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Desabastecimiento afecta alimentación de reclusos

ONG y parientes de presos advierten que los reclusos no reciben una alimentación adecuada  | Foto: Omar Véliz

ONG y parientes de presos advierten que los reclusos no reciben una alimentación adecuada | Foto: Omar Véliz

Familiares invierten hasta 3.000 bolívares semanales para llevarles comida a sus parientes detenidos

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La escasez de alimentos y la peregrinación para conseguirlos también han afectado la nutrición de la población carcelaria en Venezuela. El conflicto más reciente en el centro penitenciario Rodeo II, ubicado en el estado Miranda, se registró el martes 26 de enero en la mañana cuando un recluso recibió una cachetada de un custodio que impidió que el preso se sirviera otra arepa después de haber desayunado.

Nelsy Benítez, madre del preso, era una de las mujeres que un día después del conflicto estaba apostada en las afueras de la cárcel para saber cómo estaba su hijo, pues le habían informado que varios reclusos, entre ellos su familiar, recibieron golpes y resultaron heridos con perdigón.

“Mi hijo quería repetir porque con el nuevo régimen penitenciario los tienen pasando hambre. A veces les dan solo dos comidas y en mal estado. Cuando el funcionario le dio una cachetada, él le respondió con un golpe y luego el custodio le dio un perdigonazo en la pierna derecha. Eso provocó que los presos del pabellón A se pusieran nerviosos y protestaran por los maltratos que reciben”, dijo la mujer.

Benítez es la representante de uno de los 90 reclusos de Rodeo II que el jueves a las 4:30 am fueron trasladados a la cárcel de El Dorado, luego del conflicto que se registró en el penal mirandino.

Los testimonios de las esposas y madres de los reclusos de Rodeo II, que es uno de los penales en el que se aplica el nuevo régimen penitenciario que, entre otros aspectos, prohíbe que los familiares les lleven comida a sus presos, coinciden con las denuncias que con frecuencia reciben las ONG Una Ventana a la Libertad y el Observatorio Venezolano de Prisiones: los reclusos no reciben una alimentación adecuada en las cárceles que siguen este plan gubernamental.

A escasos metros de Rodeo II está ubicada la cárcel de Rodeo I, en la que los presos aún gozan del beneficio de recibir alimentos hasta tres veces por semana de parte de sus familiares e, incluso, algunos venden comida en los negocios que han instalado en el centro penitenciario.

Es el caso del encargado del local El Salón de la Parrilla que todas las semanas recibe provisiones para el negocio que le lleva su madre. En una caja la mujer logró transportar desde Caracas algunas bolsas de café, azúcar, harina precocida, pollo, tomates y cebollas que compró en varios establecimientos.

“La comida está carísima. El pollo lo compré en el Pdval de la avenida México. Tuve que hacer una cola larguísima, pero tengo que hacerlo para que mi hijo gane dinero. Parte de la plata que me da es para mantener a mis tres nietas porque la pensión no me alcanza”, precisó la madre.

Nutrición vs. bolsillo. La esposa de un recluso, que durante un año y cuatro meses estuvo preso en Uribana en el estado Lara, sufrió al ver cómo su pareja bajó de peso abruptamente en ese penal en el que comenzó el nuevo régimen penitenciario.

Hace cuatro meses su esposo fue trasladado a la Penitenciaría General de Venezuela, en San Juan de Los Morros, donde los familiares pueden llevar comida. Esa posibilidad, sin embargo, le ha afectado en el bolsillo.

“Cuando tengo realitos en el bolsillo trato de ir una vez por semana a llevarle comida. Pero todo está muy caro. Si le llevo queso, jamón, pollo y carne y sus chucherías con refresco, puedo gastar hasta 3.000 bolívares. Pero prefiero trabajar más para que no se me enferme. Cuando estaba en Uribana metía la talla 26 de pantalón y ahora usa talla 32”, dijo.




LasCifras 

14 bolívares diarios invirtió el Ministerio de Servicio Penitenciario durante 2013 en la comida de los presos, según cifras del OVP incluidas en su informe anual


500 bolívares cuesta un pollo a la brasa con sus contornos y bebida en un restaurante de la PGV, de acuerdo con datos suministrados por familiares de los reclusos


80 bolívares pagan los presos de Rodeo I por una arepa en los establecimientos de comidas del penal




alugo@el-nacional.com