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Otro niño ultimado por criminales armados

Familiares lloraron mientras esperaban la entrega del cadáver del niño Foto Raúl Romero

Familiares lloraron mientras esperaban la entrega del cadáver del niño Foto Raúl Romero

Juanderling Mijares Pacheco, de 3 años de edad, fue herido de un tiro en la frente por robacarros de Sarría

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Juanderling Mijares Pacheco no pudo comerse el helado que iba a comprarle su mamá Mayadeth Pacheco en una bodega de Sarría.

Ambos caminaban de regreso a su vivienda cuando el niño le pidió la golosina a su mamá. El local donde se lo venderían estaba a pocos metros, en la esquina San Pascual. Eran las 8:00 pm del lunes.

Todo ocurrió demasiado rápido. El bisabuelo del niño, Luis Pacheco, cree que los disparos comenzaron cuando una banda ajena al sector llegó disparando para reclamar el dominio de esos espacios. El abuelo, que tiene el mismo nombre, dijo que al principio todos allí pensaron que se trataba de una requisa de la GNB. Luego se dieron cuenta de que eran cinco delincuentes armados y en motos.

“Todos corrieron, pero el niño quedó tendido. Su mamá se regresó y lo agarró. De inmediato se dio cuenta de que le habían dado un tiro entre las cejas”, relató.

Juanderling Mijares murió poco después, mientras lo atendían en el Hospital de Clínicas Caracas.

El niño falleció el mismo día en que mataron a otro de años, en el barrio Unión de Petare. 

Detectives del Cicpc colectaron numerosas conchas de proyectil calibre 9 mm. Algunos restos de balas estaban incrustados en las paredes.

Las víctimas pidieron el auxilio de la GNB y, según el bisabuelo, los uniformados se negaron a ir al lugar por temor a represalias de las bandas.

Ese lunes, los delincuentes continuaron merodeando por la zona. Media hora después, llegó a la misma clínica un hombre herido cuando le robaron su automóvil en el mismo lugar donde mataron al niño.
Juanderling Mijares ha sido tercer miembro de la familia que muere debido a la criminalidad caraqueña durante los últimos seis años.

“Estamos indefensos. Este 24 de diciembre día de navidad tendré que enterrar a mi nietito”, expresó entre llantos el bisabuelo.