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Más de 250.000 venezolanos se hicieron cirugía plástica en 2012

Francia advirtió hace un año que un lote de prótesis PIP fue fabricado con silicona industrial

Venezuela se ubicó en 2011 en el puesto 18 del ranking de naciones con más intervenciones estéticas, realizado por la Sociedad Internacional de Cirujanos Plásticos Estéticos a través de la Encuesta Internacional de Estética

La cantidad de operaciones prácticamente duplica las de 2011. La mamoplastia de aumento sigue siendo la preferida, pese al escándalo de las PIP

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Aproximadamente 256.000 venezolanos se sometieron a una cirugía plástica en 2012, un número que prácticamente duplica las intervenciones de 2011, cuando 130.595 personas hicieron lo propio, de acuerdo con cifras de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica y Estética.

40.000 venezolanas cada año recurren al bisturí para aumentarse el busto, como dan fe las 33.000 pares de prótesis PIP que fueron usadas por venezolanas en las últimas dos décadas. Un número indeterminado de personas se practicó tratamientos no quirúrgicos para reducir el peso, talla o para disimular la edad. Esos datos hacen que el país ocupe un puesto entre las 20 naciones con más intervenciones estéticas.

Los datos representan apenas una parte de los procedimientos estéticos que se practican en el país anualmente. Sólo los especialistas adscritos a la Sociedad Venezolana de Cirugía Plástica, Reconstructiva y Maxilofacial reportan sus actividades, que son compiladas estadísticamente; por eso se desconoce el número exacto de tratamientos. Sin embargo, los números ratifican que hay una norma implícita en la sociedad que obliga a ceñirse a los cánones de belleza.

El psicólogo clínico Alberto Barradas afirma que Venezuela padece de una distorsión social cognitiva, que lleva a las personas a buscar la perfección física y condena a algunas a padecer de obsesión por la belleza.

“Es un problema cultural que es aprovechado para mercadear la cirugía plástica y los procedimientos estéticos. Hay una presión en aquellas personas que no se sienten bellas y tratan de estar a la par. Venezuela está obsesionada con la belleza, con la búsqueda de la perfección física. Me están diciendo que para ser deseado debo estar buenote”, expresa.

Barradas, creador de la Unidad de Apoyo Psicológico a la Persona Obesa, indica que los latinoamericanos en general siguen el patrón de belleza anglosajón, que destaca la simetría corporal y la voluptuosidad como una necesidad.

El especialista explicó que una serie de criterios clínicos permiten reconocer cuando hay una obsesión por las cirugías plásticas: la cronicidad en las operaciones, la realización de intervenciones innecesarias y las cirugías para lograr transformaciones radicales que en algunos casos los llevan a ser similares a otras personas.

“Uno de los fundamentos de la cirugía plástica es la reparación de aspectos amorfos en los individuos por accidentes u otras circunstancias. Luego se convirtió en una cirugía artística, relacionada con la simetría. No tiene nada de malo cuando alguien tiene dinero para hacerlo. Pero, generalmente, hay una presión en quienes no se sienten bellas y tratan de estar a la par de otras y por eso recurren a las cirugías”, enfatizó.

Venezuela es el país de las mujeres bellas debido a los récords impuestos por la organización Miss Venezuela. Sin embargo, las ganadoras de altura superior a 1,80 centímetros, de medidas perfectas y facciones simétricas no representan el tipo promedio.

“Las Miss Venezuela no representan la morfogenia de la venezolana, que es de facciones bellas, pero pequeña. Pero como las misses son mercadeadas, eso se mete en la cultura y empiezan los problemas. Todas quieren parecerse a ellas”, afirmó.

Récord en cirugías. En la búsqueda del patrón de belleza de otras latitudes, Venezuela supera la cantidad de operaciones estéticas en Estados Unidos, especialmente para el aumento de talla del busto. El contraste de las estadísticas de la Sociedad Americana de Cirugía Plástica de 2011 con el número de mamoplastias hechas por cirujanos registrados en la Sociedad Venezolana de Cirugía Plástica lo confirma.

Aunque Estados Unidos está habitado por 313 millones de personas y Venezuela por poco más de 28 millones, en el primer país se realizaron 307.180 cirugías de mama, mientras que en Venezuela hubo más de 40.000 mamoplastias de aumento.

Las cifras nacionales de ese período son equivalentes a las registradas en la región de Nueva Inglaterra, integrada por seis estados, donde se practicó 15% del total de cirugías estéticas de Estados Unidos.

Por competencia

El secretario de la Sociedad Venezolana de Cirugía Plástica, Reconstructiva y Maxilofacial, Gabriel Obayi, añade una característica al culto a la belleza en el país, que empuja a las personas a buscar e insistir en nuevos tratamientos estéticos: la competitividad.

El cirujano afirmó que en el país las cirugías preferidas son la mamoplastia y la liposucción, generalmente de abdomen, flancos y espalda. Ese patrón también es común entre los latinoamericanos en general.

“Cada persona quiere tener más que la otra o verse mejor que la otra. Muchas recurren a tratamientos no invasivos porque no requieren quirófano y vuelven por más porque sienten que no es suficiente. Aquí hay un culto a la belleza”, destacó.

Para Obayi, la obsesión por la belleza es más marcada en esos casos y se ve favorecida por la falta de controles, la práctica ilegal de la medicina en el país y por el tráfico ilegal de productos prohibidos por el Ministerio de Salud.

El dato

Venezuela se ubicó en 2011 en el puesto 18 del ranking de naciones con más intervenciones estéticas, realizado por la Sociedad Internacional de Cirujanos Plásticos Estéticos a través de la Encuesta Internacional de Estética.

Aunque la edición de 2012 aún está en elaboración, las cifras de operaciones hechas por los miembros de la sociedad venezolana del área indican que hubo un incremento de 10% en relación con el año pasado. Ni la encuesta ni la sociedad incluyen datos de cirugías practicadas por profesionales no registrados.