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"Ahora la guerra es contra la policía"

El hermano del policía asesinado contó que el hombre cambiaba a diario a su casa para evitar el hampa | Foto Álex Delgado

El hermano del policía asesinado contó que el hombre cambiaba a diario a su casa para evitar el hampa | Foto Álex Delgado

Mataron a un ex agente de la PM y de Polizamora, que trabajaba como escolta, cuando dejaba a su hijo en el colegio

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El supervisor agregado de la PNB, Yorman Osmel León López, de 41 años de edad, ultimado el miércoles a las 9:00 pm de un tiro en el sector Santa Ana, en Carapita, Antímano, había entregado su guardia y antes de salir del comando de San Agustín del Sur llamó a su esposa para pedirle que preparara la cena porque iba en camino.

León López vivía en un sector de El Junquito y solía tomar diferentes vías para llegar a su casa para evitar la acción del hampa. Esa noche decidió irse por el sector Santa Ana de Carapita. Cuando se desplazaba por esa zona fue atacado por un hombre armado que le quitó la moto y el bolso en el que tenía sus pertenencias, y le dio un tiro en la cara. El funcionario murió en el lugar.

“Tenemos que cuidarnos; ahorita la guerra es contra la policía. Ya está bueno de tanta pelea”, dijo Jackson León, hermano de la víctima, que también es oficial de Policaracas, cuando retiraba el cadáver en la morgue de Bello Monte. Agregó que su hermano estaba estudiando en la UNES para obtener la licenciatura en Ciencias Policiales. Con su muerte asciende a 44 el número de funcionarios de seguridad asesinados en 2015.

Escolta. A Carlos García, de 35 años de edad, que laboraba como escolta para una agropecuaria, lo mataron en Colinas de Turumo, en la vía Petare-Guarenas, el miércoles a las 7:15 am luego de dejar a su hijo en un colegio de la urbanización Miranda.

García conducía una moto Pulser porque se le había accidentado su auto. De regreso a su casa fue atacado por dos individuos que iban a pie, le quitaron el arma de fuego que portaba y el koala en el que llevaba sus documentos de identidad y otras pertenencias, y luego le dieron tres tiros. La moto quedó en el sitio.

La víctima había trabajado durante 12 años en la Policía Metropolitana y luego prestó servicio en Polizamora, organismo del cual se retiró para evitar que lo mataran debido a la cantidad de agentes que han asesinado en los últimos años. Dejó cuatro hijos. Su esposa, Yudy Díaz, hizo un llamado a las autoridades para que detengan “la masacre que hay contra los policías”.