• Caracas (Venezuela)

Sociedad

Al instante

La malaria brota en Higuerote entre basura y techos de zinc

Afectado recorrió 9 centros de salud antes de ser diagnosticado | Foto: Antonio Rodríguez

Afectado recorrió 9 centros de salud antes de ser diagnosticado | Foto: Antonio Rodríguez

El Quilombo, asentamiento informal donde renació el paludismo tras 25 años, sufren las enfermedades causadas por el agua estancada

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Jesús Parra pasó un mes con una fiebre que todas las tardes superaba los 40°. En ese mes recorrió 9 centros asistenciales de Barlovento, Miranda y Puerto Cabello antes de saber que tenía paludismo. El dolor en los huesos, la fiebre y los escalofríos empezaron en septiembre de 2013, cuando apenas tenía dos semanas trabajando como albañil en la construcción del nuevo terminal de pasajeros de Higuerote, adyacente al hospital general.

Tras casi dos semanas de incertidumbre, y luego de un erróneo e insistente diagnóstico de dengue, la familia de Parra decidió trasladarlo a Puerto Cabello. Allá fue a un CDI, al hospital central, y finalmente, al Hospital Adolfo Prince Lara donde acertaron el diagnóstico.

“Cuando supieron lo que tenía me aislaron. Me pusieron un mosquitero y me dieron tratamiento. Allí por fin empecé a mejorar. Aquí no saben cómo sobreviví”, señaló.

El hombre, de 29 de años de edad, vive en El Quilombo, una invasión que crece desde hace 10 años detrás del hospital central de Higuerote y a un costado del depósito para desechos sólidos de la alcaldía.

La comunidad la integran 210 familias, que viven en ranchos de zinc y tabla, con pisos de tierra, sin servicios básicos. La calle principal va paralela a un caño de aguas contaminadas, que se estancan en tiempos de sequía y se desbordan cuando llueve mucho, lo que facilita que las babas se asomen a la vía. Justo allí está la única toma de agua del sector. La llamada Fiesta del Agua de Hidrocapital repartió tanques hace un tiempo, pero no construyó el acueducto. La luz de cada rancho sale de conexiones ilegales a los postes de Corpoelec. 

Desde que se conoció el caso de Parra, la gobernación fumiga todos los días y ha repartido cloro para potabilizar el agua. Varios médicos lo han entrevistado. A todos les ha dicho lo mismo: en los últimos tres años ha viajado únicamente a Puerto Cabello. Nunca ha visitado los estados donde el paludismo es una epidemia.
 
Autóctonos. El diagnóstico de Jesús Parra fue el primero de un total de 6 casos de malaria reportados entre 2013 y 2014 en Miranda, donde la enfermedad estaba silente desde hace 25 años. También se diagnosticó a una mujer de 31 años de edad del sector Brión Avanza, ubicado detrás de El Quilombo. En lo que va de 2014 han aparecido otros 4 casos: 2 de personas que viven en las adyacencias de Carenero y Curiepe, otro cerca de Brión Avanza y uno adicional correspondiente a un guardia nacional asignado al destacamento de la jurisdicción.

Raimundo Terán, director de Salud de la Gobernación en Brión, explicó que tras las pesquisas corroboraron que los seis casos son autóctonos, es decir, los enfermos fueron picados por zancudos anófeles infectados en la región. Desde hace tres años, el Ministerio de Salud no realiza estudios entomológicos en la región, que permitan detectar la presencia del vector para controlarlo. 

“Viene Carnaval y Semana Santa. En las zonas donde hay mayor concentración de temporadistas estamos haciendo saneamiento ambiental desde hace dos meses para evitar que venga una persona y se vaya con malaria”, dijo.

Informó que el ministerio se ha reunido con la dirección de Epidemiología de la Gobernación, pero no han participado en actividades de control de los vectores del dengue y la malaria.

El Testimonio

Jesús Parra, Infectado con malaria

Fui al hospital de Higuerote donde me dijeron que era dengue. Me dieron tratamiento y me mandaron a tomar caldo de patas de pollo y agallas de pescado. Pasaron los días y como no mejoré fui al CDI, también al Pronto Socorro. En los dos me dijeron lo mismo. Después, como seguía mal, me refirieron al hospital de Río Chico. Tenía las plaquetas bajas, necesitaba transfusiones, pero no tenían material para hacerlas. Me pasaron para el hospital de Guarenas y después al Domingo Luciani de El Llanito. Nadie sabía qué hacer conmigo. Me dieron de alta porque no sabían lo que tenía.

Pesquisas

Oswaldo Godoy, ex director de Epidemiología del Ministerio de Salud, pidió al despacho de Francisco Armada que dé a conocer la densidad poblacional de los zancudos anófeles y Aedes Aegypti para frenar el dengue y la malaria.

“El ministerio debe decir cuál fue el resultado de la investigación que dijeron que harían cuando se reportó el primer caso. Hay que buscar el caso primario, el que llevó la malaria a Miranda después de estar erradicada, pero aún no han dado información sobre la búsqueda activa que deberían haber hecho”, declaró.

El médico explicó que las secuelas de la malaria en pacientes diagnosticados tardíamente dependen de la respuesta del paciente al tratamiento indicado. 

“Con ese número de casos autóctonos en toda la zona, cada cuadro febril prolongado que llegue es candidato a una prueba de gota gruesa”, explicó.

Las cifras
 
2.000 casos de paludismo fueron diagnosticados en todo el país hasta el 11 de enero de 2014. Un total de 911 son del estado Bolívar.
 
76.621 personas enfermaron de malaria en 2013 en Bolívar, Amazonas, Apure, Barinas, Delta Amacuro, Sucre, Zulia, Miranda y Portuguesa.