• Caracas (Venezuela)

Sociedad

Al instante

"No queremos que la sociedad civil se olvide de los detenidos"

El miércoles los jóvenes pernoctaron en la torre HP | Foto Omar Véliz

El miércoles los jóvenes pernoctaron en la torre HP | Foto Omar Véliz

35 jóvenes se encadenaron en la sede del PNUD y amenazan con radicalizar las acciones si no reciben respuesta

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

La entrada de la torre HP en Altamira, donde queda la sede del PNUD, volvió a llenarse de jóvenes en protesta. Integrantes de la Organización Nacional de Jóvenes Venezolanos y del movimiento Resistencia Sadel regresaron -esta vez sin carpas- a las puertas del edificio, donde hace 44 días funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana desmantelaron su campamento.

El grupo integrado por 35 jóvenes llegó el miércoles a las 6:00 de la tarde, pernoctó en el sitio y se mantuvo en protesta pacífica por 24 horas, amarrados con cordones y haciendo votos de silencio. La permanencia en el lugar, con y fotografías de líderes políticos presos, duraría hasta las 6:00 de la tarde de ayer, informó Yaraby Martínez, estudiante de la Universidad Simón Bolívar. 

Cuando se instalaron en carpas pedían que la ONU expresara su posición sobre la crisis del país. Ahora exigen que entreguen los videos de las cámaras de seguridad del edificio, que permitiría constatar la inocencia de los jóvenes que siguen detenidos luego de la operación militar en la que desmontaron los cuatro campamentos que había en Caracas.

“Les enviamos una carta para pedirles que nos entreguen la grabación del día 8 de mayo, cuando los cuerpos de seguridad del Estado llegaron a las 3:15 de la madrugada y desmantelaron nuestro campamento de manera arbitraria, ilegal y además usando armas de fuego”, dijo Martínez.

Fernando Asís, que estudia Arquitectura en la Universidad del Zulia, aseguró que ese material demostrará que en el campamento no había armas de fuego, drogas, licor, dinero en moneda extranjera ni juegos pirotécnicos, como indicó el ministro de Interior Justicia y Paz, Miguel Rodríguez Torres.

Martínez anunció que, de no obtener respuesta del organismo multilateral, los jóvenes radicalizarán la protesta, siempre dentro del marco de la Constitución y las leyes.

“Mientras nos mantengamos en la calle las manifestaciones no se enfriarán. No queremos que la sociedad civil se olvide de los detenidos. Ese es el peor castigo que pueden recibir”, añadió la joven, quien considera que las protestas deben mantenerse hasta que todos los detenidos en el país, estudiantes y presos políticos, sean liberados.

“¿Qué clase de justicia hay en un país donde se juzga en libertad a los funcionarios del Sebin presuntamente involucrados en el asesinato de Bassil Da Costa y se mantienen detenidos a unos estudiantes por el solo hecho de pensar distinto?”, se preguntó Martínez.


Marcharán el 24 de junio
Humberto Sánchez Amaya 

El movimiento estudiantil convocó para el 24 de junio a la llamada Marcha por la Independencia, en la que exigirán la autonomía de los poderes y participación en el Comité de Postulaciones Electorales, que se encargará de designar a los nuevos rectores del Consejo Nacional Electoral.   

“Ese día queremos enfocarnos especialmente en el tema del CNE. Está podrido, destruido. Se necesita una renovación. Queremos proponer nuestros propios rectores”, dijo Carlos Vargas, representante estudiantil de la Universidad Católica Andrés Bello, sobre el proceso para el que la Asamblea Nacional revisa las credenciales de 130 aspirantes.

La movilización partirá del elevado de Los Ruices y de la plaza Brión de Chacaíto y llegará a la plaza Altamira. El representante del Centro de Estudiantes de la Facultad de Derecho de la UCAB invitó a los participantes a llevar una franela vinotinto. Reconoció que en las últimas semanas han disminuido las manifestaciones, pero considera que se debe a la represión del gobierno. “Es normal sentir miedo, pero lo que no podemos dejar de sentir es valentía”, afirmó. 

Vargas reiteró que es necesario que se muestren los videos de lo ocurrido en mayo, cuando la Guardia Nacional Bolivariana desalojó los campamentos estudiantiles.