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“Desde que no me pagan la pensión subsisto con la ayuda de la Iglesia”

11.700 pensionados en el exterior no cobran desde hace varios meses. Recurren a la familia, piden préstamos o venden bienes, contaron afectados 

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La posibilidad de desocupar la vivienda por atrasos en el pago del alquiler y las dificultades para cubrir los gastos de comida, medicinas, servicios y transporte es la preocupación constante de los 11.700 pensionados del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales residenciados en el exterior, a quienes el gobierno no les paga desde hace 6, 8 y 10 meses. 

“Estoy en una situación desesperada, ya no tengo con qué pagar la vivienda, la luz ni el gas. ¿Comer? Como de broma porque he buscado ayuda para ello”, dijo Dipsy Díaz, radicada en España. El IVSS no le paga desde enero pasado. “Esto es inaguantable. Tengo una pareja de amigos en las mismas condiciones y el marido tuvo que ser internado en un hospital por los disgustos que le ocasiona esta situación. ¿Por qué nos están castigando? ¿Qué fue lo que hicimos?”, expresó Díaz. 

“Tengo la nacionalidad española por mi padre. Me crié en Venezuela donde empecé a trabajar a los 18 años de edad, por lo que cobro la pensión del Seguro Social y la jubilación de un organismo del Estado, pero hasta la fecha no me han pagado ninguna de las dos”, narró otra pensionada. Por un accidente quedó discapacitada y usa una prótesis en una pierna, lo que motivó que en noviembre de 2015 se fuera a España porque en Venezuela no se conseguían prótesis.

Como contaba con dos pensiones pensó que un ingreso de más de 1.000 euros le garantizaba vivir segura, sin el hampa de Caracas al acecho. “He ido incontables veces al consulado venezolano para saber qué pasa con los pagos y salgo llorando porque me contestan que eso le toca al Cencoex y al Seguro Social, y los meses siguen pasando. Desde que dejaron  de pagarme la pensión subsisto con la ayuda de la Iglesia, donde he hecho muchos amigos. No quiero cargar ese gasto a mi familia que ya está bastante apretada”. 

Al igual que en Venezuela, la pensión de los beneficiarios del exterior está homologada con el salario mínimo, que desde el primero de mayo es de 15.051,15 bolívares mensuales. Esto significa que el gobierno debe desembolsar 176 millardos de bolívares al mes para cubrir el beneficio de los pensionados que se encuentran en el exterior.

Las transferencias las hace el Centro de Comercio Exterior, Cencoex, que las deposita en dólares o euros (al cambio de 10 y 11,03 bolívares, respectivamente) según el país de residencia, lo que equivale a 1.505,11 dólares y 1.364,56 euros. 

Pilar Masana, pensionada que vive en España, subrayó que hay atrasos en los pagos de enero a junio de 2016 –la pensión la cancelan por adelantado– más los retroactivos de los incrementos del salario mínimo correspondientes a noviembre de 2015 (30%) y marzo y mayo de este año (20% y 30%). “Me encuentro separada, sin embargo, si no fuera por el apoyo de mi ex esposo se me haría imposible cubrir ninguna necesidad”, expresó.

El coordinador del Comité de Pensionados, Jubilados, Adultos Mayores y Personas con Discapacidad, Edgar Silva, explicó que los 11.700 pensionados del IVSS reciben sus pagos en los países de residencia porque esta dentro de los convenios de Venezuela con Italia, España, Portugal, Chile, Uruguay y Ecuador. “Todos los días recibo mensajes de texto y tuits de auxilio para que les paguen debido a que su situación es cada vez más precaria”, afirmó. Agregó que el IVSS alega que cumplió la parte administrativa y que los pagos están a cargo del Cencoex.

Silva señaló que extraoficialmente los funcionarios les han informado que el gobierno no tiene dinero para cumplir la obligación: “Prefiere mantener en el limbo a los pensionados que trabajaron muchos años para disfrutar de un retiro tranquilo y sin penurias económicas”.
 
Pagar lo que deben. Sin incluir recreación, ropa y calzado, los gastos esenciales de un pensionado en Europa se ubican en 770 euros para pagar alquiler (350 euros), luz y gas (100 euros), agua (20 euros), alimentos (200 euros), transporte (70 euros) y alguna medicina (30 euros). Silva indicó que un salario mínimo convertido a euros o dólares “permite a un pensionado vivir dignamente si el Estado le deposita regularmente como ocurrió hasta finales de 2014”.

Otra pensionada contó: “Estoy en España sin poder trabajar porque mi permiso de residencia no lo permite. Dependo de mi hija, que gana 800 euros mensuales y debe cubrir el alquiler del apartamento, la letra de su carro y los servicios, cuyos pagos ahora están atrasados. He tenido que empeñar mis prendas de oro para poder ir subsistiendo y los intereses de préstamos me están ahogando porque son muy elevados. Ruego a Dios que nos paguen lo que nos deben para salir a flote”.

Algunos beneficiaros se abstuvieron de dar su nombre por miedo a represalias. “Esa advertencia me la hicieron en el Consulado de Venezuela en Madrid cuando protesté y dije que iría a la prensa. Pero cómo no indignarse si ellos, el Seguro Social y el Cencoex, no dan respuesta”, expresó un afectado. 

El diario La Opinión de Tenerife, España, reportó que una pensionada venezolana de 84 años de edad y con demencia senil puede ser desalojada de la casa-hogar por falta de pago. Su hija señaló que espera el pago de su pensión y la de su mamá. Mientras tanto, la comida se la provee la Cruz Roja y una comunidad de religiosas.


Estudiantes en el exterior están en riesgo de ser deportados

La presidente de la Subcomisión de la Asamblea Nacional que analiza la situación de la falta de divisas para los estudiantes en el exterior, Sonia Medina, alertó que muchos de estos venezolanos corren el riesgo de ser deportados porque están a punto de perder la visa con el estatus de estudiantes.

“Lo más lamentable es que no podrán culminar sus carreras, posgrados y especializaciones”, dijo. 

Añadió que el Centro Nacional de Comercio Exterior lleva un año sin enviarles a 25.000 estudiantes las divisas correspondientes al pago de becas, ayudas y créditos educativos. 

La parlamentaria indicó que la falta de recursos económicos hace muy difícil la estadía de los estudiantes y muchos no cuentan con el apoyo de sus familias, además de estar imposibilitados de conseguir un empleo para mantenerse porque los países no les dan el permiso de trabajo dada su condición de estudiantes. 

Medina informó que se reunirá con representantes de la Organización Internacional de Estudiantes con la finalidad de declarar una crisis humanitaria para los venezolanos afectados.

Explicó que la subcomisión, designada por la Comisión de Política Exterior del Parlamento, tendrá listo próximamente el informe detallado sobre la situación de los estudiantes, así como de los pensionados y jubilados con las soluciones que se deben aplicar. El documento será entregado a la Asamblea Nacional.

En el curso de la investigación, señaló Medina, la subcomisión se trasladó al Cencoex y al Banco Central de Venezuela, y los  funcionarios les informaron extraoficialmente que el gobierno no tiene disponibilidad de divisas para cumplir su obligación con los estudiantes y pensionados.