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"Cuando llegué con los niños encontré la casa sin techo"

Algunos de los desalojados tienen la intención de volver a invadir | Foto WILLIAM DUMONT

Algunos de los desalojados tienen la intención de volver a invadir | Foto WILLIAM DUMONT

Los invasores del terreno aseguran que no tienen un lugar a donde ir y el Estado no les ofrece refugios 

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Con sus muebles, ropa, colchones y enseres puestos en el hombrillo quedaron las familias desalojadas del retiro del Distribuidor Metropolitano, en plena autopista Gran Mariscal de Ayacucho. Aseguran haber agotado todas las opciones para alquilar, comprar u obtener una vivienda del Estado, por lo que desde hace más de dos años fueron poblando el barranco que limita con el embaulamiento de una quebrada.

En los oídos de Maribel Castro todavía resuenan los gritos de sus hijos de 2 y 3 años de edad. Estaban dentro del rancho cuando funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana comenzaron a desmantelar el asentamiento. “Primero vinieron el martes, yo estaba trabajando y cuando llegué con los niños encontré la casa sin techo. Lo volvimos a poner porque acá están nuestras cosas. El miércoles no fui a trabajar y de repente llegaron a sacarnos”, afirmó.

La orden de desalojarlos la dio Corpomiranda y la ejecutaron efectivos de la GNB. Un trabajador de Corpomiranda, presente en el sitio, al ser interrogado sobre el destino de los desalojados dijo que tendrían que evaluar cada caso.

El asentamiento tenía, por lo menos, 4 años de antigüedad. Quienes estaban en el sector calculan que en el sitio viven entre 15 y 20 familias, las cuales no han recibido sobre si serán reubicados en algún refugio. La mayoría piensa que tendrá que dormir en la calle.

Adriana Tovar vivía con su esposo y sus tres hijos en una habitación de dos metros cuadrados en la casa de su mamá. Hace un año compraron un espacio del terreno y estaban comenzando a construir una casa: “Mi esposo renunció a su trabajo para comprar las cabillas con la liquidación. Nos estamos quedando sin nada y nadie nos ayuda”. Tovar tiene una carpeta con un fajo de todos los documentos que ha entregado solicitando ayuda a la Alcaldía de Sucre y la Comisión de Refugios Dignos, entre otras instancias. “Los militares llegaron nos partieron el tanque, lanzaron colchones, rompieron estantes. Esa no es la manera”, subrayó Tovar.