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“La actuación de las fuerzas de seguridad fue excesiva y brutal”

La ministra de Servicios Penitenciarios informó que el penal será desalojado y clausurado

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Las cifras de víctimas de la reyerta que comenzó este viernes en la cárcel de Uribana siguen subiendo. El director de la emergencia del Hospital Central Antonio María Pineda de Barquisimeto confirmó la noche de este sábado a la agencia EFE que la violencia provocó al menos 61 muertos y más de un centenar de heridos, la gran mayoría reos de la instalación penitenciaria.

Hasta la tarde de este sábado, habían sido identificados sólo 20 cuerpos de los 61 fallecidos durante la requisa efectuada el viernes por la Guardia Nacional en el Centro Penitenciario de Centro Occidente, de acuerdo con el informe del fiscal del Ministerio Público Wladimir Jesús Gutiérrez.

La morgue del Hospital Central de Barquisimeto, adonde fueron trasladados los fallecidos, permanece custodiada por más de 50 uniformados de la Policía Nacional para controlar a los parientes que están allí desde el viernes a la espera de los cuerpos.

Hasta ahora, persisten las especulaciones sobre los motivos que habrían ocasionado la crisis en el penal. Tampoco hay información oficial de la cantidad de muertos que ocasionó la intervención militar en el recinto carcelario, pues la ministra de Servicios Penitenciarios, Iris Varela, se negó a ofrecer detalles en la rueda de prensa. Informó que la cárcel de Uribana será desalojada y cerrada, como ocurrió con La Planta y la cárcel de Coro.

Extraoficialmente se supo que al parecer la dirección de Seguridad y Custodia del Ministerio Servicios Penitenciarios había negociado la realización de la requisa a través de un “pran” de otra cárcel, pero que cuando la GN comenzó la incursión se consiguieron con que los reclusos no estaban de acuerdo. Se especuló que los privados de libertad se opusieron a ser desarmados, lo que originó un intercambio de disparos que dejó más de 60 presos muertos, además de un efectivo de la Guardia Nacional.

La versión de los familiares es que los reclusos fueron arrodillados, humillados y golpeados, por lo que se alzaron contra los militares. Creen que ese fue el detonante para que abrieran fuego contra ellos.

Ana Pérez, madre de José Rafael Graterol, uno de los reclusos muertos, criticó la actuación de las fuerzas de seguridad. “Fue excesiva y brutal”, dijo. Reconoce que los presos pudieron haber provocado la aplicación de la fuerza por parte de la Guardia, pero recordó que las autoridades se habían comprometido a que la requisa sería pacífica y controlada.

“Por eso es que no entendemos toda esta masacre; es lógico que la agresión fue de los militares hacia los presos porque si no, cómo se explica que hayan puros reos muertos y un solo guardia fallecido”, dijo mientras se encontraba en las adyacencias de la sala de anatomía patológica, donde estaban 10 de los cadáveres.

Los demás fueron enviados al Hospital Militar de Barquisimeto, donde les practicarían la autopsia de ley.

La ministra negó que las heridas que le causaron la muerte a los reclusos hayan sido por armas de fuego y señaló que presentaron lesiones por armas blancas y de fabricación casera, como chopos. Además, indicó que en el penal había cadáveres antes de la incursión militar.
 
Los identificados

De acuerdo con información preliminar del Ministerio Público, algunos presos muertos fueron identificados como José Gregorio Arias, Daniel Medina, Jhonny Ramos, Antony Aguilar, Jonathan Parra, Jesús Vásquez, Isaías Martínez, Wilmer Pérez, José Graterol y Adrián Villegas.
Los trasladados al Hospital Militar de Barquisimeto son Santiago Ávila, Jaime Caballero, Germán Cabeza, Pablo Manzano, Carlos Morales, Joseph Bravo, Juan Ramos, Henry López, Mario Camejo y Juan Querales.

Mientras más demora la entrega de los cuerpos aumenta la angustia entre los familiares de los reclusos que exigen, incluso a gritos, celeridad en el proceso. “Tenemos las actas de defunción y los permisos exigidos para que nos los entreguen, pero no han querido comenzar a entregarlos. A Iris Varela y a Nelson Bracca, director del penal, les rogamos que tengan compasión de nosotros, esa que no tuvieron al ordenar esta requisa sin tomar en cuenta los derechos humanos como se había estipulado”, subrayó Francis Martínez.

Pidieron que se investigue a profundidad el comportamiento de los guardias nacionales destacados en la prisión, pues ellos serían los responsables de la entrada de armas y sustancias psicotrópicas al penal.

“Cómo podríamos ser nosotros cuando vamos a la visita si nos revisan hasta el último recoveco de nuestros cuerpos para que no llevemos ni un alfiler para ellos.

Son los mismos guardias nacionales los responsables de que las cárceles del país estén llenas de armas; deben ir contra ellos que son quienes armaron a la población penal”, subrayó Joan Parra, primo de uno de los reclusos muertos.
 
Traslados de mujeres

Extraoficialmente se conoció que las mujeres recluidas en el anexo femenino de Uribana fueron trasladadas a otras prisiones del país, como las de los estados Barinas, Miranda, Aragua, Coro, Guárico y los Andes.

Mientras los familiares expresaban su dolor y recordaban los derechos fundamentales cantando con voz enérgica el Himno Nacional, Susana Gutiérrez, hermana de una reclusa, pidió que se dé a conocer la lista de las trasladadas y el sitio de reclusión donde se encuentran.

Quedará en manos de la Fiscalía, así como del Ministerio de Asuntos Penitenciarios esclarecer las denuncias de los dolientes. La más grave es que la cifra de muertos pasaría del centenar y muchos de ellos habrían sido sepultados en fosas comunes, incluso calcinados en las inmediaciones del recinto carcelario.

El vicepresidente Nicolás Maduro dijo ayer en la madrugada que los hechos se debieron a una “confusión trágica”. Pidió a la Fiscalía General y a la Asamblea Nacional abrir investigaciones sobre los hechos.