• Caracas (Venezuela)

Sucesos

Al instante

Mató a su hija y al yerno para recuperar posada

Posada Villa Serena, El Tirano, donde falleció el ciudadano belga

Posada Villa Serena, El Tirano, donde falleció el ciudadano belga

Las víctimas eran estimadas por sus vecinos, que los calificaron de amantes de los animales y de personas tranquilas

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Un hombre de nacionalidad belga asesinó a su hija y al esposo de ésta para recuperar la posesión de la posada Villa Serena, en la calle El Guamache del sector La Uva, en la población de El Tirano, municipio Antolín del Campo.

Armand Callaars, de 69 años de edad, contó con la cooperación de 5 hombres que acabaron con la vida de Karrel Petrus, de 57 años, y Caroline Callaars, de 44 años, quienes hace 7 años compraron la propiedad al hombre que el domingo se convirtió en uno de sus victimarios.

Versiones de algunos vecinos indican que el sábado en la noche les sorprendió sentir otra vez música a alto volumen en la posada, lo que no ocurría desde que Callaars transó la negociación con la pareja. Sintieron sonidos de vasos y botellas, por lo que suponen que buscaba que las víctimas ingirieran suficiente licor para que se acostaran y sorprenderlos dormidos, tal como ocurrió el domingo entre las 4:00 am y las 5:00 am.

El comisario Roger Méndez, jefe de la delegación del Cicpc Porlamar, confirmó que los trabajadores del establecimiento hallaron a las víctimas maniatadas y amordazadas. Los empleados avisaron de inmediato a las autoridades. Los cuerpos presentaron heridas por arma blanca en el cuello.

Se cayó la coartada. Afirmó que tanto Karrel Petrus como Callaars estuvieron detenidos hace días atrás en el comando policial de la zona por un aparente tumbe de drogas, lo que quiso utilizar como coartada este último, para desviar el curso de las investigaciones.

"Eso te pasa por j...r a los tipos de preso", escribió con marcador verde en una de las paredes de la posada para tratar de hacer ver que los autores del hecho habían sido los denunciantes.

"Cuando la posada la administraba el señor mayor, siempre había muchas fiestas y se sentían muchos escándalos, pero la pareja era tranquila", dijo un vecino que pidió el anonimato. Además, aseguró que la mujer era amante de los animales y que brindaba asilo y daba comida a los perros que vieran por el sector.