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Hallaron en Catia el cadáver de una mujer secuestrada

La mujer dejó huérfanos a dos hijos de 8 y 2 años de edad, respectivamente | Foto Alexandra Blanco

La mujer dejó huérfanos a dos hijos de 8 y 2 años de edad, respectivamente | Foto Alexandra Blanco

A la joven la mataron a tiros porque sus familiares no pudieron reunir el dinero exigido para el rescate

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Una mujer de 29 años de edad fue asesinada a tiros y abandonada en Catia por unos hombres que la tenían cautiva desde el sábado en la noche.

Los restos de Yovana Karina Rengifo Berroterán fueron encontrados el domingo a las 2:00 am en el sector Catia Sur. Su madre, Yajaira Berroterán, recordó que desde el sábado a las 5:00 pm hasta el domingo a la 1:00 am mantuvo varias conversaciones con ella y sus captores para reunir el rescate de Bs 12.000.

Berroterán siempre les dijo que ella no podía reunir semejante cantidad de dinero. Ellos le insistían en que si no pagaba la mujer “iba a pasarla muy mal”.

“Yo soy humilde. No tengo real. No la vayan a matar”, les contestaba la madre.

Afirmó que inicialmente fueron privados de libertad tanto la mujer como un hermano, a quien liberaron posteriormente para que buscara el dinero.

Tanto la madre como la hermana de la víctima, Maribel Rengifo, creen que en este crimen estaría involucrado un hombre conocido como Yenki, con quien Yovana Rengifo mantenía una relación sentimental.

Yajaira Berroterán recordó que la última vez que vio a su hija en una reunión familiar en Campo Rico (Petare), ella estaba con este hombre. No le causó buena impresión. Ambos se conocieron en 2014 cuando la víctima trabajó en una arepera en Santa Mónica.

Durante las negociaciones por teléfono ella creyó escuchar la voz de este hombre. Finalmente, uno de los números utilizados para contactarla supuestamente pertenece a la madre de Yenki.

Berroterán cree que Yenki actuó junto con un cómplice, cuya voz también se escuchó durante las negociaciones por la libertad de su hija.

Cadáver perdido. Berroterán no sabía que el cadáver de su hija estaba en la morgue desde el domingo.

El lunes, ya desesperada, acudió a la sede de la División Antiextorsión y Secuestros de la policía judicial en El Hatillo.

“Allí me dijeron que ellos no se ocupaban de eso, sino de casos grandes”, dijo.

Posteriormente fue a la medicatura. Al revisar las fotos de los cadáveres se dio cuenta de lo que había ocurrido. No quería bajar a hacer el reconocimiento de ley hasta que no tuviera en su poder todos los documentos necesarios para retirar el cadáver.

Recordó que la víctima vendía empanadas en Chacao. También hizo algunos trabajos a destajo en tiendas del Millenium Mall en Los Dos Caminos. Finalmente, reconoció que hacía negocios con bachaqueros de Petare, y que eventualmente retenía parte de las mercancías cuya compra le encomendaban.

La mujer dejó huérfanos a dos hijos de ocho años y dos años de edad, respectivamente. En sus últimos días de vida pernoctaba algunas veces en la casa de Berroterán, en el barrio Agricultura, e igualmente con Yenki en Lídice.

Entre el 1° de enero y el 26 de octubre de este año han sido reportadas ante la policía judicial 287 personas secuestradas. De ellas 62 quedaron cautivas en el Distrito Capital.