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“Le gustaba ayudar y lo mataron por auxiliar a sus compañeros”

Yanitza Ugas, esposa de  Miguel Gil, dijo que su familia ha estado con ella para ayudarla a superar la muerte de su  pareja | Foto: Alex Delgado

Yanitza Ugas, esposa de Miguel Gil, dijo que su familia ha estado con ella para ayudarla a superar la muerte de su pareja | Foto: Alex Delgado

 A Miguel Gil Valdez le dispararon dos jóvenes cuando intentaban robar una joyería en el Unicentro El Marqués 

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Miguel Gil Valdez acostumbraba a mantener comunicación constante con su esposa durante el día. El martes 10 de diciembre, a las 9:10 de la mañana le escribió un mensaje de texto para avisarle que ya estaba en su trabajo. Una hora después fue una de las dos víctimas que recibieron balazos de dos jóvenes que intentaban robar una joyería en el centro comercial Unicentro El Marqués.

El hombre de 47 años de edad estaba en la tienda de ropa para caballeros, Fabrizio R. Moda Uomo, cuando se percató de una situación irregular en la tienda de al lado. Al salir se dio cuenta de que un delincuente estaba sometiendo a la gerente de la joyería Esedra C. A. Tudor y a su esposo. Intentó intervenir para evitar el robo, pero otro cómplice les disparó a los dos hombres y ambos hampones huyeron.

“Era una persona maravillosa, le gustaba ayudar a la gente. Y qué ironía que tratando de auxiliar a sus compañeros lo mataran. Me parece un acto heroico porque quiso ayudar sin saber que les quitarían la vida a los dos”, dijo Yanitza Ugas, esposa de la víctima.

Recordó que Gil Valdez acostumbraba a mediar en las discusiones entre conocidos.  “Si estábamos en la calle y un empleado trataba mal a un cliente él le llamaba la atención. No le gustaban las injusticias. Ayudaba en reparaciones del edificio junto con otros vecinos, y en El Junquito, donde vive su hijo, estaba a la orden de la comunidad para colaborar en cualquier actividad”, agregó Ugas.

La víctima tuvo dos hijos con otra mujer, pero hace tres años la delincuencia le arrebató al mayor: Maikel Gil, de 18 años de edad. El joven iba a visitar a su novia cuando quedó atrapado en un enfrentamiento entre bandas en El Junquito. De acuerdo con Ugas, Gil Valdez estuvo llorando esa muerte durante un año. Después logró sobreponerse para luchar por su hijo menor.

“Le decía que se cuidara, que no saliera de noche. Él también dejó de salir. No era un hombre rumbero ni bebedor. Era más bien familiar, para evitar ser víctima de la violencia”, indicó su pareja.

El ángel. Yanitza Ugas recuerda a su esposo como su compañero y apoyo. Se conocieron hace 11 años y desde hace 8 comenzaron su vida en pareja. Dijo que era un hombre colaborador con los gastos de la casa, además de estar pendiente de las necesidades de su hijo y su nieto, a quienes ayudaba con el pago del alquiler en El Junquito.

“Él me decía que yo era su todo, que siempre podía contar conmigo cuando tenía un problema. Me decía que yo era su ángel y ahora él es el mío”, dijo con nostalgia.

Ellos vivían en Terrazas de La Vega, junto con la nieta de Ugas, a quien ambos estaban criando como si fuera su propia hija. Con la niña de 11 años mantenía una relación jovial y de respeto, dijo la mujer.

“No hay palabras para describir esta ausencia. Todavía siento que me va a escribir un mensaje de texto o que me va a llamar. A la niña también le ha pegado su muerte, dice que lo siente aún en la casa”, manifestó Ugas.

Ella tiene dos hijos de 33 y 32 años de edad, también de otra pareja. Sin embargo, ellos apreciaban a Gil Valdez. El mayor de los hijos de Ugas se negó a realizar la reunión familiar que acostumbraban a hacer todos los años en Navidad.

“Lo mejor que uno puede tener en estas situaciones es el apoyo de la familia. Mi mamá me dijo que canceláramos el viaje a Margarita para Año Nuevo. Van a venir todos a mi casa este año”, dijo Ugas.

Pesquisas

Una semana después de la muerte de Miguel Gil Valdez, de 47 años de edad, y César Enrique Aponte Osorio, de 55 años de edad, quienes fueron asesinados en el centro comercial Unicentro El Marqués, el Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas se comunicó con la esposa del primero.

“Me dijeron que intentaban localizar a la pareja de Aponte Osorio, porque ella es una de las testigos principales. No habían podido contactarla hasta ese momento. También dijeron que tenían unos videos del centro comercial y los analizaban para dar con el paradero de los dos delincuentes”, narró Yantiza Ugas.