• Caracas (Venezuela)

Sucesos

Al instante

13 años sin pistas de su hija

En el afán de buscar a su hija, Harold Cova casi liquida el patrimonio personal, pero no se arrepiente | Foto William Dumont

En el afán de buscar a su hija, Harold Cova casi liquida el patrimonio personal, pero no se arrepiente | Foto William Dumont

La familia de Linnette Cova ha agotado todas las instancias para saber de su paradero. El esposo se suicidó luego de ser interrogado por la policía

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Trece años sin la menor de sus dos hijas no han sido fáciles para Harold Cova y Aura Medina. Desde el 30 de noviembre de 2001 hasta hoy ellos han agotado todas las instancias para saber el paradero de Linnette Verónica quien, al momento de su desaparición, tenía 26 años de edad.

Lo último que se supo de ella es que iba al aeropuerto de Maiquetía a buscar a su esposo, Aníbal Franco López, que llegaba de Porlamar.

A Harold Cova, economista, le cambió la vida. Todos estos años se ha dedicado a buscar a su hija y en ese afán casi liquida el patrimonio personal pues descuidó su trabajo, pero no se arrepiente. Desde hace dos años decidió dejar el caso en manos de Dios: “Le pido que me revele la verdad. No puedo decir que Linnette está muerta porque no he visto el cadáver”.

El matrimonio de Linnette Verónica y Aníbal Franco se realizó a escondidas de los padres de ella en Margarita, en 1999. Cova y Medina se enteraron en enero del año siguiente cuando la pareja lo confesó.

Cova le pidió a su hija que no dejara los estudios de Administración de Empresas y le planteó que si su esposo quería podía venir a trabajar a Caracas, mientras ella se graduaba. Algunas veces Linnette Verónica iba a Porlamar o su marido viajaba a la capital.

El padre de ella sospechaba que algo extraño ocurría entre la pareja y que Franco López no era sincero. Cada vez que él venía a Caracas sus desconfianza se incrementaba; desconocía en qué actividad se desempeñaba el hombre, aunque él decía que trabajaba con su padre. Sin embargo, a veces también decía que era funcionario de inteligencia.

Los últimos rastros. El viernes 30 de noviembre de 2001 Linnette Verónica finalizó su carrera y solo le faltaba recibir el título. Esa tarde le dijo a su madre que pasaría el fin de semana con una amiga en Caraballeda. No dijo que iba a recibir a su esposo.

Bajó al aeropuerto en una camioneta Explorer. La última llamada que hizo fue a las 9:10 pm y se presume que su marido salía de la zona de equipaje.

A las 9:52 pm López Franco utilizó el teléfono de su esposa para contactar a la madre de una mujer en Margarita, a quien le había ofrecido matrimonio. A esa hora se activó la señal del celular en Gramovén, Catia, cuando subía a Caracas; a las 11:00 pm hizo otra llamada desde Turumo. La angustia creció cuando pasaron las horas y no se sabía nada de la muchacha.

La sorpresa fue el domingo siguiente cuando un hombre llamó a casa de la familia y pidió hablar con Aura Medina, madre de la joven, para decirle que tenía a su hija en su poder: “Y no se pongan cómicos, no le avisen a la policía. Tienen que pagar 60 millones de bolívares en un plazo de 72 horas” dijo la voz que indicó ser ex funcionario policial. “Si le avisan a la policía la desapareceré y no la verán más”, amenazó. No hubo más llamadas.

La familia formuló la denuncia en el Cicpc y la pesquisa la asumió la División contra Extorsión y Secuestro que descubrió que la llamada fue realizada desde la isla de Margarita. Hasta allá se dirigió una comisión que hizo un primer interrogatorio a Franco López, de 31 años de edad. Al día siguiente fue hallado con un tiro en un Daewoo, en playa La Caranta en Pampatar.

Harold Cova duda de que Franco López se haya suicidado; sin embargo, el comisario José Cuéllar, que tuvo a su cargo una parte de la pesquisa, afirma que la prueba de ATD, así como otras experticias y la autopsia revelaron que el hombre se quitó la vida porque la policía determinó su responsabilidad en la desaparición de su esposa; además que el hombre era bígamo. Se casó con la joven sin divorciarse de Rosa María Bóveda, quien reside en España.

Para el investigador todo el trabajo adelantado para saber el paradero de Linnette Verónica indica que el esposo la mató y se deshizo del cuerpo en algún tramo de la vía Caracas-La Guaira. No obstante, en los rastreos efectuados durante la investigación no se encontró el cadáver.

Cova tiene la esperanza de que si el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, firma un acuerdo de paz con las FARC y liberan a los secuestrados su hija pueda estar entre ellos.