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Cicpc busca a militar por muerte de ganadero

Algunos clientes que estaban en el lugar buscaron refugio en el estacionamiento del centro comercial | FOTO ÁLEX DELGADO

Algunos clientes que estaban en el lugar buscaron refugio en el estacionamiento del centro comercial | FOTO ÁLEX DELGADO

Presumen que el hombre, perteneciente a la Guardia Nacional Bolivariana, huyó porque los investigadores no lo ha ubicado. Se le señala de ser el autor intelectual del crimen

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La policía científica busca a un militar de la Guardia Nacional Bolivariana como presunto autor intelectual en el asesinato del ganadero Juan Alberto Montalti Lovera, de 47 años de edad, muerto de dos disparos en la cabeza el lunes a las 10:40 am en la terraza del restaurante Rey David, en el centro comercial Plaza La Boyera.

Fuentes extraoficiales presumen que el militar está fugado porque no ha sido localizado en los sitios adonde el Cicpc lo ha buscado; sin embargo, siguen los allanamientos en varias regiones del país. Habría contratado los servicios de dos sicarios que se desplazaron en una moto Suzuki modelo V-Strom blanca para matar al ganadero y poner fin a las diferencias que existirían entre ambos.

Los funcionarios que adelantan las investigaciones sobre el caso aún no han podido interrogar a Pedro Gutiérrez, acompañante de la víctima, que resultó herido de un disparo en el tórax y en una pierna, porque aún los médicos no han dado permiso.

Entretanto, el equipo de la División contra Homicidios encargado de la pesquisa sigue indagando el círculo laboral y social de la víctima para saber si Montalti Lovera había sido amenazado de muerte.

El testimonio de Gutiérrez es importante para el desarrollo de la pesquisa. Resultó herido cuando se levantó a atender una llamada en el momento en que los motorizados llegaron frente al restaurante. Minutos antes, el chofer de Montalti Lovera se había retirado del local para hacerle una diligencia a su patrón.

A la hora en que mataron al ganadero el negocio estaba lleno de clientes, incluidos niños que al escuchar las detonaciones corrieron en diferentes direcciones para ponerse a salvo, algunos se protegieron debajo de las mesas mientras que otros salieron y se ocultaron detrás de vehículos.