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Pugna por control de obras motivó crimen múltiple

Información extraoficial indica a la banda El Sindicato como responsable del asesinato de siete personas que asistían a un sepelio

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El control en la contratación de personal de las obras públicas y privadas que se construyen en la población de Turmero, en el estado Aragua, habría sido la causa del múltiple asesinato ocurrido el jueves pasado en el cementerio de esa jurisdicción cuando se realizaba un sepelio.

Extraoficialmente se pudo conocer que líderes sindicales de la construcción, que integran la banda El Sindicato, serían los responsables de los homicidios de Willi José Fajardo Mijares, alias “el Mocho”, de 29 años de edad, asesinado el lunes 5, así como de las 7 personas que acudían al entierro.

Al parecer, los grupos del “Mocho” y El Sindicato estaban enfrentados por el control de los puestos de trabajo en las obras de construcción en Turmero.

En la Medicatura Forense de Maracay estaban ayer los familiares de Víctor Castro Maldonado, Luis Daniel Peña Bolívar, Marcos Tulio Reyes, Héctor Oswaldo Castro Maldonado, Gustavo Enrique López Carrasquel y Elvis Jusnel López Hinojosa, asesinados en el cementerio municipal. Los parientes se negaron a aportar datos del crimen, pues aseguraron que desconocían detalles de lo ocurrido.

Héctor Hernández, padre Víctor Maldonado, dijo que su hijo se dedicaba a la construcción y que había acudido al entierro de su amigo: “Lo único que sé es que hubo un enfrentamiento entre dos grupos”.

El séptuple homicidio ocurrió en el Cementerio Municipal de Turmero, donde la banda de El Sindicato esperó a que llegara el féretro con el cadáver de Fajardo Mijares, para atacar a los asistentes al sepelio. La mayoría de las víctimas presentó balas en el rostro. Además, en el ataque resultaron heridas otras cinco personas, entre ellas, un trabajador del cementerio, y fueron trasladadas al Hospital Central de Maracay.

Ayer aún se observaban rastros de sangre a la entrada del campo santo y sobre las tumbas en las que cayeron los cadáveres de las víctimas, así como casquillos de balas. Los trabajadores del cementerio se negaron a narrar lo ocurrido y los comerciantes que trabajan en las cercanías solo dijeron que escucharon los disparos y bajaron las santamarías. Las autoridades policiales no han aportado información oficial sobre el múltiple crimen.