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“No mueren los malos sino los buenos”

Jimbert Hernández (izq.) fue herido junto con su padrastro y murió el lunes. Carlos Hernández intentó defender a sus padres con una botella

Jimbert Hernández (izq.) fue herido junto con su padrastro y murió el lunes. Carlos Hernández intentó defender a sus padres con una botella

En dos hechos aislados, ocurridos en Caracas y en Cantaura, asesinaron a dos adolescentes miembros del Sistema de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles Simón Bolívar. Jimbert Gabriel era violinista e incursionaba en los coros y recibió un disparo desde una camioneta. Carlos Hernández volvía de un ensayo con sus padres cuando fueron asaltados

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El Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles Simón Bolívar perdió a dos de sus miembros, debido a la violencia. Durante dos ataques armados fueron asesinados dos adolescentes en Caracas y Cantaura, en el estado Anzoátegui, respectivamente. En ambos hechos, los padres de los niños, de 15 y 13 años de edad, resultaron heridos.

El cadáver de Jimbert Gabriel Hernández Villalta, de 15 años de edad, es uno de los 12 que fueron ingresados a la morgue de Bello Monte entre el lunes y ayer. Es el número 95 entre niños y adolescentes ultimados este año en la Gran Caracas.

Hernández Villalta estudiaba tercer año de bachillerato en la Unidad Educativa Vargas II, en El Paraíso frente a la plaza Washington, y era violinista del Núcleo Infantil de Montalbán de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar en la que estaba becado.

El sábado el adolescente resultó herido de un disparo cuando ayudaba a su padrastro en un puesto de venta de verduras y hortalizas que suele instalar en la calle San José, adyacente al centro comercial Galería El Paraíso, en la redoma de La India. A las 9:00 am, cuando Carlos Yáñez y su hijastro estaban despachando las verduras, pasó por el sitio una camioneta de doble cabina, blanca, desde la que dispararon en diferentes direcciones. Hernández Villalta recibió uno de los tiros.

El padrastro del adolescente, que recibió un disparo rasante en la espalda, lo trasladó al hospital Pérez Carreño donde fue intervenido en dos oportunidades, pero murió el lunes.

De los cuatro hermanos de la familia Hernández Villalta, tres formaban parte del sistema: dos al frente del violín y otro en el piano. Jimbert Gabriel también pertenecía al Coro Juvenil Metropolitano, cuyos miembros cantarían en su funeral. La familia reside en la calle Zulia en la parroquia La Vega.

Carlos Díaz, tío del muchacho, dijo que el sábado fue al Mercal de la zona y escuchó unas detonaciones, pero cuando llegó a su residencia fue cuando se enteró de lo que le había ocurrido al adolescente. Dijo que su sobrino estaba dedicado a la música y a sus estudios de bachillerato.

“Le gustaba la música desde que era niño. Era un muchacho muy familiar que salía poco”, expresó. Se quejó de la inseguridad en la zona.

Ayer en la mañana la sede del Núcleo Infantil de Montalbán de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, ubicado en la avenida Teherán, estaba cerrada. Nadie quiso hablar en relación con la muerte del adolescente.

Entre tanto en la Unidad Educativa Vargas II, los profesores Nersy Azócar y Dixon Bastidas calificaron a Hernández Villalta como un alumno excelente, respetuoso y responsable; expresaron, además, su profundo dolor por el asesinato del adolescente. Agregaron que en esas circunstancias un estudiante o cualquier persona puede morir. “No mueren los malos sino los buenos”, dijeron los docentes.

La División contra Homicidios del Cicpc asumió las averiguaciones para identificar a los autores de este crimen. En principio entrevistaron a Yáñez y luego al resto del núcleo familiar. En la zona donde ocurrió el suceso los investigadores realizaron una encuesta en busca de testigos que puedan aportar más detalles; además, hicieron un recorrido por los negocios para colectar videos de cámaras de seguridad.


El Dato
95 niños y adolescentes han sido asesinados en la Gran Caracas en lo que va de 2015


Cantaura, de luto por asesinato de niño músico
María Iguarán

La urbanización La Candelaria, en la población Cantaura ubicada en el municipio Pedro María Freites en el estado Anzoátegui, amaneció de luto. El duelo se convirtió en protesta y los habitantes salieron a la calle, vestidos de blanco y con pancartas con mensajes como "No más balas", para manifestar su indignación por el asesinato de Carlos Hernández Urbáez, un niño de 13 años de edad, miembro del núcleo en esa localidad del Sistema de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles Simón Bolívar, asesinado delante de sus padres y de su hermano de seis años de edad.

El hecho ocurrió el lunes a las 8:30 de la noche cuando llegaba con sus padres y su hermanito a su residencia luego de un ensayo. Cuando entraron a su casa fueron sorprendidos por delincuentes que exigían a Carlos Hernández, padre del muchacho, las llaves del carro. Hernández y su esposa, Elvira Urbáez, fueron sometidos y en medio del cruce de palabras con los delincuentes; el niño logró escaparse y buscó una botella para defenderlos. También llamó a una tía para pedirle ayuda. Cuando los individuos vieron al niño con la botella le dispararon en la cara con una escopeta y golpearon fuertemente a los padres.

Ayer en la madrugada comenzó una persecución que terminó con la aprehensión y la muerte de los miembros de la banda. Eriberto Carrera, director de la Policía Municipal de La Candelaria, informó que siete personas fueron detenidas por el crimen. Además, fueron ultimados Kerwin William León, de 20 años de edad, y Víctor Alfonzo León, que serían hermanos y eran conocidos como “los caraqueños”.

Extraoficialmente se pudo conocer que Yickson Ortiz Figuera, de 25 años de edad, que es señalado como el presunto homicida del niño y jefe del grupo, fue entregado bajo presión por sus familiares ayer a las 5:40 am.

El niño se preparaba para una presentación en el encuentro regional de orquestas que se realizaría mañana. Sus padres están heridos debido a que recibieron fuertes golpes en la cabeza; también fueron alcanzados por esquirlas de los disparos de la escopeta.