del gobierno, se impone destacar los daños de la criminalidad en boca de las víctimas

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Los medios y los periodistas no son responsables del auge delictivo en el país, pero están obligados a contribuir con la disminución de la violencia a través de la visibilización de sus efectos perniciosos en la sociedad, más allá de lo que las estadísticas puedan indicar sobre la gravedad de la crisis de inseguridad ciudadana.

A partir de esta idea se llevó a cabo el taller “Siluetas de Tiza: Medios de comunicación y periodistas frente a la violencia”, auspiciado por las ONG Ashika Venezuela, Fundación TAAP, Cecodap, Centro de la Investigación de la Comunicación de la UCAB, Paz Activa y Espacio Público. Carlos Delgado Flores, de la UCAB, explicó la connotación del nombre del taller: las siluetas de tiza son las que marcan los técnicos forenses para indicar la posición en que quedó un cadáver en el asfalto, pero también los dibujos a través de los cuales niños, niñas y adolescentes, víctimas primarias o secundarias de la criminalidad, dejan registros de su angustia.

El encuentro permitió una autoevaluación de la manera en que se informa sobre la violencia en Venezuela. Entre los resultados de la reflexión destaca la necesidad de entender que la violencia no se reduce a los hechos criminales reseñados en las páginas rojas de los diarios, porque, por ejemplo, también es violencia la escasez de insumos básicos en un hospital que pone en peligro la vida de mucha gente.

Frente a la cerrazón informativa de las autoridades del Estado, referida por Luis Cedeño, de Paz Activa, los reporteros tienen la oportunidad de ponerle rostro y voz a la tragedia cotidiana. En ese sentido, dar cabida a las víctimas puede ser más útil que reproducir la versión oficial de un suceso.

Oscar Misle, de Cecodap, está convencido de que el comunicador social es un legítimo agente de cambio, que no tiene que limitarse a informar, sino a formar y a transformar: “Se debe apuntar a un periodismo de soluciones, que trascienda los relatos de datos básicos y muestre el dolor de los afectados y el aporte que pueden hacer los especialistas y la sociedad civil organizada”.

Misle sostiene que la violencia es multifactorial. No descarta que las telenovelas puedan actuar como catalizador, pero del mismo modo que lo hace el discurso violento del presidente Nicolás Maduro.

Carlos Correa, de Espacio Público, insiste en que el combate al hampa no es una tarea exclusiva del periodista y que se requiere construir un tejido social sensibilizado y proactivo: “Es imprescindible crear alianzas y contar las historias de violencia con profesionalismo y creatividad, para evitar que las noticias se vuelvan intrascendentes”.

Gaby Arenas de Meneses, de la Fundación TAAP, se refirió a experiencias exitosas en Brasil y Colombia, donde algunos medios se pusieron de acuerdo para fomentar la movilización ciudadana contra la violencia; por ejemplo, a través de veedurías que acopiaban y compartían información periodística.

Arenas de Meneses refirió en primera persona los logros que se pueden obtener desde el periodismo: “Después de la publicación del reportaje de El Nacional sobre las llamadas zonas de paz en Barlovento, recibí varias llamadas de personas dispuestas denunciar lo contraproducente que ha sido darle dinero a los delincuentes a cambio de algunas armas. Esta semana apresaron a cuatro de los que mantienen en jaque a esas comunidades y este domingo realizaremos un taller de convivencia para la paz con 67 maestros del lugar”.


No más penas
Delia Martínez, oficial de Desarrollo Adolescente de la Unicef, manifestó preocupación por la posibilidad de que el asesinato de la actriz Mónica Spear cause reacciones viscerales, como aprovechar la reforma de la Lopna para aumentar las penas a los adolescentes que incurren en delito, como propuso la vicepresidente de la Comisión de Familia de la Asamblea Nacional, Odalis Monzón.

Martínez recordó que Venezuela firmó y ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño y debe atender las recomendaciones de Naciones Unidas, entre ellas la inconveniencia de aumentar las sanciones para menores de 18 años de edad: “Las experiencias en América Latina señalan que esa no es una solución y que se debe preservar la posibilidad de reeducación del joven”.