• Caracas (Venezuela)

Sucesos

Al instante

Durante 48 horas torturaron al cabo Diosny Guinand

A Diosny Guinand Yéndez lo sepultaron el jueves en el cementerio de Cumaná | María Iguarán

A Diosny Guinand Yéndez lo sepultaron el jueves en el cementerio de Cumaná | María Iguarán

El comandante William José Serrano, uno de los imputados por el crimen, había sido investigado y sancionado por violar la moral y el honor militar 

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Diosny Manuel Guinand Yéndez, cabo segundo de la Guardia Nacional Bolivariana, murió luego de ser torturado dos días consecutivos en un paraje enmontado del Grupo de Acciones de Comando, en Macarao.

El alistado, de 24 años de edad, según la Fiscalía, fue sometido a este tratamiento cruel por parte del teniente coronel William José Serrano Fermín, el teniente Jaime Jaramillo Navas y el sargento primero Gerson Ramírez Estévez con la finalidad de que revelara el paradero de una pistola supuestamente hurtada por Guinand a un oficial que impartió un curso en esa unidad antes del 29 de junio.

Fuentes ligadas a la investigación indicaron que el cabo se convirtió en el principal sospechoso por la sustracción del arma debido a que había sido investigado anteriormente por un caso similar.

Las torturas ocurrieron en un sector conocido como La Laguna. La muerte se originó por asfixia mecánica. El cadáver fue dejado en el lecho de una quebrada desde el 30 de junio hasta el 6 de julio, cuando lo enterraron en una de las canchas de tiro del grupo comando, según la Fiscalía. En esa última fecha el personal era mínimo en el Grupo de Acciones de Comando debido a los actos del 5 de julio. La pistola fue recuperada, pero se desconoce si esto sucedió gracias a alguna información aportada por el cabo.

El caso fue asumido por la jurisdicción civil debido a que se trata de un hecho de violación de derechos humanos. Los fiscales del Ministerio Público Juan Carlos Tabares y Tony Rodríguez (39 nacional y 81 del área metropolitana de Caracas) presentaron ayer a los dos oficiales y al sargento ante el tribunal 21 de control de Caracas. Todos ellos permanecían recluidos en la Dirección de Contrainteligencia Militar. Extraoficialmente se indicó que les imputarían homicidio calificado, así como violación de pactos y tratados internacionales, entre otros delitos.

Luego de cometer el crimen, los oficiales y el sargento supuestamente informaron a los familiares de la víctima que el cabo Guinand había desertado. Intentaron así simular una desaparición para librarse de una investigación por homicidio. Los compañeros del soldado asesinado advirtieron a los deudos que lo habían visto esposado y golpeado en las instalaciones de Macarao.

Antecedentes. El oficial de más alto grado entre los imputados por este caso, William Serrano, fue sancionado en 2004 con cinco días de arresto severo por “acto contrario a la moral y el honor militar”.

Este proceso se inició en octubre de 2003 cuando el entonces capitán Serrano fue denunciado por un supuesto acoso sexual a una estudiante de la Escuela de Formación de la GNB. El oficial fue visto cuando permanecía en el área de dormitorio femenino de la institución educativa después de las 10:00 pm, cuando se inicia del llamado “toque de silencio”.

En febrero de 2004 el general de división Jesús Villegas Solarte, comandante general de la GNB, sancionó al oficial con cinco días de “arresto severo” por este caso, en atención a lo dispuesto por el Reglamento de Castigos Disciplinarios número 6, pero él recurrió esta decisión ante los tribunales civiles y administrativos con el alegato que lo sancionaron basados en presunciones.

En diciembre de 2006 el Tribunal Supremo, en ponencia de la magistrada Evelyn Marrero, declaró sin lugar la acción de Serrano contra la decisión del Ministerio de la Defensa. Esto suponía que el arresto disciplinario estaba vigente y que incidiría negativamente sobre la carrera castrense del oficial. Sin embargo, continuó ascendiendo hasta que llegó a ser oficial de planta de la unidad élite de la GNB.