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La desaparición de Alcedo Mora, una incógnita que lleva un año

En febrero de 2015 también desaparecieron los dos hermanos Vergel, colombianos, que estaban refugiados en el país

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Cuando se cumple un año de la ausencia de Alcedo Mora Márquez, ocurrida el 27 de febrero de 2015, su famila y amigos siguen viviendo la misma incertidumbre de no saber qué suerte corrió, dónde está y qué le ocurrió. 

A la ausencia prolongada de Mora Márquez, que era asistente de Luis Martínez, secretario de la Gobernación de Mérida, se suma la desaparición de los hermanos Esneider y Eliézer Vergel, colombianos, que estaban en calidad de refugiados en el país, a finales de febrero. Sus paraderos son otra incógnita.

Ese día Mora Márquez no retornó a su residencia. Cuando salió tenía programado asistir a unas reuniones y en la tarde llevaría a su hija, de 10 años de edad, a una clase de música. 

Cuando Mora Márquez tenía dos meses de haber desaparecido, uno de sus tres hijos, Luis Mora, hizo una reconstrucción de los últimos contactos que tuvo su padre con allegados. El 27 de febrero le envió un mensaje de texto a un amigo a quien le dijo que se estaba trasladando a los Pueblos del Sur y que se le estaba agotando la batería del celular. En su casa lo esperaban, pero no regresó y eso extrañó a la familia porque no solía ausentarse sin notificarlo.

El domingo un amigo contactó a Mora Márquez, que era un activista popular revolucionario responsable de las organizaciones Tercer Camino, PRV FALN, Ruptura y vocero del Secretariado de Colectivos de Mérida. El contacto fue por teléfono. El amigo expresó que le sintió la voz quebrada, le pareció que estaba cansado y apurado. Solo le dijo al amigo: “Todo bien. Voy subiendo a la finca”.

A esa comunicación siguieron otros contactos, breves conversaciones y mensajes con amigos. Hubo días en que el celular del luchador social estuvo apagado. 
El 4 de marzo Simón Mora recibió la última llamada en la que su padre dijo: “Ahora te llamo”, pero desde entonces no ha habido más contactos.
 
En busca de la verdad. El 5 de marzo, Simón Mora decidió formular la denuncia ante el Cicpc y el Ministerio Público de Mérida. En principio fue designado Orlando Padrón, fiscal 48º con competencia nacional.

Inicialmente la policía judicial centró la pesquisa en el rastreo telefónico de las llamadas realizadas por Mora Márquez y las que él recibió. Días después, desde el Cicpc de Caracas enviaron una comisión de la División contra Homicidios para que participara en la pesquisa.

Posteriormente el expediente relacionado con la desaparición de Mora Márquez, de 56 años de edad, quedó en manos de fiscales de la Dirección de Derechos Fundamentales de la Fiscalía.

Otros organismos policiales de Mérida, como el Sebin, el Gaes y la Dirección General de Contrainteligencia Militar, también recibieron la denuncia de los familiares.
Cuatro meses después de la desaparición, el Defensor del Pueblo, Tarek William Saab, viajó a Mérida y dijo que el Estado venezolano tenía interés en resolver el caso. “Hemos acompañado a los familiares como peticionarios para que se esclarezca la verdad, se haga justicia y se determine el móvil de ese caso”, explicó en una rueda de prensa.

También dijo que los hermanos Vergel y Mora Márquez estaban en sitios diferentes, pero que la desaparición de los tres estaría relacionada. 

“Hemos dicho que mientras más se tarde una investigación sobre un tema de desaparición forzada, más se favorece la impunidad”, expresó ese día. 

El año pasado cuando Luis Mora relató lo ocurrido con su padre no descartó que la desaparición tuviera que ver con una denuncia que el luchador social había efectuado seis meses antes, en relación con presuntos hechos de corrupción ocurridos en el llenadero de Pdvsa en El Vigía. 

Sin embargo, de esas denuncias no hay constancia porque Mora Márquez no las presentó ante el Ministerio Público ni en ningún otro organismo.

Los familiares y amigos de Alcedo Mora Márquez, nacido en Playones, estado Mérida, esperan conocer dónde está y por qué desapareció.