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Los teléfonos inteligentes también se usan para estudiar

Los teléfonos inteligentes también se usan para estudiar | Lemus

Los teléfonos inteligentes también se usan para estudiar | Lemus

Hay alumnos y profesores que consideran útiles los aparatos con Internet inalámbrico. Existen nuevas formas de aprender, que también deben normarse

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Si a Andrea Miliani, estudiante de Comunicación Social de la Universidad Católica Andrés Bello, no le da tiempo de repasar para un examen antes de salir de su casa, no hay motivos para preocuparse de forma excesiva. Mientras va en el autobús o espera en algún pasillo, lee en su iPod lo que no pudo estudiar durante la noche. Aunque no es lo ideal, para ella se trata de un alivio.

"Prefiero hacer eso que imprimir el montón de información", señala.

Justamente, los dispositivos móviles -teléfonos, tablets, iPods y otros- permiten aprovechar el tiempo para el estudio, sin necesidad de gastar demasiado. Aunque no todos tienen la posibilidad de usar estos aparatos, el aprendizaje móvil sí va dando tímidos pasos en el país. Sólo por considerar un ejemplo: 5 millones de líneas celulares venezolanas están asociadas a dispositivos Blackberry.

De todos modos, el m-learnig o mobile learning depende en buena medida de cada quien. Renata Curci, directora de AprenRed -plataforma de enseñanza virtual de la Universidad Metropolitana-, señala que esta estrategia de aprendizaje permite resolver asuntos académicos mientras se realiza otra actividad. "Posiblemente en algunas personas signifique más tiempo de estudio, pues aprovechan las horas que no están frente a la computadora, pero se trata de una herramienta adicional. No se han hecho investigaciones para determinar que, en efecto, se aprende más con estos aparatos", indica.

Vanessa Sanabria, profesora del Departamento de Tecnología Educativa del Instituto Pedagógico de Caracas, asegura que la autogestión es una de las ventajas del aprendizaje móvil. "Se puede regular el estudio las 24 horas del día. Yo misma puedo determinar cómo me dispongo a aprender y cuándo". Se puede leer o buscar información en una cola, por ejemplo.

Un documento de la Unesco publicado en 2013, denominado Directrices para las políticas de aprendizaje móvil , indica que el auge de los teléfonos inteligentes obliga a pensar en nuevas estrategias de aprendizaje. Apunta que, de hecho, en algunas regiones del mundo son más comunes estos dispositivos que los libros y las computadoras.

Por eso recomiendan que se elaboren políticas educativas que, entre otras cosas, permitan el uso de esos aparatos en el proceso de enseñanzaaprendizaje -en lugar de prohibirlos-, y aprovechen sus potencialidades. El documento considera que estas tecnologías móviles no sólo posibilitan la ubicuidad de la información sino que también personalizan el aprendizaje a través de las aplicaciones que se pueden descargar.

En el salón. Juan Kujawa, profesor de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez, considera que el uso de teléfonos para el aprendizaje ya es una realidad. En sus cinco secciones de la carrera de educación, una tercera parte de los alumnos usa estos aparatos durante las clases. No lo hacen para distraerse sino para mejorar. Por ejemplo, él hace una pregunta para impulsar el debate, y los estudiantes se sirven de sus celulares con plan de Internet para enriquecer las intervenciones.

Sanabria también ha visto este comportamiento en sus clases, sobre todo en los diplomados y posgrados. "Ha pasado que les mando a investigar algo y llegan al salón sin el trabajo hecho. Entonces les digo que saquen los teléfonos y lo busquen", dice. También aprovecha que muchos aparatos cuentan con grabadores y les asigna en el salón la elaboración de podcast, que son contenidos multimedia.

"Ese es el dinamismo que dan los teléfonos inteligentes en el aula. Hay que aprovechar los equipos que están a la mano. Yo lo hago desde hace tres o cuatro años, y con algunos grupos me ha funcionado", dice la especialista. Considera que todo depende de la actitud del docente y de los alumnos: "No se trata solamente del instrumento. Puedo tener un equipo muy sofisticado, pero si no cuento con la actitud para sacarle provecho no lo voy a hacer".