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Se entregó homicida de médico forense

El joven admitió que cometió el crimen. Tanto él como su mamá pidieron que sea detenido la persona que mató a su hermano Félix José

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Yober Martínez Flores, de 18 años de edad, presunto homicida del médico forense Edixon Humberto Ipuana, de 34 años de edad, que fue asesinado el sábado pasado en el edificio 37, segunda etapa de Cacique Tiuna, La Rinconada, se entregó ayer a las 12:13 del mediodía en la unidad de Atención a la Víctima de la Fiscalía, en la avenida Urdaneta.

“Yo vengo a entregarme y a afrontar mi responsabilidad para que no me pase nada. Voy a pagar lo que hice”, dijo el joven con lágrimas en los ojos y arrepentido de lo que hizo. Indicó que espera que la persona que mató a su hermano, Félix José Martínez, de 21 años de edad, el lunes pasado en Plan de Manzano de la carretera vieja Caracas-La Guaira, también pague, “porque él no se metía con nadie”.

“Yo hice eso (el homicidio). Mi hermano tenía una pistola y yo la agarré. Yo no quería hacer eso (matar al forense). Primera vez que hago eso y no lo voy a hacerlo más. Es la primera vez que voy preso”, dijo.

Thaís Flores, su madre, estuvo presente. “Vine a entregar a mi hijo. Hay que aceptar la realidad. Si él (Yober) cometió un error, lo va a asumir como quiero que lo asuma el funcionario que mató a mi hijo Félix José en la casa de mi mamá”, señaló la mujer.

Antes de la entrega de su hijo Yober, Flores fue a la morgue para reclamar el cadáver de Félix José. Dijo que en esa unidad han retardado su entrega porque el cuerpo fue ingresado a la morgue como no identificado y el Cicpc tenía sus documentos.

Flores denunció en Fiscalía lo que le ocurrió a Félix José en la casa de su abuela: llegó el Cicpc, entró sin orden de allanamiento y mató a su hijo.

Mostró un video donde se ven destrozos y rastros de sangre. Señaló que fue amenazada de muerte por los funcionarios, que también dijeron que matarían a Yorbe y a su hermano de 17 años de edad.

La mujer admitió que tuvo problemas con Ipuana porque siempre decía que los jóvenes fumaban marihuana aunque estuviesen consumiendo licor.

Indicó que luego de la muerte del forense, entró a su apartamento un grupo de guajiros –que hicieron ritos– y una comisión policial.