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Identificaron los cadáveres hallados en la Fajardo

Torres es apreciado por la comunidad, afirmó su mamá | Alexandra Blanco

Torres es apreciado por la comunidad, afirmó su mamá | Alexandra Blanco

Lino Alberto Torres y Julio Plasencia fueron los hombres cuyos cuerpos arrojaron en el distribuidor La Araña, el jueves

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Erli Bracho sospechó lo peor cuando vio por televisión las noticias sobre el hallazgo de dos cadáveres en el distribuidor La Araña de la autopista Francisco Fajardo. Aunque los cuerpos no tenían identificación y las imágenes no eran lo suficientemente claras, el hombre presintió que una de las víctimas podría ser su sobrino Lino Alberto Torres.


Al joven de 24 años de edad le perdieron la pista el miércoles en la noche, cuando salió a caminar por las calles del sector Niño Jesús, en el kilómetro 3 de la vía a El Junquito, junto a su amigo y vecino Julio Plasencia, de 23 años.

Las noticias indicaban que a las víctimas las mataron con disparos en la cabeza y se las taparon con sus propias franelas, como si se tratara de capuchas.

Los cadáveres fueron abandonados durante la madrugada del jueves en un terreno baldío de la vía expresa en sentido hacia Caricuao, donde los encontraron patrulleros de la Policía Nacional Bolivariana.
Bracho no sabe cómo hicieron los criminales para trasladar a las víctimas hasta el lugar donde las encontraron.
 
Último diálogo
Carmen Torres relató que su hijo Luis Alberto Torres salió de la vivienda a las 4:00 pm del miércoles. “Ya vengo. Estoy por aquí mismo”, fue todo lo que le dijo desde la distancia, mientras caminaba calle abajo hacia la casa de su amigo Plasencia.

El hombre estaba contento, pues en los primeros días del año le informaron que había sido aceptada su solicitud de empleo en una conocida distribuidora de artículos plásticos. Allí complementaría su preparación profesional mientras finalizaba sus estudios de Administración en el Instituto Universitario de Profesionales de Gerencia, en La Hoyada.

Carmen Torres no se explicaba por qué a su hijo lo golpearon tanto antes de matarlo.
“Arremetieron contra él. Lo golpearon antes de matarlo”, dijo.
Indicó que a ambos cadáveres los despojaron de sus teléfonos celulares, billeteras e incluso los zapatos.
 
Violencia desde diciembre
Los familiares de Plasencia no quisieron declarar a los periodistas en la Medicatura.

Carmen Torres aseguró que su hijo nunca estuvo detenido, y que era apreciado por el resto de la comunidad donde vivía. “La madre es la última que se entera de lo que pasa en estas circunstancias”, reflexionó.
Recordó que el 30 de diciembre una joven de 15 años de edad fue ultimada en el mismo sector. La llamaban Yairi. Ella la conocía pues todos los vecinos mantienen una relación muy estrecha. “A mí todos ellos me dicen mamá”, añadió. Indicó que la muerte de la joven probablemente se produjo por problemas pasionales.

Los familiares de ambos difuntos acudieron a declarar el jueves a la policía judicial.

Para Erli Bracho, el doble homicidio es producto de la descomposición de la sociedad venezolana. “Estas situaciones las vivimos por el fenómeno de un país con falta de valores y de familia”, expresó.