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Ultimaron a delegado sindical de una obra en Caricuao

El homicida había insistido ante la víctima en conseguir un cupo de trabajo en la construcción de torrenteras, pero no lo logró

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El cadáver de Juan José Patinez Bethelmy, de 39 años de edad, es uno de los 209 que han sido ingresados a la morgue en lo que va de este mes. A este cuerpo le correspondió el número 207.

Patinez Bethelmy, nativo de Güiria, estado Sucre, era delegado sindical en la construcción de torrenteras que adelanta el Gobierno en el sector El Onoto, urbanización García Carvallo, Caricuao.

El homicidio lo cometió un hombre que venía insistiendo con el delegado sindical en conseguir un cupo de trabajo. El hecho ocurrió el jueves entre las 8:30 y 9:00 am, cuando Patinez Bethelmy conversaba con dos ingenieros que dirigen la obra. Sin mediar palabra el individuo le dio cuatro tiros mientras que los acompañantes se lanzaron a un barranco y uno de ellos resultó lesionado.

A Patinez lo trasladaron al CDI de la zona y luego lo llevaron al hospital Pérez Carreño donde fue ingresado sin signos vitales.

El delegado sindical tenía tres meses en ese cargo y 15 años viviendo en Caracas. Era padre de una niña. 281 sindicalistas han sido asesinados entre junio de 2005 y junio de 2012, de acuerdo con cifras de Provea. Este año, hasta julio pasado, 25 trabajadores de la construcción han sido asesinados.

Petare

A Darling Daumky Hidalgo, de 25 años de edad, lo mataron el jueves de cinco tiros, en el sector La Parrilla, en Petare. El autor del hecho es un hombre de unos 18 años de edad que con su auto le rayó la moto a la víctima hace una semana.


Las veces que se encontraron, Hidalgo le pedía que le pagara el daño ocasionado. El jueves, cuando el dueño de la moto fue a llevar a su novia a La Parrilla, se encontró con el hombre y le reiteró su reclamo; en respuesta lo mató.


Hidalgo laboraba en una empresa, en Filas de Mariches, en la carretera Petare-Santa Lucía, y vivía en El Manicomio, La Pastora.


José Andrade, tío de la víctima, dijo que su sobrino era tranquilo y que le gustaba divertirse. “Esto es lo que estamos viviendo, por cualquier cosa te quitan la vida. Es triste, pero es la realidad. La gente está cansada de no ver resultados. Andamos por la calle preocupados por los hijos”.