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"Ese día fue nuestra despedida y no lo sabíamos"

Leonardo Perdomo (segundo de izquierda a derecha) dedició su vida a la práctica de deportes acuáticos / Cortesía

Leonardo Perdomo (segundo de izquierda a derecha) dedició su vida a la práctica de deportes acuáticos / Cortesía

El fin de semana antes de que mataran al entrenador de natación Leonardo Perdomo él nadó en aguas abiertas con sus hermanos

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El sábado 21 de marzo Leonardo Giovanni Perdomo Pérez, de 38 de edad, decidió nadar en aguas abiertas con amigos y sus dos hermanos menores,
Yhousman Perdomo, de 18 años de edad y Leomar Perdomo, de 30 años de edad. A las 7:00 am se encontró con el equipo con quien practicaba natación y rugby subacuático, además de sus dos hermanos, que ese fin de semana no durmieron en la casa donde vivían, pero se encontraron en la playa de Los Caracas, en el litoral central, después de cuatro meses sin practicar en conjunto. Ese día nadaron 2.600 metros sin presiones, no era un día para entrenar, tal y como estaban acostumbrados los tres hermanos que practican natación desde la infancia, sino para pasarla bien.

Al finalizar, hicieron una competencia de 800 metros. Leonardo Giovanni le ganó al hermano del medio, pero no pudo con el menor, que es más rápido. Fue
el penúltimo día que los tres hermanos se vieron y compartieron sus últimas brazadas. "Ese día fue nuestra despedida y no lo sabíamos", expresa Leomar
Perdomo, mientras busca la mirada de su hermano Yhousman, que prefiere vivir el luto sin hablar, solo asiente en señal de aprobación.

El siguiente recuerdo que tienen los Perdomo de su hermana es de dos días después, porque pasaron el fin de semana entrenando y durmieron fuera de su
casa en la UD4 de Caricuao. El lunes en la noche esperaban a Leonardo Giovanni en casa como todas las noches. A las 8:25 pm escucharon dos disparos, se asomaron en la ventana y vieron el cuerpo del nadador tendido en el piso en la entrada del edificio con su moto al lado. Cuatro hombres que iban en dos motos le dispararon: recibió uno en la mandíbula y otro en las costillas. Murió en el sitio.

"Escuchamos los tiros y Yhousman se asomó, vio los zapatos iguales a los que usaba Leonardo, pero no quiso reconocerlo. Estaba en shock. Mi papá corrió
al cuarto a buscar los zapatos para saber si los llevaba puestos y no los encontramos. Enseguida escuchamos el timbre de la casa sonar y ya sabíamos
que nos dirían lo que no quisimos entender", relató Leomar Perdomo. Aún el Cicpc investiga quiénes mataron al deportista. Su papá asegura que Leonardo no se habrían resistido al robo en caso de que lo hubiesen atacado para robarle el vehículo. Hace cuatro años habían quitado una moto en Catia a punta de pistola. "Mi hijo no se resistió, eso estaba hablado en casa si volvía a pasar", dijo Leonardo Perdomo, padre. En la zona están consternados por el crimen.
Su familia y compañeros de trabajo coinciden en que Leonardo Giovanni era un motivador y líder natural. Impartía clases de natación a un equipo de triatlonistas en Valle Arriba y en el colegio Laura Vicuña, en El Marqués, enseñaba a nadar a 42 niños de entre 6 y 14 años.

El duelo por la muerte del entrenador no vació la piscina del colegio Laura Vicuña, en la que colocaron una foto de Perdomo en el estante de los trofeos. Al contrario, después de llorar, se plantearon cumplir una deuda pendiente con el entrenador: ganar el Intercolegial de Natación en junio y sumar más alumnos al equipo. Luego de la muerte del profesor, los alumnos comenzaron a reclutar compañeros de clase y el club tiene ahora más de 70 niños.

Leonardo Giovanni estudió Administración Tributaria y tenía una especialización en Fisioterapia, pero quería destacarse como atleta en el país. Sobresalió en el estilo pecho en natación y cruzó el Orinoco. 

Desde hace nueve años jugaba rugby subacuático. Fue fundador, entrenador y presidente del Club Martillos de Miranda y en el año 2014 fue co-fundador
del Club Caribes. Formó parte de la selección de Miranda en 2007 e integró la primera selección nacional del deporte. Rompió récords distritales. Participó en mundiales de interclubes en Colombia, Alemania, Suiza, Brasil y Francia. En julio participaría en el Campeonato Mundial en Cali. Leonardo Giovanni dejó más de 1.100 medallas reposando en su casa que ganó en su trayectoria como atleta y se llevó en el ataúd 42 más que le dejaron sus alumnos del Laura Vicuña.