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El hampa arrasa con la comida de planteles escolares

Cerca de 75 centros educativos de Caracas y Miranda han sido blanco de hurtos de productos, lo cual afecta el Sistema de Alimentación Escolar pues la reposición de las provisiones tarda hasta 15 días 

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El viernes 27 de mayo Luis Fernández recibió una llamada telefónica de uno de los obreros del plantel Nidia Gouverneur, en Guatire, donde ejerce como director. En la conversación el trabajador le informó: “Profe, en la madrugada un grupo de hombres violentó los candados con una cizalla y entró a la cocina. Los delincuentes se llevaron 4 pacas de arroz, 12 pacas de pasta, 5 paquetes de caraotas negras, 25 pollos y varios litros de aceite. Dejaron a los muchachos sin comida”.

Fernández no podía creer lo que escuchaba. Era la primera vez que robaban alimentos de la institución educativa. En otras oportunidades los delincuentes se llevaban equipos de aire acondicionado y computadoras. Pero esta vez el objetivo fue la comida. La sustracción golpeó el Sistema de Alimentación Escolar del centro educativo, pues 450 pequeños se quedaron sin almuerzo por 2 semanas hasta que los productos hurtados fueron restituidos.

“Durante esos días por lo menos 200 muchachos iban a clases sin probar bocado de sus casas porque en sus hogares no había qué comer”, dijo el docente. Un muchacho le decía al director: “Profe, qué comida vamos a traer si en mi casa solo hay pasta o arroz. Ni siquiera le podemos poner mantequilla porque no hay”. La historia se repetía en varios de ellos.

A los pocos días de haberse registrado el hurto, los productos que se llevaron fueron ofrecidos en combos a los vecinos por menores de edad. El paquete costaba 4.000 bolívares. “No se lo llevaron por necesidad, sino para lucrarse, pues a los paquetes de harina PAN les pueden sacar más dinero que vender una computadora. Al hampa les resulta más rentable y fácil, tomando en cuenta que en las noches los planteles no tienen vigilancia”, denunció Fernández. 

La escuela Nidia Gouverneur es una de las 60 instituciones educativas afectadas por hurto en lo que va del año escolar en el estado Miranda. De acuerdo con José Betancourt, coordinador del Servicio de Policía Comunal de Polimiranda, de las 60 sustracciones registradas 30 fueron de productos alimenticios.

“En Guarenas, Guatire y Caucagua se reporta el mayor número de casos debido a que en esas zonas se dificulta aún más la adquisición de comida. En la mitad de los casos esas acciones se cometen para vender estos artículos en el mercado negro. Usan menores de edad para ofrecer la mercancía en las plazas y aceras o casa por casa. En otros casos lo hacen por necesidad, impulsados por el desespero de no conseguir comida. Hay denuncias en las cuales el personal administrativo y obrero es cómplice; alertan a los hampones sobre la llegada de los camiones distribuidores de comida a los centros educativos”, informó el funcionario.

El modus operandi es el siguiente: por lo general participan entre cinco y seis individuos que llevan herramientas para romper los candados de las entradas a los comedores y depósitos de comida. Una vez que cargan los productos, se los llevan en un vehículo. Actúan en la madrugada, cuando las calles están desiertas y los planteles desprovistos del policía escolar. Hasta la fecha solo se han practicado cinco detenciones en la entidad.

“En la mayoría de los casos las aprehensiones se dificultan porque los vecinos alegan que no escuchan ni ven nada”, dijo Betancourt.

45 hurtos en Caracas 

El hurto de comida también ha afectado planteles de Caracas. Una fuente policial. que prefirió mantener su nombre en reserva, afirmó que este año han sido denunciados 45 casos de sustracción de alimentos en instituciones educativas de Petare, La Vega, San Agustín y Ruiz Pineda.

Hace dos semanas un grupo de hombres entró a la Unidad Educativa Caricuao y se llevó paquetes de harina, leche en polvo y pollo congelado. Debido a ese episodio los 960 estudiantes que cursan en la casa de estudios aún no han recibido los almuerzos. “Hay muchachos que se han desmayado porque en sus casas no hay comida y dependen de los almuerzos suministrados en las escuelas, a través del SAE. No hay esperanzas de que surtan de nuevo las despensas en lo que resta del año escolar”, dijo un docente que pidió no ser identificado.

De los 19 planteles de Fe y Alegría en el oeste de Caracas, en 2 se han cometido hurtos de comida en el último mes. Los delincuentes se llevaron los jugos y los alimentos congelados de las cantinas de los planteles Don Pedro, en San Agustín, y Andy Aparicio, en La Vega.

En los últimos 4 meses Fenasopadres ha documentado 25 denuncias de sustracciones en instituciones educativas de Caracas y el interior del país. “El hurto de comida se ha convertido en un negocio que genera buenos dividendos. No solo los comercios han sido atacados para obtener los productos; los planteles que aún reciben comida se han convertido en principal atractivo. De ahí la necesidad de reforzar las medidas de seguridad en los depósitos de alimentos en las instituciones, así como en los comedores. También urge la reactivación del policía escolar”, dijo Alexis Ramírez, coordinador de esta organización.

Betancourt insistió en que los productos de primera necesidad sean guardados en casas de vecinos para evitar las sustracciones en las escuelas. 

Delito acentuado por la escasez

El coordinador de Cecodap, Fernando Pereira, indicó que desde el segundo semestre de 2015 el hurto de comida en los planteles se ha ido acentuando. Comenzó a manifestarse en las instituciones de la Gran Caracas, Aragua y Carabobo y luego se diseminó por el resto del país. No hay un estado que no haya sido víctima de esta situación causada por el desabastecimiento de alimentos que, a su juicio, ha propiciado que los productos alimenticios se conviertan en un bien codiciado.

Durante la investigación hecha en 2015 la organización registró 431 robos y hurtos en planteles del país, la mayoría perpetrados por grupos dedicados a la búsqueda de alimentos. Parte de esos hechos delictivos estuvieron acompañados de actos vandálicos como destrozos, también han dejado restos de productos alimenticios regados en escuelas.

Más de 90% de esos casos no fueron resueltos por los cuerpos de seguridad y quedaron impunes. El estudio de Cecodap también reveló el incremento en la frecuencia de los hurtos. “Por ejemplo, hubo centros que fueron asaltados hasta ocho o nueve veces en un período escolar”, precisó Pereira.       

En el interior

Maracaibo. En dos planteles de Fe y Alegría en el estado Zulia se han llevado los productos alimenticios este año. En 2015 un vigilante de la Unidad Educativa Los Próceres, en la avenida Padilla de Maracaibo, fue asesinado por delincuentes que se llevaron alimentos y equipos de computación.

Barquisimeto. La Unidad Educativa Monseñor Críspulo Benítez, en la capital larense, fue asaltada dos veces en una semana. El lunes se llevaron cestas de frutas y verduras, y el miércoles cargaron con arroz, harina, caraotas y carne que cubrirían 2 semanas de almuerzo de más de 300 pequeños que cursan estudios allí.