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Denunciaron que Cicpc mató a tres hombres en La Silsa

Parientes de Gabriel Camero dijeron que no hubo enfrentamiento. Los sacaron vivos de sus casas

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Tres hombres murieron ayer a las 1:00 am en la parte alta del callejón Las Madres, sector La Silsa del 23 de Enero.

Fueron sacados de sus casas delante de sus familiares junto con otros habitantes de 30 viviendas aproximadamente por comisiones del Cicpc, denunció Yosimar Rivas, esposa de una de las víctimas.

Rivas dijo que ella, su esposo Gabriel Camero Luna, de 20 años de edad y su hija de 4 meses de nacida dormían cuando los policías entraron en la casa. Apuntaron a la bebé con una pistola cuando se llevaban a su papá, que fue lanzado boca abajo en la calle junto con los otros vecinos que iban sacando de las viviendas.

En el grupo estaban Jesús Subero, de 25 años de edad, primo de Camero Luna; y Levis José Matey Pacheco, de 26 años de edad. Los tres fueron llevados a la parte alta del callejón Las Madres y luego se oyeron varias detonaciones. Minutos después bajaron los cuerpos cubiertos que fueron ingresados en el Periférico de Catia.

Rivas y su suegra Romelba Luna dijeron que desde hacía días comisiones del Cicpc frecuentaban la zona para buscar un delincuente que ya se había mudado de la zona. Ellas estiman que fueron allanadas cerca de 30 viviendas sin presentar una orden judicial. Los policías derribaron las puertas de algunas casas para entrar.

Rivas indicó que su esposo trabajaba en la empresa ADP, y en su tiempo libre laboraba como mototaxista. Dijo que Camero Luna estaba dedicado al trabajo, su familia y que todo era para su hija. “Me lo mataron sin tener nada que ver con la persona a quien buscaban”. Los familiares de Camero Luna negaron que se hubiese producido un enfrentamiento entre policías y los tres hombres que murieron.

Versión policial

Fuentes del Cicpc informaron que los tres fallecidos habrían intercambiado disparos con funcionarios policiales. En el sitio del suceso colectaron una pistola marca Rugger calibre 9 milímetros, un revólver Smith & Wesson calibre 38l sin serial aparente, una pistola Intratec 9 milímetros y 7 conchas percutidas.

El expediente se inició por resistencia a la autoridad.


El Cicpc indicó que los hombres eran integrantes de una banda del callejón Las Madres, presuntamente implicados en un homicidio cometido el 29 de mayo pasado en el Primer Plan de La Silsa, calle 5 de Julio, callejón Fátima, en el que murió Héctor José Urbina Velásquez, de 38 años de edad.

En el mes de mayo y en lo que va de junio son varias las denuncias de familiares de hombres que murieron en presuntos tiroteos con el Cicpc, en los que ha habido exceso policial y maltratos.

Muerte accidental

Roiner Rosso, de 10 años de edad, estudiante de 6º grado, murió de un tiro en la espalda el miércoles entre las 2:00 pm y 2:30 pm en su casa, en el piso 2 de residencias Nueva Tacagua, en El Valle.

La muerte ocurrió de forma accidental. Aldo Rosso, su abuelo, dijo que minutos después que su nieto llegó del colegio Paz y Bien, al inmueble se presentó un amigo del niño de 9 años de edad que también reside en el edificio. Ambos comenzaron a manipular una pistola que había dejado en la casa un primo de Roiner. El otro menor tomó en sus manos el arma de fuego y se le escapó un disparo, que alcanzó a Roiner. El niño murió en el sitio. La pistola estaba solicitada por el Cicpc, que busca al primo de la víctima.
 
Hallada en la morgue

Los familiares de Belkis Yesenia Piñango, de 32 años de edad, manicurista, hallaron su cadáver en la morgue. Tenían un mes sin saber de ella cuando comenzó a vivir en la calle debido a una depresión que sufrió luego de perder la visión de un ojo. Ella acudió a un dispensario atendido por médicos cubanos y uno de ellos le recetó un colirio que le habría ocasionado el problema visual. Desde entonces, no quiso trabajar más. Era madre de 2 hijos y estaba residenciada en El Morro de Petare.

El sábado pasado se conoció en la morgue del hallazgo de dos cadáveres, uno de estos fue identificado como David Enrique García Guaraní y una mujer que no tenía identidad. Ambos fueron localizados en la calle 3 de La Urbina.

Los parientes de Piñango dijeron que en Petare se corrió el rumor de que a la manicurista la habían ultimado y por eso fueron a La Urbina, donde un indigente les dijo que a Piñango y a García los mató a cuchilladas un menesteroso que tiene problemas mentales. El hecho ocurrió cuando ambos dormían.