• Caracas (Venezuela)

Sociedad

Al instante

58,5 millones de bolívares no bastaron para ahuyentar el temor en Turgua

PC El Hatillo advierte que no se culminaron obras de estabilización | Foto Omar Véliz

PC El Hatillo advierte que no se culminaron obras de estabilización | Foto Omar Véliz

Hace tres años colapsó un tramo de la carretera La Mata-Turgua por movimientos en la falla de San Andrés. Los vecinos de la zona rural esperan que se concrete la oferta

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Ángel Azuaje atraviesa el sector San Andrés con un saco de plátanos sobre su hombro derecho, detrás la montaña se desmorona. Con un machete que lleva sobre su espalda intenta equilibrar el peso de la bolsa tejida. El sol cruje sobre este trozo de la carretera La Mata-Turgua, en la zona rural de El Hatillo, y en los surcos abiertos a un costado de la montaña que el 25 de agosto de 2012 colapsó parcialmente y que no ha sido totalmente estabilizada.

A tres años del suceso la mayoría de los habitantes de Turgua, como Ángel, debe peregrinar bajo el sol por la falta de transporte público en la zona. El gobierno invirtió 58,5 millones de bolívares para levantar los 35 metros lineales de camino que cayeron por el derrumbe del talud superior de la vía, el cual dejó incomunicadas a casi 5.000 familias de La Hoyadita, El Aguacate, Papelón, Los Llanos y Puerta Negra. Ahora el acceso está abierto, pero hay que atravesar tramos sin asfaltar y con fallas de borde. Para los lugareños “la herida de la montaña sigue abierta”.

El 14 de septiembre de 2012 el entonces vicepresidente Elías Jaua prometió que en cuatro meses estarían listas las siguientes obras: el puente que sustituiría el tramo deslizado y la pantalla atirantada para proteger la infraestructura. Los trabajos de estabilización no se hicieron, según Protección Civil. En el Reporte de Inspección Nº DMPCAD 054-10-15 de fecha 29 de octubre de 2014, realizado por la Coordinación de Prevención y Gestión del Riesgo, se señala que la Fundación Propatria 2000 y la empresa Pilotes Perforados, C. A. incumplieron. “No se culminaron las obras civiles de estabilización del talud. El terreno presenta visibles indicios de erosión y formación de cárcavas. Según lo establecido la zona sería intervenida con una malla geotextil y conductos para el drenaje de las aguas pluviales”, señala el informe.

“La compañía botó concreto por todas partes”, resume Ángel que trabajaba como albañil en Caracas, antes de la caída parcial de la vía, perdió su empleo luego de que el transporte público se ausentó por el mal estado de la carretera.

En Turgua se repite que fueron engañados por la compañía. Jesús Carrasquel, agrónomo, cree que los temores de volver a quedar incomunicados podrían disiparse con sembrar vetiver: cuando llueve fuerte en San Andrés la falta de estabilización del talud causa el arrastre de gran cantidad de sedimentos que se acumulan al pie de la montaña, lo cual ocasiona la obstrucción y el anegamiento de la vía, y también amenaza a los pequeños caseríos en las laderas de la carretera principal.

El derrumbe también arrasó con la calidad de vida. El mal estado de la vía también dificulta el traslado de alimentos y servicios. Además, los delincuentes se resguardan en las zonas boscosas.

Flor Sequera, del extinto consejo comunal San Andrés Central, dice que las 200 familias están resignadas. “Todos llegan, toman fotos al barranco, pero no pasa nada. Estamos en el olvido”.