• Caracas (Venezuela)

Sociedad

Al instante

Tres jefes no han podido con la anarquía en el Ávila

El Waraira Repano cumple hoy 57 años como parque nacional | Foto Archivo El Nacional

El Waraira Repano cumple hoy 57 años como parque nacional | Foto Archivo El Nacional

Sindicato de Inparques denunció ante la Asamblea Nacional las irregularidades de la construcción del Teleférico de Macuto

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

La montaña de Caracas tiene 57 años como parque nacional y desde hace dos años se incrementaron sus figuras y cargos protectores, pero el vacío de poder persiste.

El Parque Nacional Waraira Repano tiene una Autoridad Única por decreto presidencial, sin embargo siguen las invasiones, construcciones sin estudio de impacto ambiental y una medida excluyente que no deja que los científicos hagan estudios en cerro capitalino.

Desde hace décadas el Instituto Nacional de Parques se encarga de velar por el cuidado del parque, pero el 22 de enero se le otorgó a Ernesto Villegas Poljak, en su carácter de ministro de Estado para la Transformación Revolucionaria de la Gran Caracas, el cargo de coordinador del Órgano Superior de Control de Zonas de Seguridad, Riesgo y Protección Ambiental de la Gran Caracas. Tres meses después, el 23 de marzo de 2014, se creó la figura de Autoridad Única que fue otorgada al viceministro para la Gestión de Riesgo y Protección Civil del Ministerio para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz, que estaría por encima de las atribuciones de Inparques.

Muchos son los jefes, pero pocas las medidas ambientales. Desde entonces solo se anunció la creación de un puesto de comando para preservar el patrimonio forestal del sector La Planada, desalojaron a 350 familias en Lídice y Manicomio por haber construido en terrenos del Ávila y prometieron más puntos de control que siguen inconclusos.

Cristina Vaamonde, miembro del Comité de Áreas Naturales Protegidas, considera que pese a la proliferación de cargos protectores de la montaña, no hay políticas efectivas que permitan cuidar el patrimonio forestal de los caraqueños.

Las denuncias sobre barriadas que se enquistaron en el Ávila no son nuevas. Tampoco es novedad que los puestos de guardaparques no se salvan de la anarquía que se adentra en la montaña.

Marlene Sifontes, miembro del sindicato de Inparques, denunció que, desde Catia La Mar hasta los linderos del estado Miranda, los guardaparques no tienen manera de trasladarse para hacer sus recorridos porque no cuentan con vehículo, cámaras ni GPS. Además, aseguran que su integridad física corre peligro por la cantidad de invasiones que han proliferado desde hace tres años en la zona.

La labor de guardaparques se limita solo a la vigilancia desde su puesto de control. De los 25 puestos de guardaparques en la vertiente norte, solo 7 están operativos. Sabas Nieves 2, Papelón, Loma del Cuño, Cachimbo.

Las Trincheras, Culebrilla y Plan de Manzano están inoperativas. En la vertiente sur había 4 nuevos puestos en proyecto desde hace 2 años que nunca se ejecutaron.

En noviembre Inparques denunció que la construcción del Teleférico de Macuto no hizo estudio de impacto ambiental, pero la denuncia no fue aceptada en la comisión de Ambiente, sino que se trató como un problema gremial que se engavetó.

Científicos y ONG sin acceso. Otro de los problemas es la limitación de las fundaciones, empresas privadas e investigadores para apoyar a preservar el parque nacional, hacer reforestaciones y trabajos de investigación.

“No se puede llevar a cabo investigación independiente con acceso profundo a los sistemas naturales. Está vetado y vedado circular por las zonas del parque y no hay seguridad. Se nos impide realizar investigaciones para que no veamos de cerca las invasiones, conucos, casas furtivas en aras de un populismo que conducen a la destrucción. Desde hace década y media hay un cerco a las investigaciones. Proyecciones de las catástrofes como la tragedia de 1999 no se pueden hacer”, precisó Vaamonde.

EL DATO
400 millones de bolívares en crédito adicional aprobó la Asamblea Nacional para la continuación de la segunda etapa de los trabajos de rehabilitación del hotel Humboldt. Hace 8 años la obra pasó a manos de Venetur, y se ha prometido su culminación en 3 oportunidades