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Es inviable repartir masivamente bombillos LED

Un bombillo fluorescente produce 40% luz y 60% calor

Un bombillo fluorescente produce 40% luz y 60% calor

Las lámparas que ha repartido el gobierno como parte de la Revolución Energética contienen en total 876,76 kilos de mercurio

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El panorama nocturno de Caracas cambia de color. Hace una década, cuando uno se asomaba por la ventana en las noches, las luces brillaban amarillas; en 2006 con la implementación de la Misión Revolución Energética y la política de sustitución de los bombillos incandescentes por fluorescentes, comenzó a verse azul, pero ahora el amarillo está ganando otra vez la partida.

En la urbanización Kennedy, de Macarao, son pocos los que una vez que se les quemó el bombillo ahorrador, que les suministró el gobierno, compraron otro del mismo tipo. Francisco Zambrano, habitante de la zona, explica las razones: “Cuando fui a comprarlos eran muy caros; los tradicionales, en cambio, costaban 12 bolívares”. En una ferretería un foco fluorescente puede costar de 280 a 300 bolívares, mientras que el tradicional de luz anaranjada se consigue en 20 bolívares.

La iluminación para ahorrar energía asumió una nueva escala este año, cuando el ministro de Energía Eléctrica, Jesse Chacón, anunció en mayo que se va a instrumentar un plan de sustitución progresiva de los bombillos ahorradores por luminarias LED –Light Emitting Diode o diodo emisor de luz–, pero el problema de los costos continúa siendo la piedra de tranca para garantizar la viabilidad de esta medida, a juicio de los especialistas.

José Manuel Aller, doctor en Ingeniería Electricista, afirma que lograr el intercambio de una tecnología por otra supondría una alta inversión: “Los bombillos LED cuestan 10 veces más que los ahorradores”. El especialista dijo que una lámpara fluorescente cuesta 2.500 bolívares y una LED 15.000 bolívares. “En los bombillos de casa se acentúa la diferencia de costo porque hay que bajar la escala”, indicó. 

Chacón anunció una inversión inicial de 5 millones de dólares y se espera que este año se complete la importación de 30 millones de focos, provenientes de China. A diferencia del programa aplicado en 2006, no estaría prevista la entrega gratuita del bombillo. La información que se ha difundido desde el despacho de Energía sugiere que se distribuirán los focos a precios “asequibles” para el ciudadano.


Mayores beneficios. Nadie duda de que las ventajas de la iluminación LED sobrepasen con creces la de los bombillos fluorescentes, comenzando porque no existe el riesgo de contaminación por mercurio. José Romano, ingeniero electricista con una empresa especializada en el ahorro y calidad de la energía, aportó algunas cifras: “Un bombillo LED supone un ahorro de energía de más de 80% si se lo compara con un foco tradicional y de más de 60% si se le compara con un bombillo ahorrador”. Agregó que hay un ahorro de energía indirecto en los lugares en los que se coloca porque se consume menos aire acondicionado, requieren de menos circuitos para funcionar, utilizan tableros más pequeños y duran 60.000 horas, a diferencia de los fluorescentes que duran 8.000 horas.

Romano está a favor de que el Estado cobre por los bombillos: “No puedes regalarlo. Si se sigue haciendo así, cuando el bombillo deje de funcionar la gente siempre acudirá al más barato”.


Contaminación por mercurio. Desde que el Estado comenzó a implementar la entrega de los también llamados bombillos chinos existían dudas sobre los peligros que suponían para la seguridad ambiental y la salud;  si se parten generan vapor de mercurio –cosa que no sucede con los LED–. Lourdes Álvarez, directora de la Alianza para la Defensa de los Derechos Humanos, la Ecología y el Medio Ambiente, refiere que el mercurio puede afectar el sistema inmunológico y endocrino del ser humano: “La población no tiene información sobre qué hacer con el bombillo cuando se quema o si se parte. Eso no puede ir a la basura de la casa porque puede terminar en un vertedero o en un relleno sanitario, donde contamina el suelo, llega a los ríos, los peces se alimentan de las algas u otros peces ya contaminados y cuando eso llega al ser humano el organismo no lo puede eliminar”. Álvarez añadió que el Estado tiene la obligación de recoger los bombillos.

El Anuario Estadístico 2013 del Ministerio de Energía Eléctrica señala que entre 2006 y 2012 se repartieron 156.845.182 bombillos en todo el país. La Memoria y Cuenta de 2013 del ente oficial agrega que el año pasado se sustituyeron 18.500.000 bombillos ahorradores residenciales, como parte del Plan de Emergencia del Sistema y Servicio Eléctrico Nacional. Un bombillo fluorescente puede tener hasta 5 miligramos de mercurio, por tanto en 7 años junto con los bombillos se han repartido 876,76 kilos de mercurio.

En la sede de Corpoelec de Chacao los empleados de la recepción desconocen si pueden recibir los focos. En la Unidad de Uso Racional y Eficiente de Energía Eléctrica informaron que solo los reciben si son pocos, pues tienen un container lleno de bombillos dañados y aún no han hecho la disposición final del producto. En cambio, en la sede de San Bernardino los reciben sin mayores inconvenientes. 


Propuestas. Aixa López, del Comité de Afectados por los Apagones, no ha recibido reportes de que hasta la fecha se hayan comenzado a recoger los bombillos ahorradores. Opina que las campañas que informan a la ciudadanía sobre qué hacer con los focos fueron insuficientes. “Deberían ser más efectivas. En Venezuela no hay cultura de reciclaje. La gente no sabe y bota el bombillo en la basura, cuando lo que se debería hacer es que pasara un camión de Corpoelec recogiéndolos, que se fijen envases en las comunidades para depositarlos o que se puedan entregar al pagar el recibo. Puede ser costoso, pero más lo es el impacto que tienen en el ser humano”.

Aidaelena Smith, ingeniero electricista especialista en centros de control de energía eléctrica, sugiere que lo que hay que hacer es atacar el problema de fondo: “Habría que hacer cosas más grandes, como terminar la planta de Tocoma o las instalaciones eléctricas que están pendientes”.


Paro técnico

El 17 de noviembre de 2008 se constituyó en Paraguaná, estado Falcón, la fábrica de bombillos ahorradores Vietven Iluminaciones, S.A.

Se trata de una empresa de capital mixto, entre Pdvsa Industrial y la vietnamita Dien Quang Lamp Joint Stock Company.

Gregorio Graterol, diputado de la Asamblea Nacional por el estado Falcón, aseguró que desde el anuncio de la sustitución de los bombillos fluorescentes por LED la empresa se encuentra “técnicamente paralizada”. En el lugar había 300 empleados y estaba previsto que produjera de 74 millones de bombillos compactos ahorradores de energía anuales. “No tengo conocimiento de que se hayan producido despidos o de que esté cerrada, pero hay mucha incertidumbre sobre lo que pueda pasar”, dijo. 

El Dato

La Gaceta Oficial 40370, del 12 de marzo de 2014, establece la prohibición progresiva de la producción, importación, distribución y comercialización de lámparas incandescentes de tipo convencional.

La Cifra

5 miligramos de mercurio puede contener una lámpara fluorescente. La cantidad es suficiente para contaminar 130.000 litros de agua 

eavendano@el-nacional.com