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Ultimado un hombre y su hijo en un carro

Carlos Alberto Ojeda y su primogénito Carlos Daniel Ojeda recibieron múltiples disparos. Una mujer resultó herida

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Un hombre y su hijo murieron el martes cuando el vehículo en el que circulaban fue interceptado por motorizados, que dispararon desde todos los ángulos.
Carlos Alberto Ojeda Berra, de 35 años de edad, y su primogénito de 4 años Carlos Daniel Ojeda fueron heridos de muerte en el interior de una camioneta Jeep Cherokee Limited verde del año 2002, placas AE134MA, propiedad de Ojeda.
Ambos circulaban a las 11:30 am del martes por el sector Longaray de la avenida Intercomunal de El Valle junto con Daniela Cristina Toledo Odreman, de 25 años de edad, esposa de Ojeda y madre del niño.
Datos recabados por la policía judicial indican que cuatro sujetos que se trasladaban en dos motocicletas se colocaron a ambos lados de la camioneta y sin intentar detenerla dispararon contra el conductor, que fue herido en siete oportunidades. Posteriormente huyeron sin robar nada.
El vehículo continuó la marcha hasta que volcó en la avenida, frente a la licorería El Encuentro. Vecinos e integrantes del Cuerpo de Bomberos Metropolitanos auxiliaron a los ocupantes y llevaron a Ojeda al hospital de la Ciudad Universiaria. La mujer y su hijo fueron trasladados al periférico de Coche. Allí falleció el niño, con cuatro heridas de proyectil, tres de ellas en el costado izquierdo.
Hasta ayer a mediodía Toledo se mantenía con vida a pesar de haber recibido dos tiros en la quijada.
Al lugar del suceso acudieron familiares del hombre que residen en la misma parroquia y fueron notificados por teléfono. Ojeda era obrero ligado a la actividad sindical.
A testigos les llamó la atención que una de las motos de los homicidas era un Suzuki VStrom 650 negra, similar a las que utilizan agentes policiales y escoltas. En el otro lado iba una Suzuki GN 125, cuyo uso es más frecuente.
Los investigadores manejan la posibilidad de una venganza o de un ajuste de cuentas, debido a las características del ataque. Se indaga si Ojeda tenía enemigos o había recibido amenazas. Familiares de las víctimas fueron llamados a declarar en la División contra Homicidios del Cicpc.