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El camino de Averroes…

Averroes, Córdoba, España

Averroes, Córdoba, España

Para Mourad Wahba, profesor emérito de Filosofía en la Universidad de Ain Shams, los postulados del filósofo cordobés, nacido hoy hace 890 años, son radicalmente contrarios a los argumentos de Ibn Taymiyya, uno de los principales ideólogos que alimenta la yihad 

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ALICIA ALAMILLOS - abc : «Una vez, en un encuentro con el embajador de un país del Golfo -que no voy a mencionar-, me preguntó: '¿cuánto nos falta para alcanzar el progreso?'. Respondí que, al menos, cien años.

El embajador se sorprendió, diciendo que era un tiempo demasiado largo. Sonreí y le recordé que a Europa le costó unos 400 años salir de la Edad Media, por lo que 100 años, en realidad, era un buen trato.

El embajador insistió, queriendo recortar la cifra. Así que le dije que podrían ser tan sólo 50 años... si elegían el camino de Averroes ». 

Averroes como antídoto para el fundamentalismo islámico, Averroes como un camino «fundamentado en la razón» frente a la barbarie del terrorismo de Daesh.

Para Mourad Wahba, profesor emérito de Filosofía en la Universidad de Ain Shams en El Cairo, los postulados del filósofo cordobés, nacido hoy hace 890 años, son radicalmente contrarios a los argumentos del filósofo islámico Ibn Taymiyya, considerado uno de los principales ideólogos que alimenta la yihad terrorista.

Frente a los mensajes de la propaganda de Daesh entre los jóvenes, que les reclaman una obediencia ciega a Alá, Averroes, ya en el siglo XII, abogaba por el pensamiento crítico y el uso de la razón en la interpretación de los textos sagrados. «Averroes, o Ibn Rushd, es el único filósofo islámico que es completamente racional», explica a ABC Wahba, filósofo egipcio que durante la revolución de 2011 advirtió contra el rápido ascenso de los Hermanos Musulmanes y abogó por una transición secularista hacia la democracia en Egipto. Wahba es también fundador del foro «Averroes e Ilustración», así como un profundo defensor de la secularización en el mundo musulmán.

Considerado en Occidente como uno de los principales filósofos medievales, Averroes estudió el Corán y los textos islámicos desde una óptica ahora considerada «pagana» o incluso «atea», lamenta Wahba.

Influenciado por Aristóteles, Averroes defendió el derecho a utilizar la razón a la hora de entender los textos sagrados.

Las turbulencias políticas de la época y las acusaciones de paganismo provocaron su destierro: sus textos en árabe fueron quemados y se marginalizó su estudio.

Aunque rehabilitado en la filosofía europea, donde existe la corriente del llamado «averroísmo latino», Averroes continúa siendo «un paria» en el mundo islámico en la actualidad, según sostiene Whaba.

«Averroes decía que si estás en contra del principio de la causalidad, estás en contra de la razón. La mayoría de los filósofos islámicos prefieren evitar pensar en ese principio, porque toda causa final es Dios, y nada más», asevera.

Dios, la razón de todo

Dios, Alá, es la razón de todo, y sus palabras están recogidas en el Corán. Interpretarlas personalmente era una idea «satánica» para el filósofo musulmán del S.XIII Ibn Taymiyya.

«Prefería el sentido literal sobre el significado interno. Así, la gente no tiene más que escuchar y obedecer», critica Wahba.

Nacido en Turquía, Taymiyya no separó religión de la política, y espada en mano, llamó a la yihad no sólo contra los «cruzados» cristianos, sino también contra musulmanes a los que consideraba «apóstatas» por no comulgar con su visión más estricta del islam y a los que llegó a considerar un peligro mayor que las tropas de los cruzados.

Para Taymiyya, el islam está permanentemente amenazado y los musulmanes debían defenderlo «inexcusablemente» para establecer un Califato. Una idea calcada a la que sostiene Daesh, tan sólo el último de los grupos fundamentalistas islámicos que, como Taymiyya, defienden una obediencia total a la sharía de posturas rígidas, sin influencia de otras religiones o ideas políticas. En tiempos de Taymiyya, el filósofo luchaba contra la influencia en el islam de ritos paganos, santones o ceremonias de otras religiones, pero hoy en día sus palabras son tan sólo un pilar más en la idea de que el islam no puede ser objeto de una «Reforma».

«Para eliminar el fundamentalismo hay que hacer entender a la gente que tienen derecho a interpretar los textos sagrados»

En el siglo XVII, el fundador del wahabismo, Muhammad Abd Al Wahab, resucitó la doctrina de Ibn Taymiyya, y sus seguidores perduran hoy en el Golfo con Arabia Saudí como mayor exponente. En el siglo XX, fueron los Hermanos Musulmanes quienes recogieron de nuevo los postulados de Taymiyya, según Wahba. Para el filósfofo egipcio, «Ibn Taymiyya controla el mundo musulmán». La filosofía de Taymiyya, traída a la actualidad a través de estas facciones, «nos retrotraen al contexto del Siglo XII, han generado ‘anticuerpos» en contra del Siglo XXI”.

Libertad de pensamiento

En el mundo musulmán, hoy en día «no existe la libertad de pensamiento» sobre la religión, lamenta Wahba, quien señala que, como Averroes, todos aquellos que critican el dogma de la religión islámica son acusados de ser ateos.

Como en tiempos de Taymiyya, la interpretación «mediante la razón» de los textos islámicos es vista como «satánica» o, al menos, como un motivo para acusar a alguien de «infiel».

 Sin ir más lejos, en el último número de su revista propagandística «Dabiq», el autoproclamado Estado Islámico acusa de «murtadd» (apóstatas) a imanes que pregonan un islam pacífico y de convivencia pacífica con otras religiones, llamando a su asesinato «según manda la sharía» y citando entre sus argumentos al inmortal Taymiyya.

Para Wahba, el antídoto a este fundamentalismo islámico, que degenera en el wahabismo, los Hermanos Musulmanes o incluso en el terrorismo islámico, comienza con Averroes.

 «El argumento de la interpretación, que es el argumento central en la filosofía de Ibn Rushd, es el argumento para defenderse de pensar de manera absoluta en conceptos que deberían ser tratados como relativos (humanos)», reflexiona Wahba, quien cree volver a los preceptos de Averroes, recuperar sus textos, traducirlos al árabe y crear un «averroísmo árabe» en contraste con el «averroísmo latino» abriría la puerta a una revisión y reforma en el islam.

«Para eliminar el fundamentalismo hay que hacer entender a la gente que tienen derecho a interpretar los textos sagrados siguiendo la razón. El peligro (hacia el fundamentalismo) no es la religión, sino el dogma sin derecho a ser revisado», concluye Wahba.