• Caracas (Venezuela)

Sociedad

Al instante

“Para mí, el libro de estilo es la Biblia”

Flor Cortez es una de las editoras más dedicadas del diario | Foto Manuel Sardá

Flor Cortez es una de las editoras más dedicadas del diario | Foto Manuel Sardá

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Los 22 años que lleva Flor Cortez en la profesión han sido de aprendizaje. La ganadora del premio Oscar Guaramato 2013 asegura que como periodista aprende todos los días, y como editora, más. “Para mí, ser editora de El Nacional es un orgullo, porque, como muchos, me formé leyendo este periódico. Es una escuela, lo sigue siendo, y en esa escuela trabajo yo a la vez que aprendo. De alguna manera pongo mi granito de arena”, reconoce. 

Para Cortez la edición es un ejercicio de precisión, pero también de respeto por el que escribe; además de corregir errores obvios, un editor se encarga de vigilar que el texto que va a ser publicado sea lo más legible posible. “Puede que algo esté escrito de una manera que no sea precisamente la que yo hubiera utilizado, pero si está correcto, creo que hay que respetarlo”, afirma. La tolerancia es una de sus virtudes; para ella, respetar las diferencias es muy importante, sobre todo cuando se trabaja con textos de afamadas firmas como los articulistas del periódico.

Es la primera editora que llega a la redacción. Diligente y dedicada, a veces no le da tiempo ni de tomar un café. Sobre su escritorio despliega las herramientas de trabajo: además del libro de estilo, el Panhispánico de Dudas, el DRAE, el Clave. “No siempre consigo las respuestas que busco, y cuando eso pasa, usualmente llamo a la fuente primaria, es decir, a Ramón Hernández”, dice Cortez.

Hace su labor sin distraerse del objetivo: la calidad del periódico. “El libro de estilo es la Biblia, con la que a veces, por cierto, no estoy de acuerdo, pero lo consulto todo el tiempo”.

Trabajar con los articulistas de opinión le ha dado a Flor Cortez la cualidad de ser acuciosa a la hora de leer los textos. Ningún cambio que hace lo hace por capricho.

Esa meticulosidad le vale el agradecimiento de profesionales como el propio autor del Manual de Estilo de El Nacional, Ramón Hernández, y del muy apreciado Simón Alberto Consalvi, que confiaba ciegamente en ella. Aunque el trabajo del editor es siempre anónimo, muchos son los escritores que reconocen el trabajo de Flor Cortez.