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Masificación de la PNB arrastra vicios de viejas policías

A cinco años de creada la PNB sigue sin sede. El edificio donde funcionaría fue entregado a la FANB | Foto William Dumont / Archivo

A cinco años de creada la PNB sigue sin sede. El edificio donde funcionaría fue entregado a la FANB | Foto William Dumont / Archivo

Las faltas de supervisión, de controles internos y de formación han llevado al desorden al principal cuerpo civil armado del país

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La presión por ampliar la presencia de la Policía Nacional Bolivariana a todo el país y por aumentar los servicios ha conllevado a que el organismo “pierda el norte”. En diciembre, la PNB cumplirá cinco años de creada y está lejos de ser el nuevo modelo de policía prometido para afrontar la inseguridad; por el contrario, ha replicado vicios de anteriores cuerpos de seguridad que se pretendían erradicar.

El comisario Luis Rodríguez Vieira, ex jefe de la Oficina de Control de Actuaciones Policiales de ese cuerpo, cita como ejemplo de esa ambición gubernamental por llevar a la PNB a otros estados el desmantelamiento parcial del servicio de custodia al Metro de Caracas para trasladar a los agentes a otras partes del país. Ello obligó a las autoridades a sustituir estos agentes por funcionarios militares, que con armas largas y sin entrenamiento para la seguridad ciudadana resguardan el subterráneo desde la semana pasada.

Rodríguez afirmó que esos cambios súbitos en las funciones inciden también en la supervisión. “Eso está trayendo prácticas que antes eran propias de la Policía Metropolitana, como la de los parceleros que custodian panaderías y otros negocios. Está ocurriendo en Caracas. Imagínese cómo será en el interior del país”, afirmó.

Los problemas van más lejos. Desde 2013 la policía judicial ha procesado denuncias sobre hurto de uniformes e implementos policiales en los vestidores de los propios agentes e incluso en la central, ubicada en la avenida Sucre de Catia. También han ocurrido detenciones de agentes de la PNB por robo y extorsión.


Crecimiento sin resultados. Durante la presidencia de Nicolás Maduro el pie de fuerza de Polinacional ha crecido 30,8%; el último conteo arrojó un total de 18.311 funcionarios, tanto en las áreas operativa como administrativa, lo que hace del organismo el principal cuerpo civil armado del país. Para finales de 2012 eran 14.000. La meta fijada por el gobierno es tener por lo menos 83.000 polinacionales, es decir 65.000 más que el pie de fuerza actual. De esa forma se cumpliría el estándar fijado por el Consejo de Policía de 3,6 efectivos por cada 100.000 habitantes.

Pero el incremento en la “tropa” no ha traído un reajuste en la pirámide jerárquica. Los policías a menudo solo tienen una formación básica y se encuentran sin la adecuada supervisión. De parte de la institución hay un reconocimiento del desequilibrio. En julio se modificaron los estatutos de ascenso en los grados más bajos del cuerpo y se redujeron los tiempos de servicio y requisitos para ascender al rango supervisor. 

“Es el tema de la masificación. Cuando sacan a ese montón de policías desde la UNES se necesita fortalecer los primeros niveles de control y supervisión. Pero no hay de dónde obtenerlo sino de las propias filas”, explicó el criminólogo Keymer Ávila, ex asesor de la Fiscalía y del Consejo General de Policía.

La carencia de una adecuada supervisión se refleja en la normalización de ciertas conductas, que en otro contexto serían tomadas como faltas. Ávila puso como ejemplo la frecuencia con la que se ve a los policías manipulando sus teléfonos celulares durante su tiempo de servicio, ajenos a lo que sucede a su alrededor. También se está haciendo común ver a los agentes en conductas campechanas que van contra el ordenamiento interno de la policía.

Recientemente, un supervisor de la PNB fue suspendido junto a un oficial cuando dejó de presentarse en su puesto del municipio Sucre. Una vez localizado se determinó que los policías no pudieron incorporarse a sus labores por estar bajo los efectos del alcohol. Este año, en dos oportunidades, se han enviado circulares para recordar los patrones sobre disciplina y el porte adecuado de la vestimenta.


Debilidades de control. Desde febrero de este año, el principal cuerpo civil de policía del país es comandado por un general retirado del Ejército que venía de dirigir Tránsito Terrestre.

A su llegada al organismo, Manuel Pérez Urdaneta ordenó una revisión de la gestión anterior y se detectaron “debilidades de control interno” que afectan la gestión administrativa.

A la fecha la policía no tenía un balance consolidado de todos sus bienes. Tampoco se encontró una relación detallada del personal que integra los centros de coordinación policial de Lara, Zulia, Táchira, Anzoátegui y Nueva Esparta ni los de los servicios de Vías Rápidas. En el informe se recomendó crear un departamento de control interno para “vigilar las erogaciones de dinero y todas las actividades administrativas”.


Sede regalada a los militares
Hasta principios de 2014, las principales direcciones y oficinas administrativas de la Policía Nacional funcionaron en el Centro Financiero Latino, en la avenida Urdaneta, así como en sedes dispersas en el oeste de Caracas. La idea era unificar todas las oficinas del cuerpo, concebido como el “nuevo modelo policial”, en un edificio en la avenida Venezuela de El Rosal, frente a la Bolsa de Caracas. Cuando faltaban dos semanas para la inauguración de la obra, el presidente Maduro la entregó al Ministerio de la Defensa para que fuese la sede del Banco de la FANB. La PNB quedó en el aire. Para ese momento, la inversión en la remodelación del edificio ascendía a 6,8 millones de bolívares. Había además una deuda con los contratistas de 1,7 millones de bolívares. Fuentes internas señalaron que se está evaluando un traslado al inmueble donde opera el Saime, frente a la plaza Miranda. Esto está sujeto a la mudanza de este despacho a la antigua torre Aco, en la avenida principal de Las Mercedes. Mientras tanto, la dirección de la policía funciona en el Helicoide. Otro inmueble cedido a los militares está en el extremo norte de la avenida principal de Maripérez, donde funcionaría la brigada motorizada de Polinacional.