• Caracas (Venezuela)

Sucesos

Al instante

Mataron a un hombre en joyería para quitarle la pistola

Rastros de sangre quedaron en la puerta de la joyería | Foto: Leonardo Guzmán

Rastros de sangre quedaron en la puerta de la joyería | Foto: Leonardo Guzmán

Trabajadores del Unicentro El Marqués consideran que la inseguridad se ha incrementado ante la norma de desarme de los vigilantes

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

“Ahí fue donde mataron a los dos hombres. Mira la sangre”. El rechazo a la violencia que existe en el país le seguía a esa cita repetida por la mayoría de los peatones que pasaron ayer frente a la joyería Esedra y a la boutique de ropa masculina Fabricio R, en el Unicentro El Marqués.

Los rastros de sangre en la puerta y en el piso de la joyería dejaron en evidencia parte de lo que sucedió en el lugar donde dos hombres murieron.

El martes, pasadas las 10:00 am, dos hombres le salieron al paso a César Ponte, esposo de la gerente de la joyería. Los delincuentes no quisieron robar la tienda sino despojar a Ponte de su pistola, según nuevas hipótesis policiales.

Al parecer, uno le exigía que le diera el arma mientras el otro estaba a varios metros. Ponte se resistió y comenzó un forcejeo por lo que el otro individuo le disparó. Miguel Gil, empleado de Fabricio R, salió a auxiliar a Ponte y los delincuentes, ya en huida, le dispararon también.

La gerente del negocio habría pedido cambio de joyería porque este año se registraron tres robos en el lugar, dijo una amiga.

Los empleados del Unicentro El Marqués critican la seguridad en las instalaciones. Coinciden en que los vigilantes no pueden hacer bien su trabajo por no estar armados.

“Hace 15 años se perdió la seguridad. Se aceptó que entraran líneas de taxis piratas. Se permite el paso de motorizados”, dijo un empleado.

Miguel Stoyko, también trabajador, considera que los vigilantes deben tener armamento y potestad para retener a delincuentes hasta que llegue la policía.

Para María Auxiliadora Mateo, empleada del centro comercial, los venezolanos deben tomar medidas para exigir que el asunto de la seguridad sea tratada por el gobierno.

“Si fuera por mí, no saldríamos a trabajar si no hay garantía de seguridad. Eso afecta a todos. Habría que ver cuántas personas dejarán de venir por lo de la joyería”, expresó.