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“Tantos planes que teníamos y ahora todos se quedaron en el aire”

Jonelsy Ferrer y Armando Sánchez,la pareja y padre de Maikel Armando Meneses, esperan que los culpables sean detenidos | Foto: William Dumont / El Nacional

Jonelsy Ferrer y Armando Sánchez,la pareja y padre de Maikel Armando Meneses, esperan que los culpables sean detenidos | Foto: William Dumont / El Nacional

El padre de Maikel Meneses cree que los delincuentes prefirieron matarlo para que no los identificara

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El 24 de agosto, Maikel Meneses, de 33 años de edad, se despertó a las 6:00 am. Junto a Jonelsy Ferrer, con quien tuvo una relación sentimental durante cinco años, preparó el bolso de su hija de 14 años de edad y salió de casa a buscarla para llevarla al Palacio de Miraflores a un campamento vacacional. Esa fue la última vez que su pareja lo vio con vida.

El cadáver de Meneses fue hallado el domingo junto a otros dos cuerpos dentro de un vehículo Aveo en Caño Amarillo. Su padre, Armando Sánchez, señaló que de acuerdo con el informe del Cicpc, no presentó heridas por armas de fuego y que murió quemado. Lo reconoció por una platina que tenía en la nariz luego de ser operado de sinusitis.

Antes de desaparecer, Meneses llamó a Ferrer en varias oportunidades, como era costumbre,

pues habían quedado en hacer mercado luego de que dejara a su hija en Miraflores. La llamó por primera vez a las 9:00 am para decirle que tendría que esperar hasta las 12:00 m a que saliera el autobús del campamento. La segunda llamada la hizo poco después del mediodía, cuando le informó que estaba en Propatria, camino a su casa para reanudar los planes.

“Maikel era alegre, chalequeador. Todo con él era una risa, una broma. Era un niño grande. Teníamos mucha comunicación y un amor muy grande”, sollozó la mujer en casa de su suegro.

Los hermanos de Meneses fueron los que se enteraron que había sido secuestrado después del mediodía cuando recibieron una llamada de su teléfono celular. Toda su familia logró reunir, endeudándose, los 200.000 bolívares que pedían los secuestradores por el rescate. A las 6:00 pm llevaron el dinero al Rincón del Taxista, en el 23 de Enero. A pesar de que los delincuentes aseguraron soltar al hombre, no supieron de él hasta el día siguiente, cuando apareció muerto.

Meneses consiguió el trabajo en el Palacio de Miraflores gracias a contactos de su padre. Comenzó como motorizado y luego de obtener un TSU en Administración pasó a ser analista del área administrativa de Casa Militar, donde lo llamaban cariñosamente “mantequilla”. Su padre dijo que lo extrañan en el trabajo por su buen humor. “El siempre me llamaba para contarme sus cosas. Nunca tuvimos quejas de nadie. Lo que le pasó no le tocaba a él”.

Vivía con Ferrer desde hacía un año cerca de El Amparo de Catia. Salía a las 6:00 am de su casa y regresaba para almorzar con ella. Luego, volvía al trabajo y a las 5:00 pm estaba en su vivienda.

Además de su pareja, los ojos de Meneses eran sus dos hijos de 14 y 6 años de edad, que tuvo en una relación previa. “Todo era excelente. Él siempre me apoyaba y quería que terminara de sacar mi carrera antes de trabajar. Queríamos tener hijos y él sacar su licenciatura. Tantos planes que teníamos y ahora todos se quedaron en el aire”, lamentó Ferrer.

Recuerda que, por lo general, cuando él llegaba triste era porque no había podido ver a sus hijos. Lo describe como optimista, a quien le encantaba ver películas, tener su ropa planchada y mejorar su casa poco a poco. “Voy a seguir mi carrera y trabajar. Toca seguir adelante. Sé que desde arriba va a proteger a sus hijos y me va a ayudar a mí”.

Una hipótesis. Los familiares de Meneses no sabían que el día que fue secuestrado estaba con los otros dos hombres que también fueron hallados quemados: un empleado de la Guardia Nacional Bolivariana y un funcionario de la Alcaldía de Libertador.

Sánchez dijo que desconoce los antecedentes de esas dos personas, pero sus familiares les aseguraron que no tenían conflictos con nadie.

Su hipótesis es que los secuestradores no taparon sus rostros y cuando vieron las credenciales prefirieron matarlos para que no los identificaran. Sánchez espera que se resuelva el caso y que detengan a los culpables de la muerte de su hijo.