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La inseguridad y la crisis alientan diáspora de médicos

4.239 médicos se graduaron de cirujanos y emigraron del país. La especialidad más afectada es Anestesiología

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El Hospital de Niños J. M. de los Ríos tiene 6 anestesiólogos. Necesita 29 para su funcionamiento pleno. El 1° de enero de 2015 un letrero adherido a la puerta del hospital Pérez de León de Petare advertía a los pacientes que no había ningún especialista. Un solo médico trabajó durante la guardia de fin de año en el nosocomio.

A mediados de 2014, el Hospital Cardiológico Infantil de Montalbán contaba con seis cirujanos en formación, cuatro de ellos extranjeros con el deber de regresar a sus países al finalizar el posgrado. En conclusión: faltan médicos en el país.

La Federación Médica Venezolana señaló a mediados del año pasado que los hospitales tenían un déficit de 7.650 especialistas. La situación más crítica era la falta de anestesiólogos.

La Sociedad Venezolana de Anestesiología lleva la cuenta de los especialistas en el área que han abandonado territorio venezolano. Desde 2007 han emigrado 334 anestesiólogos, 80% de ellos estaba recién egresado de alguno de los 28 posgrados de la especialidad cuando decidió marcharse; el resto lo hizo después de acumular 5 años de experiencia.

“Hasta 2010 el destino preferido fue España. Desde 2011, Latinoamérica, en especial Chile; y en 2013 y 2014, Colombia y las islas del Caribe”, indica Nerio Bracho, presidente de la SVA, quien agrega que históricamente los residentes de Anestesiología no emigran sino hasta terminar el posgrado.

La cifra que maneja la FMV duplica a la de la sociedad especializada, pero también amplía el rango de estudio. Según el gremio médico, al menos 786 anestesiólogos se fueron del país entre 2003 y 2015. La Federación también registra el total de médicos que no ejerce su profesión en Venezuela: la suma es de 12.830. Un grupo de 2.953 médicos se dedicó a otras actividades como la economía informal.


Causas y diagnósticos. La identificación de las causas de la migración médica parece originarse de un diagnóstico. Tanto en los gremios como en las sociedades médicas, y entre los propios médicos, se repite una y otra vez el mismo motivo: “Las razones por las que los médicos se van son la inseguridad y la crisis. El país se está quedando sin generación de relevo porque los que se van lo hacen antes de cumplir los 40 años de edad”, señala León Natera.

Nerio Bracho, vocero de la FVM, coincide en el diagnóstico.

“Hay pocas oportunidades de desarrollo profesional de los colegas recién egresados. Hay mucha inseguridad en muchas de las instituciones públicas, los sueldos hospitalarios no son acordes con la inflación del país. Los recursos para trabajar son limitados, ya que 90% de los agentes anestésicos son importados, y los equipos y material médico quirúrgico son limitados por la misma razón”, dice.

Entre los que decidieron emigrar en los últimos 5 años se encuentra J. P., un gastroenterólogo de 54 años de edad que abandonó Venezuela en 2011, luego de renunciar a la jefatura del servicio y el posgrado de la especialidad en un hospital público.

El médico pidió el resguardo de su identidad. El hombre vivió dos años entre Miami y Caracas, con viajes frecuentes entre ambas ciudades. En ese tiempo toda su familia, con excepción de su hija, se radicó en esa ciudad. Sin embargo, un secuestro exprés fue determinante para la decisión de acelerar los trámites para dejar el país.

“Viví un secuestro que casi me costó la vida. Por eso decidí marcharme. Además estaba la situación política. Pensé en el futuro de mis hijos. Fue una decisión difícil y complicada. Yo apliqué a una visa por habilidades extraordinarias y me la dieron. Ya toda mi familia es residente”, relata.

J. P. narra que para un especialista con 54 años de edad dejar su país de origen fue complicado. La reválida para ejercer la profesión en Estados Unidos toma 2 años y luego hay que hacer una residencia.

“Dejas todo lo que tienes en Venezuela para empezar de cero”, expresa.

 

España como destino. Los estándares de la Organización Mundial de la Salud señalan que debe haber un médico, al menos, por cada 1.000 habitantes. Entre 2004 y 2007 los españoles recibieron un contingente de profesionales de la medicina desde Venezuela que amplió su cobertura sanitaria. De acuerdo con los datos del Colegio Médico de España alrededor de 1.200 venezolanos formalizaron su colegiatura en ese país, en ese período.

Se desconocen las cifras totales de médicos venezolanos que se han radicado en ese país desde hace 16 años. Sin embargo, de acuerdo con el Estudio de la Comunidad Venezolana en el Exterior, investigación realizada por la Universidad Central de Venezuela, el Observatorio Hannah Arendt y La Fondation Maison des Sciences de l'Homme y l ' École de Hautes Études en Sciences Sociales de Francia, España es el segundo destino, después de Estados Unidos, preferido por los venezolanos para establecerse. Ese mismo estudio determinó que 1,5 millones de venezolanos decidieron expatriarse.

Dos de ellos son Daniela Fajardo y su esposo que se mudaron a España en 2008, apenas 2 años después de graduarse de médicos cirujanos en la UCV en 2006. Tiempo después se casaron. Para esa fecha, el sueldo que devengaba cada uno era de 1.400 bolívares, pero el alquiler de un anexo era de 3.000 bolívares. Se mudaron a Barcelona. Él se especializó en Otorrinolaringología y ella trabaja como médico general en Pediatría.

“Nos fuimos porque todo estaba mal. Una vez me llegó una paciente que había sido atendida por un médico cubano. A la niña le mandaron un medicamento para parásitos cuando lo que presentaba era dolor de cabeza. La promoción en la que nos graduamos era como de 150 médicos y casi todos están afuera. Yo conozco al menos 15 que están en Madrid, Estados Unidos, Panamá y Canadá. Ya no somos ni de allá ni de aquí; vas a Venezuela y ya no te sientes de allá. Sientes que todo cambió. Cuando estás afuera, por mucho tiempo que hayas estado, tampoco eres de aquí”, asegura.