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Venezuela es el segundo país de Latinoamérica con la tasa de homicidios más alta

Seguridad regional ha entregado al Ministerio Público, 25 armas de fuego y 56 facsímiles | Foto Iapem Prensa

Según una plataforma digital lanzada este viernes por la ONG brasileña Igarapé, en el país se asesinan 53,7 personas por cada 100.000 habitantes. Solo es superado por Honduras

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América Latina y el Caribe concentran la tercera parte de los cerca de 450.000 homicidios registrados a cada año en el mundo, según una plataforma en internet lanzada hoy por la ONG brasileña Instituto Igarapé.

El llamado "Homicide Monitor" (Observatorio de Homicidios) reúne informaciones sobre los índices de homicidios en 219 países entre los años 2000 y 2012, e índices regionales y municipales de la mayoría de las naciones latinoamericanas y caribeñas. "Las estadísticas fueron recopiladas en órganos gubernamentales y policiales, así como en instituciones locales, en cada uno de los países", dijeron a Efe voceros del Instituto Igarapé, una organización que se ha especializado en estudios sobre la violencia y la seguridad pública.

La organización informó que en los próximos meses publicará en la misma plataforma análisis específicos sobre las causas de la violencia y sobre medidas de prevención exitosas implantadas en algunos países para reducir los índices de homicidios. 

La recopilación y el primer análisis de las estadísticas permitió concluir que América Latina vive una epidemia de homicidios, según la ONG.

"Con sólo el 8 % de la población mundial, América Latina y el Caribe concentran el 33 % de los homicidios en los 219 países analizados. Se trata de un número muy alto", alertó la coordinadora del proyecto, Renata Giannnini. Para la especialista, mientras que en otras regiones del mundo los homicidios se reducen, en América Latina aumentan.

"Tenemos que hacer algo para detener eso. El principal objetivo del observatorio es llamar la atención sobre la epidemia de homicidios que vivimos en la región", aseguró Giannini.

Según el Instituto Igarapé, el principal objetivo del Observatorio de Homicidios es precisamente estimular el debate y la adopción de políticas públicas de prevención y reducción de la violencia en áreas con elevadas tasas de asesinatos. De acuerdo con la plataforma, mientras que el índice mundial de homicidios al año es de 6,2 por cada 100.000 habitantes, en gran parte de los países latinoamericanos y caribeños esa tasa es de más de 20 por cada 100.000 habitantes.

De los 20 países con mayores tasas de homicidio, 16 son de América Latina. La lista la encabezan Honduras con 85,52 homicidios por cada 100.00 habitantes, Venezuela (53,7), Islas Vírgenes (52,60), Belice (44,74) y Jamaica (40,59). El Salvador es el séptimo de la lista con 35,71 homicidios por 100.000 habitantes, Guatemala está en noveno lugar (34,74), Colombia en undécimo (33,76), Brasil en décimo quinto (29,00), Puerto Rico en décimo octavo (27,67) y República Dominicana en vigésimo (34,42). Brasil, sin embargo, es el primer país del mundo en números absolutos de homicidios, con 56.337 en 2012, seguido por India (43.355), Nigeria (33.817) y México (25.967). Venezuela es séptimo en esta lista con 16.072 homicidios y Colombia noveno (14.294). De las 50 ciudades con mayores tasas de homicidio en el mundo, 22 son brasileñas, encabezadas por Ananindeua, una pequeña población en el estado amazónico de Pará en la que se registran 126 homicidios por cada 100.000 habitantes, detalló el informe. La herramienta también muestra que 120 ciudades brasileñas tienen tasas superiores a 30 homicidios por cada 100.000 habitantes. "En los próximos años agregaremos datos más específicos sobre África y otras regiones del mundo donde las tasas de homicidios son altas", afirmó Giannini. En la visión del Instituto Igarapé, entre los factores que influyen en la reducción de las tasas de homicidios en los países ricos y de renta mediana destacan las causas estructurales, como la reducción del tamaño de las familias, mayor acceso a educación, mejorías en el bienestar social y desaceleración de la urbanización. Igualmente destacó para esa reducción las acciones institucionales, como mejores políticas de seguridad, entre otras. EFE