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Dos indígenas sobrevivieron a mordedura de serpiente en Sierra de Perijá

Erika León junto a su madre | Cortesía

Erika León junto a su madre | Bomberos INEA

Una de las jóvenes fue trasladada en mula por 6 horas hasta llegar al cetro de atención más cercano

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Una niña de 2 años y otra de 15 años de edad, pertenecientes a la etnia Bary, sobrevivieron a la mordedura de una serpiente guayacán, una de las más venenosas de Venezuela, en la Sierra de Perijá, estado Zulia.

La menor, Michela Dramy, ingresó este domingo al Hospital Nuestra Señora del Carmen de Machique con una mordedura en su pie derecho.

Dramy estaba durmiendo en un chinchorro, en la comunidad indígena de Saimdovi, cuando fue atacada por el reptil. La pequeña fue auxiliada y traslada en mula durante 6 horas hasta el pueblo más cercano, desde donde fue llevada al hospital.

La madre de Dramy, Elva González, dijo que pensó lo peor luego del incidente: “Pensé que se me moría en los brazos. Se desmayó, hizo varios vómitos de sangre y la pierna se le estaba poniendo morada. No es la primera vez que esto pasa; a cada rato se repite lo mismo con los Bary y los Yukpa”.

Erika León, la otra víctima, fue ingresada al Hospital de Machique luego de que una serpiente de la misma especie la sorprendió mientras tomaba agua en un poso. En el centro de atención, le colocaron el suero antiofídico, el componente que se aplica ante mordeduras venenosas.

El teniente de los Bomberos del Instituto Nacional de los Espacios Acuáticos (INEA), Luis Contreras, explicó que el veneno  de las serpientes guayacán (Bothrops Colombianensis ) produce alteración al sistema nervioso, coagulación sanguínea, hemorragias, daños a los tejidos y músculos, gangrena, edemas e insuficiencia renal.  Si no se coloca el suero antiofídico en las primeras seis horas después de la mordedura, la víctima puede presentar serias alteraciones e incluso la muerte.


Con información del teniente Luis Contreras