• Caracas (Venezuela)

Sucesos

Al instante

Lo mataron cuando iba a visitar a su mamá

Parientes de Bompart indicaron que vivía en Catia con su esposa y una bebé de un año de edad | Foto: Álex Delgado

Parientes de Bompart indicaron que vivía en Catia con su esposa y una bebé de un año de edad | Foto: Álex Delgado

Hernan Bompart, de 22 años de edad, fue interceptado en la Cota 905 por unos delincuentes que lo despojaron de su bolso y lo mataron

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El plan de Hernán, de 22 años de edad, el viernes en la tarde era ir a visitar a su mamá, pero antes de lograrlo unos delincuentes le dispararon en varias ocasiones cuando transitaba por el barrio Las Brisas de la Cota 905.

Los familiares indicaron que Bompart había terminado su turno en el trabajo y salió rumbo a casa de su progenitora como solía hacer al menos una vez por semana. Al llegar al sector del barrio conocido como La Redoma unos pistoleros lo interceptaron, le arrebataron el bolso y descargaron sus armas de fuego contra él.

Un vecino del lugar llamó a los parientes para indicarles que Bompart había recibido varios impactos de bala en el estómago y el tórax.

La víctima se había mudado hace pocas semanas a Catia, donde vivía con su esposa, que está embarazada, y su hija de un año de edad. Trabajaba en una empresa de El Hatillo como obrero de mantenimiento.

Asesinado frente a su casa. Adonis Bravo Ramírez, de 19 años de edad, recibió un tiro en la cabeza en el barrio 5 de Julio, en el kilómetro 11 de El Junquito.

Su madre, Tania Ramírez, explicó que el joven se encontraba reunido frente a su residencia junto a otros dos compañeros contemporáneos. A las 3:30 de la madrugada, mientras jugaban dominó, escuchaban música y compartían unas cervezas, un azote del barrio llegó al sitio y sin mediar palabras disparó contra ellos.

Bravo Ramírez recibió un balazo en la cabeza y murió en el sitio. Sus amigos también fueron alcanzados por los proyectiles, pero fueron trasladados al Hospital Pérez Carreño, en donde fueron estabilizados.

“Estamos sin ley y sin nada. Uno tiene mucho miedo de salir, por eso es que tenemos que denunciar estas injusticias”, dijo la madre de la víctima.