• Caracas (Venezuela)

Sociedad

Al instante

“Nuestros indígenas son explotados y prostituidos”

Representantes de 15 etnias de Amazonas exigieron a Nicolás Maduro que los atienda personalmente. De lo contrario, acudirán a la OIT

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Después de haber acudido a todas las autoridades locales, regionales y nacionales para denunciar los estragos que ha causado la minería legal a su modo de vida, 15 organizaciones indígenas del Amazonas entregaron el lunes una carta al presidente Nicolás Maduro, en la que le exigen que los escuche personalmente. “Ojalá no lo tome como una amenaza, pero es el último recurso que intentamos antes de solicitar la intervención de organismos internacionales, específicamente de la Organización Internacional del Trabajo”, expresó el líder kurripaco Gregorio Mirabal.

El representante de Orpia conoce muy bien “Nuel Convenio 169 de la OIT, suscrito y ratificado por Venezuela, en virtud del cual el Estado está obligado a preservar la cultura y el ambiente de los pueblos y comunidades indígenas. Y también conoce la Ley de Simplificación de Trámites Administrativos, que establece un plazo de 15 días para recibir respuesta a la comunicación enviada al presidente de la República.

“Del mismo modo que ha aumentado la minería ilegal en Amazonas, han aumentado nuestras desgracias: contaminación de los ríos con mercurio, deforestación, grupos armados, narcotráfico…. A la fuerza reclutan a nuestros hijos y nietos, y lo más doloroso es que algunos de nuestros muchachos se van a las minas voluntariamente porque no ven otra forma de ganarse la vida. Allí los explotan y muchas indígenas jóvenes se prostituyen. Nuestros indígenas son explotados y prostituidos”, lamentó Amelia Conde, coordinadora de la Organización de Mujeres Indígenas de Autana.

Livia Ortiz, de la Organización de Mujeres Uwottüja de Manapiare, asegura que seguirán elevando su voz de protesta: “Tengo 9 años en esta lucha. No necesitamos que un día se presenten a regalarles un juguete a los niños, como pasó en Atabapo; más bien necesitamos que ese niño tenga un anzuelo para pescar. Pero ni la pesca, ni la agricultura, ni ninguna de las actividades económicas propias de nuestra cultura son posibles mientras los mineros ilegales mantengan invadido nuestro territorio”.

La lucha por la tierra se libra sin mucho éxito en Amazonas. Beisy Arana aseguró que la demarcación de tierras, consagrada en la Constitución y desarrollada en la Ley Orgánica de Pueblos y Comunidades Indígenas, se ha limitado a la concesión de cartas agrarias, mas no títulos de propiedad, a apenas una comunidad de las 390 personas que en total habitan en el estado.